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ABC VIERNES 11 s 1 s 2008 CIENCIAyFUTURO 89 La NASA descarta el choque Los glaciares no de un meteorito contra Marte desaparecieron de la Tierra en su Gracias a imágenes tomadas desde un observatorio de Almería, el porcentaje de periodo más cálido impacto se redujo a uno entre diez mil ANTONIO VILLARREAL MADRID. Muchos científicos se frotaban las manos ante el armagedón que esperaba al planeta rojo el próximo 30 de enero. No en vano, habría sido la primera oportunidad de observar y sacar conclusiones de cómo un meteorito- -para el caso, de cincuenta metros de masa- -forma un cráter de esta índole sobre la superficie de un planeta. De hecho, las tres sondas que orbitan alrededor de Marte ya estaban programadas para recoger y transmitir el fenómeno, que al final ha sido descartado por la agencia espacial estadounidense. Ha ocurrido millones de veces, también en la Tierra, pero nunca se ha podido observar declaró a Ep el astrónomo Adriano Campo Bagatín, quien se ha encargado de dirigir desde nuestro país las observaciones de la trayectoria de este asteroide, bautizado como 2007 WD 5. El Observatorio Astronómico Hispano- Alemán Calar Alto, en la almeriense Sierra de los Filabres, captó los pasados días 6 y 7 de enero nuevas imágenes del meteorito que reducían las posibilidades de impacto a 1 entre 10.000, por tanto prácticamente nulas. La alarma que ahora se acalla saltó a finales de diciembre, cuando las posibilidades llegaron a ser de 1 a 28. Sólo tras añadir a esta información otros datos, obtenidos entre el 5 y el 8 de enero en observatorios de Arizona y Hawai, además de en Calar Alto, los miembros de la Oficina de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA han descartado completamente el impacto en Marte del meteorito. El proyecto de seguimiento urgía, ya que el 2007 WD 5 dejaría de verse desde la Tierra justo ayer, debido al reflejo lunar. Por este motivo, Campo Bagatín solicitó una petición extraordinaria para desempeñar el seguimiento desde el Observatorio Calar Alto, que se vio obligado a paralizar durante tres noches un proyecto dirigido a estudiar la estructura del universo. De dirigirse a la Tierra- -conjeturó Campo Bagatín- -se habría generado una especie de psicosis colectiva por calcular la trayectoria exacta de este objeto, cuyo choque contra el planeta estaba previsto sólo tres meses después de su descubrimiento La hipotética formación de este cráter gigantesco no sólo habría sido importante para la comunidad científica por el análisis de cómo se forma. También se habrían podido estudiar los materiales que componen la corteza de Marte y que el impacto del asteroide habría despedido hacia el exterior. Un choque de tal magnitud en nuestro planeta, de acuerdo con el coordinador de Astronomía de Calar Alto Sebastián Sánchez, sería comparable a una explosión nuclear Pero el meteorito, que no chocará contra la Tierra ni contra Marte, atraviesa ya el espacio camino de su final, bien quemado por el Sol, bien expelido por la gravedad de Júpiter. En el Cretácico los hielos equivalían a la mitad del manto actual de la Antártida A. ACOSTA MADRID. Pese a que el Cretácico (entre 145 y 65 millones de años atrás) fue un periodo marcado por la subida del nivel del mar y altísimas temperaturas en la superficie marina de los trópicos, unos 37 grados centígrados, los glaciares no desaparecieron de la superficie terrestre. Así lo revelan en Science un grupo de investigadores de diversos centros de Estados Unidos, Alemania, Holanda y Reino Unido. Durante el Cretácico superior (Turoniano inferior) entre 93,5 y 89,3 millones de años atrás, los cocodrilos campaban a sus anchas en el Ártico y la temperatura del océano Atlántico en los trópicos alcanzó los 37 grados, en comparación con los 29 actuales. Por eso, muchos científicos tenían asumido que durante este periodo de temperatura cálida extrema la Tierra tuvo que quedarse libre de hielos, aunque otros ya habían apuntado la existencia de glaciares durante esa época, pero los datos no eran suficientemente contundentes. Ahora, el estudio, dirigido por André Bornemann, sugiere que durante 200.000 años del periodo Turoniano los glaciares se extendían por una superficie equivalente al 50- 60 por ciento del tamaño del manto de hielo actual de la Antártida. Este fue un periodo de máximo efecto invernadero y uno de los más cálidos desde que empezó la vida en la Tierra. El equipo de investigadores encontró estas evidencias tras estudiar sedimentos depositados en el océano Atlántico ecuatorial durante esa época. Los sedimentos, recuperados tras perforar el suelo oceánico frente a Surinam, en Suramérica, contenían conchas fósiles de diminutas criaturas marinas, los foraminíferos. Se trata de animales microscópicos del zooplancton cuyas conchas de caliza permiten estudiar las variaciones isotópicas del oxígeno y del carbono marino, y ofrecen claves sobre las temperaturas del agua y el volumen de los hielos. Estos paleotermómetros utilizados por los investigadores revelan que los glaciares estuvieron presentes durante cortos periodos de tiempo en esa época, poniendo en cuestión la idea de que los Polos quedaron libres de hielo en épocas de calentamiento pasadas. Más información sobre Marte: http: www. nasa. gov Ya no es visible desde la Tierra Estudio de sedimentos SCIENCE La jirafa amenaza a la hormiga La vida de las jirafas y los elefantes de la sabana africana está amenazada. Y con ella la supervivencia de los árboles de las tierras en las que se alimentan y de las hormigas, según un estudio publicado en Science Los investigadores lo comprobaron al privar a estos mamíferos de las hojas de acacia durante diez años en Kenia.