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18 ESPAÑA La ofensiva etarra s Las víctimas MIÉRCOLES 9 s 1 s 2008 ABC Lealtad con lealtad se paga dijo Rubalcaba tras la entrega de una placa a los familiares de los miembros de las Fuerzas de Seguridad caídos en 2007 continuéis con dedicación, con la máxima profesionalidad y con la máxima entrega Zapatero resaltó que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado son la garantía última del sistema de derechos y libertades del que disfrutan los españoles y afirmó que la sociedad está en deuda permanente con ellos. La entrega de policías y guardias civiles exige correspondencia no sólo de la ciudadanía sino de los poderes públicos, que están obligados a dotarles de los mejores medios para el cumplimiento de su misión. El presidente del Gobierno, flanqueado por seis banderas de España, se dirige ayer a los asistentes al homenaje en La Moncloa IGNACIO GIL El hermoso mandato En nombre de la libertad Arropado por seis banderas de España, Zapatero presidió en la Moncloa el homenaje a los 27 policías y guardias civiles caídos en acto de servicio en 2007 s A la ceremonia asistieron algunas de las más altas autoridades del Estado GABRIEL SANZ MADRID. Gracias en nombre de los ciudadanos, en nombre de la libertad y en nombre de la democracia dijo José Luis Rodríguez Zapatero. Lealtad con lealtad se paga diría antes que él el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Así justificaron ayer ambos la instauración de un día, la primera quincena de enero, para homenajear a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado caídos el año anterior en acto de servicio. Será en la Moncloa, frente al monumento Fragmento de una lágrima del escultor Ángel González, inaugurado ayer para la ocasión. Durante 2007 fueron 20 guardias civiles y siete policías los muertos en acto de servicio y ayer los familiares de 25 de ellos- -otras dos familias excusaron su asistencia por razones personales- -fueron los primeros en recibir el merecido homenaje, iniciado a los acordes del himno nacional. En los jardines de la Moncloa, bajo una carpa instalada para la ocasión, se vivieron escenas de emoción contenida cuando dos policías y dos guardias civiles trasladaron una corona de flores mientras una orquesta mixta de guardias civiles y policías interpretaban La muerte de Asse de la suite número uno del compositor noruego Edvard Grieg, poniendo punto final al acto. Un acto solemne, austero y sentido en palabras del jefe del Ejecutivo. Tan sentido, que él trastabilló varias veces durante su alocución al mirar a las filas de los familiares, para decirles que éste es un tributo obligado que se repetirá cada año en enero para honrar a los que asumieron riesgos para que el resto podamos vivir sin riesgos luchen contra el terrorismo, la delincuencia, la protección de la biodiversidad y el patrimonio o regulen el tráfico. Flanqueado por seis banderas de España en sus respectivos portaestandartes, bien visibles para las cámaras y los flashes de los fotógrafos, Zapatero dijo después de entregarles placas conmemorativas a cada Zapatero juega con el hijo de un agente fallecido uno de ellos que la seguridad es la garantía última del sistema de derechos y libertades Gracias en nombre de los ciudadanos, gracias en nombre de la libertad, gracias en nombre de la democracia dijo Zapatero en su discurso. Al Gobierno le correspondía instau- IGNACIO GIL Cualquier Gobierno de España rar este día de recuerdo y homenaje- -lo hizo el Consejo de Ministros en diciembre- recordó el presidente. Es el Gobierno de España, cualquier Gobierno de España- -recalcó- el que está con vosotros, el que os respalda, el que debe atenderos y también el que os pide que Antes que el presidente del Gobierno, intervino el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien insistió en que el homenaje anual es tan justo como merecido porque era necesario trasladar a las familias de los fallecidos nuestra más alta consideración, nuestra confianza y nuestra lealtad El ministro Rubalcaba reveló que, para él, el ejemplo de los policías y guardias civiles muertos en acto de servicio es un estímulo cuando las fuerzas flaquean en el ejercicio de su cargo. Al término del acto, Zapatero y su mujer, Sonsoles Espinosa, se acercaron a departir con los familares. Lo mismo hicieron la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y los ministros del Interior, de Defensa, José Antonio Alonso, y de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. Rubalcaba hizo un largo aparte con el padre del guardia civil Raúl Centeno, asesinado por ETA el pasado mes de diciembre en Capbreton (Francia) Lo mismo que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. En otros corrillos se pudo ver a Mariano Rajoy y Eduardo Zaplana, a todos los portavoces parlamentarios, la cúpula militar, al secretario de Estado para la Seguridad, Antonio Camacho; al director general de Guardia Civil y Policía, Joan Mesquida, así como a numerosos compañeros de los 27 policías y guardias civiles fallecidos en 2007. Aunque Zapatero extendió el homenaje a los que dieron su vida otros años en cumplimiento del hermoso mandato constitucional.