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ABC MARTES 8 s 1 s 2008 Investigación CIENCIAyFUTURO 81 El estrés postraumático del 11- S causa problemas cardíacos a medio plazo Un estudio de la Universidad de California desvela que muchos estadounidenses sufrieron afecciones cardiovasculares en los tres años que siguieron a los atentados ANTONIO VILLARREAL MADRID. El atentado más escalofriante de los últimos tiempos no sólo dejó víctimas bajo los escombros y en los alrededores del World Trade Center en aquel fatídico día de septiembre. De acuerdo con un estudio dirigido por la profesora de la Universidad de California Alison Holman, el doble ataque a las Torres Gemelas ha aumentado notablemente los riesgos de padecer una afección cardíaca entre los norteamericanos, que aunque no mantuviesen una implicación directa con los damnificados pueden tener más del doble de probabilidades de sufrir problemas de corazón. Nuestro estudio es el primero en demostrar que incluso entre la gente que no tuvo una conexión personal con las víctimas- -dice Holman- aquellos que experimentaron síntomas de altos niveles de estrés postraumático en los días siguientes a los ataques del 11 de septiembre presentaron el doble de probabilidades de ser diagnosticados con enfermedades cardiovasculares, como hipertensión, problemas cardíacos e infarto, hasta tres años después de lo ocurrido Según un informe publicado en 2002 por investigadores de la Fundación Nacional para la Ciencia (NFS) el 17 por ciento de la población que vivía fuera de la ciudad de Nueva York declaró sufrir estrés postraumático dos meses después del atentado. Estos datos mostraron que los efectos psicológicos de un hecho traumático no se limitan a aquellas personas que lo vivieron en directo y que las graves consecuencias para la salud pueden reproducirse años después. Ahora, los datos que manejan Alice Holman y su equipo no hacen sino refrendar estas teorías. Dos mil ciudadanos participaron en este estudio en los días que siguieron al 11- S a través de encuestas confidenciales. A preguntas como ¿Me preocupa que un acto terrorista me afecte personalmente a mí o a alguien de mi familia? los participantes rellenaron las casillas con información concerniente a la respuesta a los ataques o la preocupación creciente por el terrorismo. La mayoría de los participantes dijeron haberse informado de los ataques por televisión, en directo. Un tercio de ellos, en cambio, declararon una exposición no directa a los ataques, y tan sólo un puñado de ellos afirmaron haber contemplado los atentados en vivo. Durante los tres años siguientes al 11- S, el equipo de investigadores siguió elaborando estos cuestionarios, que ahora revelan datos concisos en forma de riesgos cardíacos para muchos de estos ciudadanos. Tras analizar tanto el estado de salud físico como el mental, sus preocupaciones en torno al hecho terrorista e incluso la exposición a otros hechos traumáticos a lo largo de su vida- -tales como un divorcio o un caso de acoso- el estudio dirigido por Holman llegó a la conclusión de que el estrés psicológico que sucedió a los atentados condujo a una creciente incidencia de enfermedades cardiovasculares en adultos que previamente no padecían de afecciones de ningún tipo. En concreto, se calcula que el 11- S está directamente vinculado a un aumento del 53 en achaques de este tipo desde septiembre de 2001 hasta diciembre de 2004. Debemos considerar el impacto potencial en la salud pública de la exposición indirecta al estrés extremo, ya que la mayoría de nuestros participantes estuvieron expuestos a los ataques sólo por televisión señala la psicóloga Roxane Cohen Silver, miembro del equipo de investigación. Nuestros hallazgos subrayan la posibilidad de que las reacciones de estrés agudo pueden indicar una vulnerabilidad posterior a problemas de salud potencialmente serios véase un episodio cardíaco. Devuelven la capacidad de caminar a ratas con lesiones medulares ABC MADRID. Neurobiólogos de la Universidad de California (EE. UU. publican en la revista Nature Medicine un experimento que abre una puerta a la esperanza para las personas con lesiones medulares. Lograron que ratones con daños parciales en sus médulas volvieran a caminar diez semanas después de la lesión. No es la primera vez que un equipo de científicos cura la paraplejia en ratones. Pero la estrategia es innovadora y demuestra que el cerebro y la médula espinal son capaces de reorganizarse y utilizar nuevas rutas para restaurar la comunicación a nivel celular, necesaria para volver a caminar. Cuando se secciona la médula espinal se interrumpe la ruta que el cerebro utiliza para enviar mensajes a las células nerviosas. Se pensaba que la única manera de que las personas con una lesión similar volvieran a caminar sería conseguir que esa ruta volviera a despejarse con el crecimiento de largas autopistas nerviosas que reconectaran el cerebro con la base de la médula. Por primera vez, los investigadores de la Universidad de California han comprobado que el diálogo se restablece con un camino alternativo. Cuando hay un accidente de tráfico en la autopista ¿qué hacen los conductores? Cambian el recorrido y toman atajos por calles más pequeñas. Son rutas menos directas, pero te permiten llegar a tu destino. Hemos visto algo parecido en nuestros trabajos explica Michael Sofroniew, director del estudio. En ratones, Sofroniew y su equipo bloquearon la mitad de las fibras nerviosas en diferentes zonas y en momentos distintos, en cada lado de su médula espinal. Dejaron intacto el centro de la médula, que contiene rutas nerviosas más pequeñas. A los ratones del experimento se les seccionó parcialmente la médula en el laboratorio. Comprobaron que la mayoría de los ratones recuperaron la capacidad de controlar el movimiento de sus piernas entre 8 y 10 semanas. Caminaban más despacio y con más dificultades, pero recuperaron el movimiento. Cuando se bloqueó las rutas nerviosas del centro de la médula, volvió la parálisis. Lo que confirmaría que el sistema nervioso había sido capaz de redirigir los mensajes desde el cerebro por otro camino. Un nuevo factor de riesgo Los episodios cardíacos aumentaron hasta en un 53 entre quienes se sintieron afectados por los ataques del 11- S Más información en: http: www. today. uci. edu Tomar un camino alternativo También terrible a la larga Quienes fueron afectados por el fatídico 11- S han visto aumentar su riesgo de afecciones cardíacas AP