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26 RELIGIÓN MARTES 8 s 1 s 2008 ABC El mensaje del Vaticano en un momento decisivo para la Compañía de Jesús fue tan afectuoso como contundente e inequívoco El cardenal se manifestó preocupado por la separación cada vez mayor entre fe y cultura El padre Peter- Hans Kolvenbach (izda. participa en la misa que dio inicio a la 35 Congregación General de los jesuitas en Roma EFE El Vaticano pide a los jesuitas sintonía con la Iglesia y con el Papa El cardenal Rodé elogia a Kolvenbach y propone como sucesor a un hombre de oración JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. En la iglesia central de la Compañía de Jesús y ante las reliquias de su fundador, Ignacio de Loyola, el cardenal Franc Rodé pidió ayer a la 35 Congregación General de la orden sintonía con la iglesia y unidad con el Papa al tiempo que animó a elegir como nuevo Prepósito General a un hombre de oración tal como recomiendan las Constituciones. El mensaje del Vaticano en un momento decisivo para la Compañía de Jesús fue tan afectuoso como contundente e inequívoco, pues el prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica es el referente directo de la orden y el intermediario principal entre el Papa blanco y el Papa negro como se suele llamar al responsable de la mayor y la más importantes de las órdenes religiosas. La 35 Congregación General dio comienzo con una misa solemne en la Iglesia del Gesú presidida por el cardenal Franc Rodé y concelebrada por el padre Peter Hans Kolvenbach y los principales responsables de la Compañía, entre los que se incluyen los 226 delegados que procederán a elegir nuevo Prepósito General dentro de unos diez días. El cardenal Rodé inició su homilía con un caluroso homenaje al padre Kolvenbach que ha dirigido la compañía durante casi 25 años con sabiduría, prudencia, empeño y lealtad El representante del Papa manifestó al discreto jesuita holandés en nombre de la Iglesia y en el mío propio, un vivo agradecimiento por su fidelidad, su sabiduría, su rectitud, y su ejemplo de humildad y pobreza Era un aplauso en toda regla, el mejor broche de oro de un mandato en que ha logrado recuperar la confianza de Juan Pablo II- -y la de Benedicto XVI- -en una orden religiosa intervenida por la Santa Sede en 1983 cuando sus responsables habían perdido el control de un buen número de miembros ruidosamente contestatarios de la autoridad del Papa e incluso de la del Prepósito General. Por eso la atención de toda la Orden se concentraba ayer en las palabras del cardenal Rodé, quien tuvo la elegancia de expresar sus preocupaciones fundamentales refiriéndolas a algunos miembros de familias religiosas pero sin que eso quitase ninguna fuerza a la señal de alerta. El purpurado manifestó ver con tristeza e inquietud, que está decayendo de modo sensible, incluso entre algunos miembros de familias religiosas, el sentir con la Iglesia de la que hablaba frecuentemente vuestro fundador. La Iglesia espera de vosotros una luz para restaurar el sentido de Iglesia Con la misma claridad, el cardenal Rodé afirmó que veo también con tristeza un creciente alejamiento de la Jerarquía. La espiritualidad ignaciana de servicio apostólico bajo el Romano Pontífice no acepta esta separación. El núcleo fundamental de la espiritualidad ignaciana consiste en unir el amor de Dios con el amor a la Iglesia jerárquica Descendiendo a un detalle muy específico, el responsable vaticano de las ordenes religiosas subrayó que quienes, según vuestra legislación, tengan la tarea de vigilar sobre la doctrina de vuestras revistas y de vuestras publicaciones, deben hacerlo a la luz y según las reglas para sentir con la Iglesia con amor y con respeto El cardenal se manifestó preocupado por la separación cada vez mayor entre fe y cultura, una separación que constituye un impedimento cada vez más grave para la evangelización La respuesta debe ser integrar cada vez más la fe cristiana en las diversas culturas, buscando los medios y el lenguaje apropiados en cada caso. Según el prelado vaticano, la tradición de la Compañía, desde los primeros tiempos, ha sido ponerse en la encrucijada entre Iglesia y sociedad, entre fe y cultura, entre la religión y el secularismo. Recuperad esas posiciones de vanguardia, tan necesarias para transmitir al verdad en el mundo de hoy con un lenguaje de hoy La homilía del representante del Papa incluyó una referencia a la necesidad de presentar a los fieles y al mundo la auténtica verdad revelada en la Escritura y la Tradición. Las divergencias doctrinales entre quienes son llamados a anunciar el Reino de verdad y de amor desorientan a los fieles y los conducen hacia un relativismo sin horizontes El cuadro de problemas y dificultades era nítido, pero estaba clara la panoplia de soluciones, empezando por la fidelidad al espíritu de San Ignacio, quien recibió la gracia mística de ser contemplativo en la acción Una gracia que, según el padre Nadal, está incluida en la vocación de todo jesuita El cardenal concluyó invitando a los responsables de la Compañía y a los padres electores a seguir el camino de San Ignacio de Loyola en Roma, que fue un camino de generosidad, de penitencia, de discernimiento, de oración, de celo apostólico, de obediencia, de caridad, de fidelidad y de amor a la Iglesia jerárquica El mensaje del Papa había quedado claro en un clima de afecto y de confianza. El cardenal hablaba a los jesuitas como a hijos mayores, que comprenden la preocupación de un padre y comparten el interés por buscar soluciones. La Congregación elegirá, dentro de unos diez días, un nuevo Prepósito General, y continuará su trabajo durante mes y medio para delinear los cambios organizativos y las directrices apostólicas de la Compañía de Jesús. Más información sobre la Congregación General 35 de la Compañía de Jesús en http: jesuitas. es Vocación del jesuita Algunos miembros