Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 ESPAÑA La ofensiva etarra s La lucha antiterrorista MARTES 8 s 1 s 2008 ABC Interior dice que hubo que usar la fuerza para detener al etarra armado que huía La Guardia Civil informó inmediatamente a la Audiencia Nacional de que el pistolero tuvo que ser reducido s Hallado un zulo con detonadores y explosivos J. PAGOLA D. MARTíNEZ MADRID. Las lesiones que sufrió el pistolero de ETA Igor Portu Juanena, detenido el pasado domingo por la Guardia Civil en Mondragón, junto a su compañero Martín Sarasola- -ambos iban armados- se debieron a que tuvo que ser reducido por la fuerza, tras oponer violenta resistencia cuando intentaba huir. Los dos etarras formaban parte de un grupo legal que se dedicaba a distribuir armas entre los comandos operativos. Como consecuencia de las investigaciones, la Benemérita encontró ayer en la frontera de Francia con Huesca un zulo en el que ETA ocultaba detonadores y material para confeccionar explosivos. Su ubicación estaba señalada en un croquis que tenía en su poder uno de los detenidos. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que el juez Juan del Olmo, de guardia el domingo en la Audiencia Nacional, fue informado inmediatamente por la Guardia Civil del uso de la fuerza para proceder a la detención de los dos etarras armados y que las lesiones que presenta Igor Portu son fruto del empleo de esa fuerza. Las detenciones han cumplido escrupulosamente con nuestra legislación antiterrorista sentenció el ministro, quien dijo que hacía mía la versión de la Guardia Civil. Los hechos comenzaron pasada las once de la mañana del domingo, cuando los cuatro ocupantes de una patrulla de los Grupos Antiterroristas Rurales de la Guardia Civil (GAR) que formaba parte de un dispositivo preventivo establecido hace tiempo en esta localidad guipuzcoana, observaron la presencia de dos individuos- -cada uno llevaba una mochila- -que les infundieron sospechas, por lo que procedieron a su identificación. Los dos etarras mostraron sus DNI sin oponer resistencia, pero el comportamiento de ambos cambió por completo cuando los agentes pideron que les mostraran las mochilas. En ese momento, Igor Portu hizo amago de sacar un revólver- -procedente del robo de Vauvert- -de la mochila, pero después optó por abandonarla y salir corriendo junto a su compañero. Los agentes les persiguieron y, mientras Sarasola desistía, se vieron obligados a abalanzarse sobre Portu, que aún así opuso seria resistencia. El arresto, por tanto, no había sido planificado con anterioridad, ya que fue imprevisto, y tuvo lugar ante testigos presenciales. Dado que se trata de una zona especialmente conflictiva- -Mondragón es tradicional feudo de ETA, recuperado por ANV en las últimas elecciones- la intención de los agentes era reducirlo lo antes posibles a fin de evitar una posible concentración de simpatizantes proetarras en la zona. Además, los agentes no descartaban que en las inmediaciones se encontraran más terroristas armados que pudieran tenderles una emboscada- -el recuerdo de Capbreton aún está reciente- De hecho, Rubalcaba dijo que los dos detenidos no actuaban solos, pues hay otros individuos que forman parte del mismo grupo Como consecuencia del forcejeo, el etarra cayó al suelo y los agentes se colocaron sobre él para acabar de reducirlo y se vieron obligados a arrastrarle hacia el Nissan Patrol. Las mismas fuentes recuerdan que los miembros de los GAR, al no disponer de material antidisturbios, no tenían más medios que sus armas reglamentarias- -que no llegaron a utilizar- -y sus brazos y pierna. Hay testigos que vieron cómo el etarra opuso fuerte resistencia y, por tanto, pueden corroborar que las lesiones se las hizo allí, en la calle. La gente de la Guardia Civil no tortura. ¿Pero quién se puede creer que encima lo haga uniformada, en plena calle y en presencia de testigos, cuando además existe un control estricto dentro de los instrumentos de los que se ha dotado el Es- Imprevisto Rubalcaba afirma que las detenciones han cumplido escrupulosamente con nuestra legislación aniterrorista Igor Portu asistió al registro de su casa, realizado en presencia de una comisión judicial El etarra entró por su propio pie y orientado en el hospital Guardias civiles desplegados en Lesaca (Navarra) tado de Derecho? planteaban ayer miembros de la Benemérita. Agentes que, en este sentido, no podían ocultar su indignación por las calumnias e injurias lanzadas por algunos partidos nacionalistas, que, sin respetar siquiera la presunción de inocencia, hablaban ya de tortura, y, también, su profundo malestar por la falta de amparo de los máximos responsables del Ministerio del Inte- EFE Los controles de los GAR, vitales J. P. MADRID. La detención de los etarras Igor Portu y Martín Sarasola, así como el reciente arresto del terrorista Gorka Lupiáñez, confirman, por enésima vez, la importancia de los controles, móviles o estáticos, de las Fuerzas de Seguridad en la lucha antiterrorista. Estos tres etarras estaban encuadrados en una estructura denominada Elola diseñada en su día por el cabecilla del aparato militar Garikoitz Aspiazu, Txeroki en su intento de blindar sus comandos Su cometido consiste en transportar armas y explosivos desde Francia y ocultarlos en zulos cuya ubicación ellos sólo conocen. Desde esos zulos los elolos distribuyen las pistolas entre otros escondites, donde ya son recogidas por los comandos sin que exista contacto directo entre los correos y los destinatarios. Las Fuerzas de Seguridad del Estado tenían fundadas sospechas de la presencia de un comando en la zona de influencia de Mondragón, ya que en esta comarca ETA ha perpetrado varios atentados contra empresas que no pagan el impuesto revolucionario aún sin esclarecer. Y, por ello, se habían establecido controles de los Grupos Antiterroristas Rurales de la Guardia Civil, tanto estáticos como móviles. De estas características era el desplegado el pasado domingo, y que permitió la captura de los pistoleros Portu y Sarasola. Unos controles que tradicionalmente han sido criticados por los partidos nacionalistas y, por supuesto, por Batasuna y sus grupos satélites. También el etarra Gorka Lupiáñez Mintegi fue detenido por agentes de los GAR desplegados en misiones preventivas. Ocurrió el pasado 8 de diciembre, cuando transitaba por una carretera de la localidad vizcaína de Bérriz, precisamente, situada a veinte kilómetros de Mondragón. Gorka Lupiáñez también llevaba una pistola en la mochila. rior, que reaccionaron tarde Otras fuentes consultadas no descartan que Igor Portu y Martín Sarasola se dirigieran en el momento de su detención a una cita para hacer entrega de las dos pistolas que llevaban, envueltas en papel celofán, a los integrantes de un comando con base en esa zona. Igor Portu habría provocado entonces el incidente para alertar a los etarras que debían recibir las armas- -presentaban señales de haber estado escondidas bajo tierra- -y darles tiempo para huir. Una vez reducido, el terrorista y su compañero fueron trasladados al cuartel de Inchaurrondo para proceder a su interrogatorio. En ningún momento Portu Juanena, de 30 años, se quejó de dolencia alguna, por lo que a lo largo de toda la tarde se llevaron a cabo las investigaciones. Pese a ello, desde un primer momento, la Guardia Civil informó al magistrado Juan del Olmo que la detención de Portu había sido especialmente violenta. Además, el Instituto armado abrió una investigación interna, que es habitual en este tipo de circunstancias. De la investigación, remitida al Ministerio de Interior, se concluye que la actuación de los miembros de los GAR fue correcta.