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ABC MARTES 8- -1- -2008 Detienen a un sospechoso de matar a su novia tirándola al vacío en Gerona 11 trando una gran falta de conocimiento de lo que es una institución como la Iglesia Católica, trató de enfrentar la postura de los prelados más relevantes dentro de la Iglesia, como si se tratara de un partido. Frente a lo que considera sensatez del presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, opuso las palabras de los cardenales Rouco Varela y García Gasco, que expresaron de manera más clara sus críticas a la política del Gobierno durante sus intervenciones en el encuentro de las familias. Zapatero olvida que ningún obispo de la Iglesia española podrá nunca aplaudir medidas como el divorcio exprés, el llamado matrimonio entre homosexuales o decisiones que supongan privar a los padres del derecho que tienen a que sus hijos sean educados conforme a sus valores. Benedicto XVI no va a en- trar en polémica con el Gobierno, pero se siente en la obligación de recordar cuál es la postura de la Iglesia sobre una institución como la familia y denunciar los ataques que se han producido contra ella en algunos países, como España. Además, las palabras del Papa resultan especialmente significativas cuando desde sectores de la izquierda (el PSOE, terminales mediáticas y organizaciones y lobbies de todo pelaje) se evidencia un incremento de la presión para aislar a la Iglesia. Algunos grupos presionan a la cúpula socialista para que si el PSOE vuelve a gobernar revise su relación con la Iglesia y se permitan el aborto libre y la eutanasia. Francisco Vázquez dice que ciertas palabras fueron un exceso El PP pide a Zapatero que respete la libertad de expresión de la Iglesia s El arzobispo de Mérida reclama el derecho a expresarse C. H J. A. MADRID. Las declaraciones de Zapatero cuestionando los motivos que llevaron a la Iglesia a organizar una gran concentración a favor de la familia cristiana y arremetiendo contra los cardenales Rouco y García- Gasco merecieron ayer ciertas consideraciones del embajador en el Vaticano, el siempre prudente Francisco Vázquez, pieza vital en las relaciones Iglesia- Estado por sus excelentes contactos con la jerarquía española y la Curia romana. No fueron muy afortunadas algunas de las frases que allí se dijeron, pero es un incidente que ya debe terminar, porque normalmente, cuando hay esos excesos de exposición pública de criterios por parte de algún sector de la Iglesia, provoca también una reacción en sectores anticlericales que desmesuran el incidente y lo usan para atacar a la Iglesia aseguró Vázquez a Punto Radio. El embajador defendió en cierto modo la crítica de Zapatero a Rouco y García- Gasco al afirmar que decir que España camina hacia la disolución de la democracia, lo diga quien lo diga, sea un cardenal o un político, exige una respuesta firme y contundente No obstante, Vázquez se mostró conciliador y deseoso de pasar página rápidamente. Por último, explicó que hay dos sectores en la Iglesia y de algún modo los representó en monseñor Blázquez más apto a vaces para buscar acuerdo desde el diálogo y Rouco más firme en la defensa de las convicciones pero al final- -concluyó- -ambos coinciden en el fondo Terció también en el asunto el arzobispo de Mérida- Badajoz, Santiago García Aracil, para quien la importancia de la manifestación radicó en el amplio apoyo que recibió, subrayando que nunca la opinión de unos cuantos representa a la totalidad, aunque es muy significativa la presencia de un millón y medio de personas en la convocatoria del día de la familia, para estimar la importancia que tiene una palabra dada Discrepó de las palabras de Zapatero y del PSOE, mostrándose hasta cierto punto comprensivo, al afirmar que entiende que los políticos, cuando oyen cosas que no le gustan, tienen que defenderse utilizando las armas que tienen a su alcance y consideran válidas, aunque no tengamos todos el mismo criterio A juicio del arzobispo, la convocatoria de la manifestación no partió de la Iglesia, pero fue apoyada por ésta y defendió su libertad para organizar este tipo de actos. Subrayó que la Iglesia tiene una libertad que no la tienen los políticos, superior a los partidos políticos y, por tanto, puede hacer sus manifestaciones con la iniciativa particular, que puede haber en su origen, porque no fue una convocatoria de todos los obispos de España, fue una iniciativa de unos cuantos grupos seglares a las que se unieron unos cuantos obispos El PP entró de lleno a través de su dirigente Miguel Arias Cañete para apoyar la libertad de expresión de la Iglesia, calificando de lamentable la actitud de Zapatero al atacar a los obispos por ejercer su legítimo derecho de expresión y manifestación A su juicio, es lamentable que un presidente del Gobierno considere un acto reprobable en una democracia que cualquier colectivo ejercite su legítimo derecho de expresión y manifestación Los populares recuerdan que aquí, cuando se manifestaba ANV era un acto democrático. Se manifestaban por la educación y no era un acto democrático. Se manifiestan los obispos, no es un acto democrático. Se manifiestan las víctimas... ¿Qué es lo que pasa en España? ¿Quién da patentes de democracia y de libertad de expresión? ¿Rodríguez Zapatero? preguntó. ABC. es Más información sobre los discursos en el Encuentro de las Familias del día 30 en abc. es El apoyo a la concentración Una relación con la Iglesia entre el desconocimiento y el interés electoral J. V. B. ROMA. El Gobierno de Zapatero no ha sido especialmente hábil en sus relaciones con la Iglesia católica, comenzando por la manera en que pensaba que podía llevar sus contactos con la Santa Sede. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega intentó tratar directamente las cosas con el Vaticano, pero allí le advirtieron de que los asuntos concretos tenía que discutirlos con la Conferencia Episcopal Española. Zapatero terminó por comprender que la diplomacia vaticana no era cualquier cosa, envió como embajador a la Santa Sede a Francisco Vázquez y entró por el aro de hacer las cosas como debía. De la Vega fue recibida entonces con cordialidad y las cosas comenzaron a rodar mejor, hasta el punto de que la vicepresidenta acudió a Roma a la investidura de tres nuevos cardenales españoles en Roma y el ministro Moratinos a la beatificación de 498 mártires españoles. Ahora, en vísperas de los comicios de marzo, Zapatero ha vuelto a optar por el enfrentamiento. Acto democrático