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80 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo LUNES 7- -1- -2008 ABC TRANSMISIÓN DEL VIRUS DE LA GRIPE AVIAR Mutación de la cepa H 5 N 1 Muy propenso a las mutaciones El virus ha adquirido la capacidad de sobrevivir en la garganta y la nariz del hombre La cepa H 5 N 1 podría Hasta hoy, se El H 5 N 1 es capaz de saltar especies transmitirse entre e infectar a seres humanos. Causó la humanos a través de la propaga entre especies similares muerte a 201 personas desde 2003 tos y la respiración H 5 N 1 Si otra especie, principalmente cerdos, es infectada con ámbos virus, el aviar y el humano... podría provocar que se recombinaran en una nueva cepa Ninguna especie tendría inmunidad a esta nueva cepa y conduciría a una pandemia Temores de pandemia Identificado el paso necesario para que la gripe aviar pase a ser una pandemia El H 5 N 1 debería aprender a unirse a un receptor de la mucosa respiratoria N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. Científicos estadounidenses han resuelto el acertijo, la razón por la que la gripe aviar aún no ha logrado convertirse en la pandemia que todos tememos. En la revista Nature Biotechnology los investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) revelan cómo debe adaptarse el virus H 5 N 1 de la gripe aviar para transmitirse por vía aérea, con estornudos y tos, como si fuera una gripe común. El virus necesita reconocer la estructura en forma de paraguas de las células que recubren el tracto respiratorio humano, aseguran los investigadores. Si no la reconoce, sin la llave correcta, no puede entrar en las células e infectarlas. El hallazgo mejorará la vigilancia de la gripe y, en concreto, la evolución del virus H 5 N 1. Más pistas para predecir con tiempo cuándo adquirirá la capacidad para transmitirse entre personase. Ahora sabemos lo que tenemos que buscar dice Ram Sasisekharan, director del estudio y profesor del MIT. El temido big bang el estallido de una pandemia de gripe se espera casi desde el aislamiento del virus H 5 N 1 de la gripe aviar hace cuatro años. La Organización Mundial de la Salud suele repetir que la pregunta correcta no es si se va a producir, sino cuándo. Ese temido momento se retrasa. La cepa más letal, el H 5 N 1 ha infectado a varios centenares de personas, pero la transmisión de persona a persona ha sido muy limitada. La clave parece estar en las cadenas de azúcares que rodean la superficie de las células de las vías respiratorias superiores. Para que el H 5 N 1 se transmita con la misma eficacia de los virus de la gripe convencional, debe antes infectar las células que tapizan nuestra nariz y garganta, las vías respiratorias altas. Así, en cada estornudo o en cada tos se favorece la transmisión entre personas. Las cadenas de azúcares o glúcidos que recubren las células de esta zona controlan el acceso de los virus de la gripe. Son como la cerradura de la puerta de entrada. Pero para entrar no basta una cerradura, el virus también necesita una llave. Las proteínas que cubren la superficie del virus de la gripe son esa llave. Si estas proteínas no se adhiere a las cadenas de glúcidos de las células, no se produce la infección. Se sabía que los virus aviares se unen con los glúcidos alfa 2- 3, presentes en las células de las vías respiratorias más profundas (en los alveolos y los pulmones) y los virus de las gripe más adaptados a los humanos preferían unirse a los alfa 2- 6 de las vías respiratorias de la nariz y la garganta. Sin embargo, ésta no era siempre UN PASO CLAVE PARA EL CONTAGIO ENTRE HUMANOS Para que el virus de la gripe aviar se transmita con facilidad entre personas, con un simple estornudo, debe adquirir la capacidad de unirse a un receptor (un glúcido) en forma de paraguas. Estas cadenas de azúcares o glúcidos que recubren las células de la nariz, la garganta y la traquea pueden ser cortos y tener forma de cono o ser más largos, como un paraguas. Forma de cono Virus de la gripe 1. El virus de la gripe aviar sólo ha encontrado la forma de adherirse a las estructuras en forma de cono de las vías respiratorias bajas en los humanos, donde la capacidad de contagio es menor. Receptores de las células que tapizan el tractor respiratorio 2. Los virus de la gripe común son capaces de pegarse a los receptores en forma de paraguas y lograr una transmisión más eficiente. ABC E. Revaldería 1 La clave, en los azúcares Envoltura lipídica Receptores 2 ARN Hemaglutinina Neuranimidasa Forma de paraguas 216 muertos, último balance de la infección Transmisión entre personas: La OMS no ha podido descartar la transmisión entre personas del virus H 5 N 1. Al menos, en cinco ocasiones, en Indonesia y Tailandia. Víctimas: Desde la aparición de los primeros casos en 2003, el virus H 5 N 1 de la gripe aviar se ha cobrado 216 vidas e infectado a 348 personas, Asia, el continente más afectado: Indonesia y Vietnam son los países más castigados. Últimos brotes: Pakistán, Israel, Egipto y China han registrado los últimos brotes del año. una regla exacta. Algunos estudios más recientes habían demostrado cómo en algunas ocasiones la gripe aviar se unía a los azúcares de las vías respiratorias, donde hay más posibilidades de transmitir la infección. Y. pese a ello, la enfermedad no se contagiaba. Era un auténtico acertijo decía Sasisekharan. Bajo la protección del paraguas Los científicos del MIT empezaron a estudiar las cadenas de glúcidos y descubrieron una gran diversidad. Comprobaron que no todos los glúcidos alfa 2- 6 son iguales: unos son cortos y con forma de cono, y otros más largos y con forma de paraguas. Y esa diferencia de forma es lo que puede explicar por qué los humanos pueden adquirir la gripe aviar de un pájaro y no contagiarla a otros huma- nos. De momento, el virus de la gripe aviar ha encontrado la forma de adherirse sólo a las estructuras en forma de cono de las vías respiratorias en los humanos. Sin embargo, la mayoría de las infecciones humanas de gripe se producen cuando los virus de la gripe son capaces de pegarse a los receptores en forma de paraguas. Los investigadores piensan que el H 5 N 1 necesitaría adaptarse para poder adherirse a estos receptores en forma de paraguas. Sólo entonces podría desencadenar una pandemia, aseguran los investigadores. Conocer este mecanismo puede conducir al desarrollo de nuevos fármacos para tratar los virus de la gripe. Más información: http: web. mit. edu research