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34 INTERNACIONAL LUNES 7 s 1 s 2008 ABC Ali Asif Anzari, el marido de la asesinada, tiene más fama de corrupto y de vividor que de político Seguidores de Bhutto rezaban ayer por la difunta en el mausoleo de la familia, en la localidad paquistaní de Garhi Khuda Bukash AFP Viaje al planeta Bhutto Bicicletas, autobuses, taxis, burros, bueyes o tractores: no hay vehículo o animal que no luzca los colores del Partido Popular de Pakistán, el de Bhutto. Son el rojo (revolución) el negro (protesta contra la ley marcial) y el verde (símbolo del islam y la esperanza) POR MIKEL AYESTARÁN E. ESPECIAL NAUDERO (PAKISTÁN) Un taxista nos explica la simbología de la bandera del Partido Popular de Pakistán (PPP) Este hombre, además del banderín de rigor, lleva un pañuelo del partido en cabeza. El distrito de Larcana- -al sur de Pakistán- -es el lugar de donde viene la familia Bhutto. Allí se encuentra su gran mansión, convertida ahora en centro de operaciones del partido (PPP) y el mausoleo familiar, una especie de Taj Mahal a medio construir donde descansan los restos de Benazir desde hace una semana. Aquí nadie se termina de creer que no va a venir a más. Pensamos que todo es un truco y volverá para seguir entre nosotros asegura un anciano del lugar, al que su nieto recuerda que lo mismo le contaba sobre el padre de Benazir, Zulfikar Ali Bhutto, y que aún sigue esperando. En Larcana, la ciudad principal que da nombre al distrito, no queda rotonda, pared ni farola sin la obligada bandera y unos grandes carteles de hace dos meses donde Benazir levanta el brazo victoriosa bajo un rótulo que reza Bienvenida A pocos kilómetros, el tricolor se hace aún más intenso hasta desembocar en un arco triunfal que abarca los dos carriles y en el que se puede leer: residencia de Muhtarma Benazir Bhutto. Es la puerta de entrada a Naudero, el nuevo sitio una pequeña aldea agrícola donde la mansión de los Bhutto es la única construcción que no está levantada a base de adobe. Allí no estábamos nosotros. Si nos hubieran llamado, la historia habría sido diferente afirma con rotundidad uno de los vigilantes de la mansión. Con AK 47 a sus espaldas y unas camisetas con el lema Janisaraan- e- Benazir (dispuestos a dar la vida por Benazir) disponen también de un detector de metales desenchufado, pero por el que obligan a pasar a todo aquel que quiera entrar a la casa. Después del cacheo resulta complicado abrirse paso entre la cantidad de vehículos todoterreno en los que han viajado hasta aquí los miembros del comité central del partido, que ahora dirige de forma interina el marido de la asesinada, Ali Asif Anzari. Con más fama de corrupto y vividor que de político, su jefatura no es la favorita de gran parte de los ciudadanos de Naudero, ya que le ven como a un intruso. Es de otra tribu, no es un Bhutto. A punto ha estado de irse a hacer el luto a otra parte lamenta un vendedor de dulces que ha plantado su carrito a las puertas de la residencia y que está haciendo un buen negocio estos días. Bilawal, el heredero, tampoco goza de demasiadas simpatías, sobre todo porque no habla ni siquiera nuestra lengua y ha tenido que cambiar su apellido. Él tampoco es un Bhutto, es un Zardari apunta el mismo vendedor, de cuyo carro, cómo no, cuelga la bandera del PPP En el interior de la mansión, los altos cargos del partido, llegados de todo el país, han decidido que éste sea el lugar donde se realicen las reuniones más importantes hasta el fin del luto de cuarenta días por su líder. Un lugar remoto en medio de la provincia de Sindh, a donde ahora resulta casi imposible volar porque los miembros del partido se han hecho con todos los asientos libres de las avionetas que llegan hasta los aeropuertos cercanos de Sukkur y Moenjodaro. Nada más cerrarse la puerta de la residencia Bhuto, un portón metálico en el que casi no se distingue el verde debido a la cantidad de pegatinas del partido, acaba el asfalto y vuelve la tierra. Acaba el primer mundo y vuelve Pakistán. Los motocarros y los pequeños taxis de gas sustituyen a los lujosos 4 x 4 y se inicia el camino de siete kilómetros que el pasado jueves la ambulancia recorrió con el cuerpo de Benazir hasta el mausoleo que la familia está construyendo en la pedanía de Garhi Khuda Bukash. Allí descansa Zulfikar Ali Bhutto desde que fuera ahorcado en 1979, y también otros miembros de la tribu. Las cúpulas blancas se divisan desde lo lejos y sobresalen en un paisaje de arrozales y tierras de pasto para los grandes búfalos, que caminan con paso cansino y toman los caminos como si fueran suyos. La ilusión de estar ante un segundo Taj Mahal se diluye cuando se llega a la puerta del templo. A medio construir, con tierra en lugar de baldosa y el cemento a la vista, sólo el intenso aroma a pétalos de rosa recuerda la importancia de los que allí descansan. El cuerpo de Benazir yace bajo una montaña de color rosa y está permanente rodeado de seguidores que llegan desde todas partes del país para orar ante la que se ha convertido en la nueva mártir de la familia. Cada visitante llega con una bolsita de pétalos y los deposita en la tumba antes de rezar. Una mártir de la democracia, no conoceremos a nadie igual en nuestra vida justicia exigimos una investigación digna gritan algunos de los presentes con los puños en alto. Sus gritos se pierden por unas grandes escalinatas de cemento que llevan a ninguna parte. Benazir ha muerto. La tribu ha perdido a la que había sido capaz de llenar el hueco del padre y fundador del partido. Un hueco que, por ahora, sólo el aroma a rosas consigue tapar. Tierra en lugar de baldosa Los altos cargos No va a venir más El Gobierno decidirá si publica el informe de Scotland Yard El Gobierno paquistaní decidirá si hace público el informe sobre el asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhutto que elabora el equipo de investigadores de Scotland Yard, según una fuente de Interior. La investigación del grupo de cinco expertos antiterroristas será entregada al Ejecutivo paquistaní y tan sólo verá la luz si éste lo cree oportuno, según la fuente. Los expertos de Scotland Yard, que llegaron el pasado viernes a Islamabad, visitaron ayer el hospital general de Rawalpindi, donde Bhutto fue trasladada tras el atentado que sufrió en el cercano parque de Liaqat. El grupo británico ha conversado con los médicos que atendieron a Bhutto cuando llegó al centro hospitalario. Los investigadores también han intercambiado puntos de vista con la Policía paquistaní para intentar averiguar más detalles sobre las circunstancias del asesinato de la líder del PPP.