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26 ESPAÑA LUNES 7 s 1 s 2008 ABC Este año no tuvimos Navidad Cuatro familias rotas que comparten el dolor de haber perdido a sus hijos en Canarias POR ERENA CALVO LAS PALMAS. Sus fotos han dado la vuelta al mundo, aunque su gente habría preferido no tener que sacarlas nunca del álbum familiar por ese motivo. A estas alturas, en especial en Canarias, es difícil encontrar a alguien que nunca haya escuchado el nombre de Yeremi Vargas, Sara Morales, Fernanda Urzúa o Yuliza Pérez. Desaparecidos en las Islas en los últimos dos años. De Yeremi y Sara sigue sin encontrarse rastro alguno. El de Fernanda y Yuliza se aclaró a los pocos días de su desaparición. Ambas fueron encontradas muertas a pocos kilómetros de sus casas. Desde la Delegación del Gobierno, la Guardia Civil y la Policía Nacional repiten sin cesar que estos casos no tienen relación alguna entre sí y que en Canarias el índice de delincuencia es mucho menor que en otros territorios españoles. Son casos aislados En casa de Yeremi Vargas este año no es Navidad. No hemos hecho comidas especiales ni nada de nada dice a ABC su incansable tía, Milagros Suárez. Yeri como lo llaman los suyos, es un fanático de las motos a pesar de su corta edad, y esta noche (por ayer) esperamos a moteros de toda Gran Canaria que no se olvidan del niño y vendrán hasta Vecindario para hacer una pitada en recuerdo de nuestro pequeño Aunque reciben ánimos de todo su entorno y de gente que no conocemos y probablemente no conozcamos nunca este ha sido el año más negro que recuerdan en casa. La abuela de Yeremi se ha hinchado a llorar releyendo la carta que ya había escrito a los Reyes Magos Ithaisa, la madre, sigue con tranquilizantes y sus primos, de la misma edad que Yeremi, habían pedido que los Reyes les trajeran a Yeri Ya han pasado nueve meses desde la desaparición del pequeño, de ocho años. La última vez que supieron de él estaba jugando con sus primos en un solar cercano a su vivienda. Eran las dos de la tarde de un sábado, y todos entraron en casa para comer. Todos menos el pequeño Yeremi. Pocos minutos después, una familiar salía a la calle para llamarle, pero ya no estaba allí. Tras una inútil búsqueda, al día siguiente de la desaparición se armaba un operativo del Instituto Armado, el Ejército, Protección Civil y voluntarios- -el mayor que se había visto hasta entonces en Canarias- -con el objetivo de dar con alguna pista que les dirigiese hasta Yeremi. Hasta ahora no ha habido resultado. Al otro del teléfono Milagros pide piedad: esto es desesperante; el que se le llevó a nuestro niño no tiene corazón; aunque a cada uno le llega su hora y lo que en la tierra se hace en la tierra se paga Esa desesperación la comparten, también en Gran Canaria, los familiares de Sara Morales. De quince años, fue vista por última vez el 30 de julio de 2006 cuando se dirigía a un centro comercial de la capital de la isla, donde había quedado para encontrarse con un amigo. Nunca llegó a su cita. Desapareció sin dejar rastro y ya ha pasado casi un año y medio desde entonces. La Policía Nacional baraja varias hipótesis- -también la de la desaparición voluntaria- -y cuenta con un grupo para esta investigación. Se sigue trabajando como el primer día o más. Todos queremos que se resuelva el caso decía hace unas semanas a ABC la responsable del SAF de Las Palmas. Y mientras, cada vez que aparecen restos mortales de alguna persona sin identificar el corazón se le hace un puño a los padres de Yeremi y Sara, que a pesar de mantener la esperanza también temen lo peor. Y lo peor fue lo que le sucedió a Fernanda Fabiola Urzúa, la joven chilena desaparecida en Tenerife el pasado mes de julio. Fue un todoterreno azul de la marca Dodge el que condujo a los investigadores hasta el cuerpo sin vida de la muchacha. El vehículo era propiedad de Héctor Fabio Franco Giraldo, el colombiano de 28 años que secuestró y golpeó a Fernanda con una piedra hasta dejarla primero semi inconsciente; y finalmente, matarla. El testigo que ayudó a encontrar el cuerpo fue un joven de nacionalidad extranjera que reside en el sur de la isla y que no dudó en aportar su versión a los agentes de la Guardia Civil. Héctor Fabio ingresó en la pri- La madre de Yeremi Vargas, junto a la tía del niño, durante una concentración en Vecindario EFE La última cita de Sara Los moteros, con Yeremi tagracia, y la pareja de ésta. A pesar de que la primera hipótesis que se barajó fue la muerte por asfixia, no se descartan totalmente otras causas. La dominicana sólo llevaba seis meses viviendo en Lanzarote, donde su madre reside desde hace nueve años, y su círculo de amistades era reducido, explicaban fuentes cercanas al caso: La gente de la peluquería donde trabajaba, su familia, los amigos de ésta, la comunidad dominicana y un joven de Lanzarote que estaba fuera de la isla esos días y con el que Yuliza chateaba por internet Las mismas fuentes aseguraron que se han analizado las imágenes de las cámaras de seguridad de los comercios por los que pasó la chica el día que desapareció, el 8 de noviembre, cuando se disponía a acudir a un cajero automático cercano a su casa para sacar dinero, sesenta euros, para mandar a Santo Domingo a su familia. Dos meses después, su cuerpo sin vida regresa a la República Dominicana. Su madre voló el sábado hasta Santo Domingo para enterrar a la joven. Su cuerpo no ha podido ser repatriado antes al ser objeto de investigaciones por parte de los agentes de la Policía Científica de Las Palmas y de Madrid. Aunque miembros de la comunidad dominicana acusaron a la pareja de Hilma de ser el asesino de la niña cuando encontraron el cuerpo, la Policía sólo lo tuvo retenido unas horas, y nunca en calidad de imputado. Sus amigos y sus familiares, como los de Yeri y Sara siguen pidiendo respuestas. Cámaras de seguridad El cadáver de Yuliza Pérez fue repatriado el sábado a Ecuador sión de Tenerife II acusado de dar muerte a Fernanda Urzúa, a quien no llegó a violar. El pasado 26 de julio la joven de origen chileno no tenía dinero para regresar a su vivienda en autobús y tomó la vía más corta, una pista de tierra, a pesar de que sus padres le habían recomendado que no lo hiciera. ABC Guardia Civil y Policía Nacional repiten sin cesar que estos casos no tienen relación alguna entre sí Su cuerpo apareció tapado con piedras y matorrales justo una semana después de su desaparición. Más o menos el mismo tiempo fue el que tardaron los investigadores de la Policía Científica en dar con el de Yuliza Antonia Pérez, la joven dominicana que desapareció en noviembre en Lanzarote. La autopsia practicada a su cuerpo revelaba que la chica, de 18 años, murió por asfixia y que no sufrió abusos sexuales. El cadáver fue hallado en el camino que conduce al vertedero de Argana Alta, muy cerca de la Urbanización Los Geranios, de Arrecife, donde Yuliza vivía con su madre, Hilma Al-