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14 ESPAÑA Pascua Militar s Zapatero atiza el enfrentamiento con la Iglesia LUNES 7 s 1 s 2008 ABC Zapatero demoniza a Rouco y elogia a Blázquez para intentar dividir al Episcopado Reconoce su malestar con el arzobispo de Madrid, pero califica de sensato al presidente de la Conferencia Episcopal PALOMA CERVILLA MADRID. El Gobierno continuó ayer con sus ataques contra la jerarquía de la Iglesia católica en España, en un intento de acallar el impacto y el éxito que tuvo la gran manifestación a favor de la familia cristiana, celebrada el pasado domingo 30 de diciembre. Después de que el secretario general de los socialistas, José Blanco, llegara a pedir la rectificación de la Iglesia por los mensajes lanzados en esta concentración, ayer fue el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien aprovechó un encuentro informal con periodistas en el Palacio Real, con motivo de la celebración de la Pascua Militar, para abrir un nuevo frente contra la Iglesia. En esta ocasión, Rodríguez Zapatero trata de abrir una brecha en el seno de la Iglesia, apuntando directamente a los cardenales Rouco Varela, arzobispo de Madrid, y Agustín García- Gasco, de Valencia, como los máximos responsables de los mensajes lanzados en esta concentración, eximiendo al resto de la jerarquía. Además, introdujo conscientemente un matiz que ahonda en su intención de dividir, al señalar que afortunadamente en la Iglesia hay un pensamiento plural Sus palabras fueron claras a la hora de reafirmar esta tesis de intentar dividir a la Iglesia. Mientras que de Rouco y García- Gasco afirmó que no comparto, en absoluto y mantiene una discrepancia de fondo seria sobre sus ideas de que el matrimonio homosexual, el divorcio exprés y el aborto disuelven la democracia, del presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, calificó de razonables y de un pronunciamiento sensato su consideración de que los obispos tienen que afrontar sus dificultades sin culpar ni a la derecha ni a la izquierda. Y de esta idea no se salió Rodríguez Zapatero en ningún momento de la conversación, al matizar en más de una ocasión que él se refiere sólo a dos cardenales y que la concentración a favor de la familia cristiana no era un pronunciamiento oficial de la Iglesia. Sin embargo, el mensaje central de la jornada fue del Papa, secundado por Rouco, García- Gasco, Cañizares y el propio Blázquez. Otros cardenales, como Martínez Sistach (Barcelona) o Carlos Amigo (Sevilla) considerados moderados enviaron mensajes en la misma línea de apoyo a la familia. Tanto a Rouco como a García- Gasco les dijo que en España, desde hace treinta años, sólo se han hecho progresos en el desarrollo en defensa de los derechos humanos y de las libertades, como la de conciencia o la personal Insistió en que donde no existen derechos es donde la democracia es prácticamente inexistente y que, precisamente, donde se consiguen más derechos es donde la democracia está más consolidada. No era la primera vez que Zapatero se refería a la polémica que se ha levantado entre el Ejecutivo socialista y la Iglesia, ya que a ella se refirió en el primer acto electoral del año, que tuvo lugar el día 2 en Almonte. En aquella ocasión, fue el presidente andaluz quien lanzó los ataques más duros contra la Iglesia, aunque el presidente del Gobierno no ocultó su malestar por los mensajes que se lanzaron en el acto de apoyo a la familia cristiana. Desde esta primera comparecencia de Zapatero hasta hoy, se ha producido un rosario de declaraciones de socialistas, obispos y colectivos católicos que han avivado una polémica que vuelve a poner en primer plano de la actualidad las relaciones entre la Iglesia- Gobierno. Pero una vez realizadas estas precisiones, el presidente del Gobierno se refirió a otras cuestiones de las relaciones entre la Iglesia y el Ejecutivo socialista. Advirtió que cuando no estamos muy de acuerdo con los pronunciamientos de la Iglesia, lo decimos con contundencia y firmeza porque es el deber de un Gobierno democrático y reiteró que nadie puede imponer ni la fe, ni la moral, ni las costumbres, sólo el respeto a las leyes, que es el ADN de la democracia Al margen de sus ataques a los dos cardenales, a los que señala directamente en sus ataques contra la Iglesia, Zapatero quiso precisar que su Gobierno ha mantenido una actitud de diálogo y cooperación con los responsables eclesiásticos, aunque aboga por el mantenimiento de los principios que se recogen en la Constitución de 1978, como son la aconfesionalidad del Estado y las relaciones entre éste y la Iglesia. En este sentido, señaló que mantendremos la relación con el Vaticano y con la Conferencia Episcopal dentro del respeto a la discrepancia pero que la Constitución establece que España es un país aconfesional, una característica que, a su juicio, constituye un pilar constitutivo de la democracia El presidente del Gobierno hizo especial hincapié en recalcar la aconfesionalidad del Estado español y la primacía de la sociedad civil, denunciando Dice que afortunadamente la Iglesia es plural para intentar desacreditar al arzobispo de Madrid Palabras sensatas Zapatero y los ministros Alonso y Rubalcaba esperan la llegada de la Familia Real en el Patio de Armas del Palacio Real