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ABC DOMINGO 6- -1- -2008 En portada s ¿Efecto dominó en las inmobiliarias? ECONOMÍAyNEGOCIOS 41 ENDEUDAMIENTO Las inmobiliarias españolas se han caracterizado por su alta actividad compradora durante los últimos años, básicamente a costa de la deuda COLONIAL A finales del tercer trimestre del año pasado debía 8.900 millones de euros, casi tres veces su capitalización bursátil al cierre de la sesión del viernes 28 de diciembre- -cuando se desató su particular crisis- que ascendía a unos 3.100 millones de euros quetes del 5 del capital a distintos inversores. Incluso por el 15 de FCC se escuchan ofertas, aunque esta venta es sin duda la más compleja Inmocaral compró el 15 de FCC a Acciona en diciembre de 2006 y pagó al grupo controlado por la familia Entrecanales 1.534 millones de euros. Este precio supuso valorar cada acción de la constructora controlada por Esther Koplowitz en 78 euros. Sin embargo, las acciones de FCC han cotizado esta misma semana en torno a 46,5 euros, lo que deja el precio de mercado del 15 en unos 910 millones de euros, un precio al que Colonial no parece dispuesta a vender. La rentabilidad por dividendo de esta inversión es buena y Colonial desea obtener una prima sobre el precio de mercado indican estas fuentes, que subrayan que al precio pagado por Esther Koplowitz a Ibersuizas, la participación de Colonial valdría unos 1.150 millones y puede ser un baremo a tener en cuenta Fuentes del sector explican que de momento, lo conocido, es que en todo este proceso las que tienen todas las de perder son las inmobiliarias con suelo rústico como forma de pago. Una situación que, por cierto, se ha visto perjudicada más si cabe por la aplicación de la nueva Ley del Suelo. Tal y como ha ocurrido con Llanera. Mientras que todas las que tengan suelo de calidad sacarán la cabeza de una u otra manera ¿Y qué pasará con las constructoras? ¿Habrá igualmente efecto dominó sobre ellas? Los expertos lo tienen claro. Depende del negocio predominan- te dice el profesor Sanz. Si son constructoras cuya base de negocio se centra en la construcción residencial, sí tendrán problemas de hecho ya los tienen. Las que tengan preponderancia de la obra pública, sobrevivirán, y podrán capear el temporal con dignidad añade. Los primeros avisos están ahí. Las principales empresas constructoras españolas, las que cotizan en el Ibex 35, valían a cierre del viernes pasado casi la mitad que hace siete meses, cuando se situaban bien en zona o próximos a sus máximos históricos, según cálculos realizados por Europa Press. Estos fuertes descensos propiciarán un proceso de consolidación donde sobrevivirán las que hayan sabido prepararse afirma el gestor de renta variable de Inversis Banco, David Navarro, tal y como ocurrirá con las inmobiliarias. El valor más lastrado en este periodo ha sido Ferrovial, que vale un 43,5 menos que a comienzos de junio, después de marcar 78, 95 euros, frente a los 44, 57 euros del cierre del viernes. La diferencia es aún mayor si se tiene en cuenta los máximos alcanzados algo más de un mes antes, cuando los títulos de la constructora llegaron a fijar su precio en los 82,75 euros por acción. En definitiva, está empezando a estar claro que el elevado endeudamiento del modelo de negocio que está detrás del espectacular crecimiento en las compañías inmobiliarias españolas durante los últimos diez años simplemente dejará de funcionar como en la actualidad. Las reglas del juego, pues, han cambiado. CON MUY BUENA SALUD IBERIA CUMPLE 80 AÑOS En pleno proceso de cambios en el sector, Iberia acaba de celebrar el 80 aniversario de su primer vuelo, en plenitud de forma y con un tono financiero envidiable Pocas aerolíneas en el mundo pueden presumir de haber vivido un periodo tan longevo y saludable como Iberia, sólo interrumpido por la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial. Fundada por el empresario vasco Horacio Echevarrieta- -su primer presidente- -y el argentino Gunderico von Hirschfeld con un capital de 1,1 millones de pesetas, Iberia, Compañía Aérea de Transportes inició su andadura el 14 de diciembre de 1927 en el aeródromo Loring (Cuatro Vientos) en presencia del Rey Alfonso XIII. A la misma hora, un segundo avión con capacidad para diez pasajeros partía de Barcelona para realizar el trayecto opuesto. Las butacas eran de mimbre acolchado y en el respaldo lucían publicidad de Bicarbonato Torres Muñoz. El precio por pasar a la posteridad no fue muy asequible: 161 pesetas por trayecto o 300 pesetas ida y vuelta. Dividida por la contienda de 1936 y acuciada por las restricciones de combustible, Iberia retomó el vuelo en 1945 con su entrada en la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) Un año después inauguró su primera línea trasatlántica a Buenos Aires e incor- Avisos para las constructoras Difícil solución para algunas nes accionariales, Colonial necesitaría vender este mismo año un 24,4 de la francesa SFL para poder acogerse a un régimen fiscal favorable en el país vecino tras el último cambio legislativo. Este proceso debe llevar a que Colonial mantenga sólo en su poder un 60 de SFL a finales de año. Las mismas fuentes no descartan que la venta pueda hacerse en paquetes siguiendo el ejemplo de lo que está haciendo Realia con su filial francesa SIIC de París, de la que ha vendido varios pa- poró como gran novedad las azafatas a bordo. Su vocación iberoamericana quedó definida en 1949 con la apertura de una segunda línea a Caracas y San Juan de Puerto Rico, a la que siguió la de México, La Habana y Nueva York. En 1974 creó el Puente Aéreo MadridBarcelona, la ruta del mundo con mayor oferta de vuelos y una de las más rentables. Entre los millones de pasajeros que Iberia ha transportado cabe recordar a los Beatles (1965) Muhammad Alí (1976) Juan Pablo II (1982) y los emigrantes españoles sin recursos mayores de 65 años, que gracias a la Operación Añoranza pudieron volver a reencontrarse con sus familias. Fernando González Urbaneja LAS LECCIONES DE D. NICOLÁS M El caso de Colonial... es una crisis pasajera de conquistadores que no se ocuparon de afianzar la posición, de conservar y cultivar antes de engordar y crecer aquiavelo (D. Nicolás) advertía allá por el siglo XV en una célebre carta al príncipe que más difícil que conquistar los reinos era conservarlos y acrecentarlos. Un buen consejo que sirve para casi todo. Pero nadie se lo dijo al sevillano Luis Portillo cuando el verano de 2005 lanzó una opa modesta, poco más de 120 millones de euros, sobre una inmobiliaria de segunda, Inmocanal, que antes fue la Fosforera de los Fierro. En poco más de dos años, cogido el gusto y con banqueros complacientes, aquello fue a más: primero la fusión con Colonial, una vieja y sólida compañía inmobiliaria que fue del Banco Central y de La Caixa, con buenos activos y con la prudente administración del ren- tista sereno. Luego con la adquisición de Riofisa, creación de una familia artesana experta en modernos centros comerciales que renunció, tras la muerte inesperada del fundador, al vértigo del crecimiento desaforado. Y finalmente adquisiciones oportunistas en Francia y España, entre ellas un 15 en FCC que alivió a unos Entrecanales fracasados en su operación de acoso a Esther Koplowitz, para luego agobiar al alegre comprador. Y cuando los bancos se volvieron menos complacientes (que siempre pasa, porque de natural son de humor pasajero, ajustado a coyuntura y disponibilidades) las ofertas generosas se convirtieron en exigencias destempladas. Lo comprado a crédito, sin esfuerzo, con la espuma de opciones, derivados y demás instrumentos de seducción, la conquista fácil, muestra la zona espinosa con la caída de la bolsa y la pérdida de cotización, que poco tienen que ver con la gestión de la propia compañía. Sencillamente lo que antes era fácil se convierte en complicado. La caída de la cotización de las inmobiliarias, como de otros sectores o compañías, induce nuevas órdenes de venta, especialmente de los títulos vinculados a operaciones a crédito que cuando no cubren la garantía de esos créditos exige la inmediata realización de esas garantías. Ahora el valor de la engordada Colonial no depende de sus activos o de sus ingresos, que son buenos y que son los mismos que meses atrás. Lo que se valora es la debilidad e inestabilidad del propio capital, una deuda despro- porcionada y la poca fiabilidad de unos compradores con credenciales débiles. El conjunto de las doce inmobiliarias cotizadas en Bolsa no alcanza ni el volumen de contratación diaria, ni la capitalización de una de las compañías intermedias del Ibex- 35. Y los accionistas implicados en ese sector son pocos y no pueden quejarse de ausencia de avisos de que transitaban por terrenos arriesgados. En el caso de Colonial la inestabilidad radica en el capital, no en los activos ni en los resultados. Por eso se trata de una crisis pasajera de conquistadores que no se ocuparon de afianzar la posición, de conservar y cultivar antes de engordar y crecer. En tiempos complejos e inciertos conviene volver a los clásicos, por ejemplo a D. Nicolás y al aragonés D. Baltasar Gracián y su arte de la prudencia.