Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
6 OPINIÓN DOMINGO 6 s 1 s 2008 ABC AD LIBITUM EL QUIETISMO DE RAJOY RISTE tiempo el nuestro, en el que, como decía Albert Einstein, resulta más fácil deshacer un átomo que un prejuicio. Actúan, sobre la cansina aceptación de lo establecido, la pereza y el miedo que anulan la innovación y así, en lo que nacionalmente nos afecta, vamos derrochando grandes oportunidades colectivas en beneficio de grupitos menores y centrífugos que engordan su momio a base de esquilmar el patrimonio común: lo construido en siglos de Historia con el esfuerzo de quienes nos precedieron. Así, instalados en el prejuicio y distantes de la funesta manía de pensar no serán las razoM. MARTÍN nes ni el análisis lo que, FERRAND mayoritariamente, determine nuestro voto en las próximas elecciones legislativas. Acabamos de ver en los caucus de Iowa que, descontentos con la realidad presente, los ciudadanos norteamericanos reclaman caras nuevas, opciones distintas y, lo mismo demócratas que republicanos, apuntan la hipótesis del cambio, del olvido de lo que no funciona y la búsqueda, con los riesgos que pueda comportar, de supuestos innovadores. No parece que sea nuestro caso. José Luis Rodríguez Zapatero insiste en su espiral del error en la que, sobre supuestos que no son ciertos, se construyen realidades caóticas. No importa. Su clientela está con él como la suya con Mariano Rajoy, que asiste al espectáculo instalado en el quietismo, más confiado en el fracaso ajeno que en el acierto propio. Mucha serenidad predican quienes se amparan bajo laalas de la gaviota. El sosiego es, sin duda, una gran cosa que puede alcanzar la condición de virtud, pero no siempre ni necesariamente. En ocasiones, resultan exigibles la acción arriesgada, la propuesta original, la iniciativa creadora y el diseño revolucionario. Si el mal generado por el zapaterismo es grande, mayor ha de ser el remedio. No basta con esperar. Contaba Oscar Wilde, como paradigma del peligro que supone el exceso en la calma, que, provocado un incendio en un teatro en el que se celebraba un concierto sinfónico, uno de los músicos, el más sereno de todos, invitó a los asistentes a no asustarse, a mantener la tranquilidad. Todos volvieron a sus asientos... y murieron achicharrados. Dice Rajoy, quietista perfecto, que si gana las elecciones, pondrá en marcha un amplio paquete de reformas para relanzar la economía, pero no nos anticipa su naturaleza. Platónico además de quieto. Y, ¿si no gana las elecciones? A dos meses de que se produzcan y a la vista de los pronósticos demoscópicos, el líder del PP debiera acelerar el ánimo, reforzar sus listas, provocarnos con propuestas concretas y palpables y sacudirse el complejo socialdemócrata que, a juzgar por los hechos, inmoviliza a un partido que, por mitades, se dice liberal y conservador y tiende a ser, tan solo, un instrumento de poder. PROVERBIOS MORALES HOMEOPATÍA fe cristiana aproximadamente la misma experiencia UELVE a publicarse, dentro de unos días, la Hisque Rodríguez. Pero sé, por la mera observación de los toria del anticlericalismo español, de Julio Caro que la tienen, aunque no lo pregonen a los cuatro vienBaroja, y es lectura recomendable por muchos tos, que a ellos les da un sentido y les impone unas exiconceptos: concisa, amena, rigurosa y, sobre todo, gencias que rebasan los límites de la privacidad donde a oportuna. Más que cuando salió a la luz, hace casi tres los socialistas les encantaría confinarla, toda vez que décadas. Entonces el anticlericalismo parecía cosa del no es legislable. Sospecho que ahí está la madre del corpasado. Hoy estamos como en la España de 1903 o en la dero. Como la fe no es legislable, al espacio privado con Francia de 1905, por no mentar la bicha hablando de feella. De casa a la iglesia y de la iglesia a casa. El chas posteriores. Con una diferencia. Don Paámbito público, para el poder legislativo. Es la blo Iglesias echaba pestes de la gente de su parnorma que ha imperado en estos últimos cuatro tido que se dejaba arrastrar por los republicaaños: lo público para las mayorías parlamentanos a las campañas anticlericales, porque el rias, y en lo privado que cada cual haga de su caAbuelo sería todo lo primaria y esquemáticapa un sayo. Ahora bien, resulta que tenemos un mente obrerista que se quiera, pero nadie le Presidente que no se ha recatado en convertir conseguía desviar hacia causas vidriosas. No en públicas y legislables todas sus manías y obhabría admitido en su partido a cristiano pracsesiones privadas, empezando por la reivindicaticante alguno- -tampoco es que los católicos JON ción de su abuelo, que requiere invertir el resulde la época hicieran cola para afiliarse al JUARISTI tado de la guerra civil a setenta años de distanPSOE- -y, sin embargo, dejaba siempre muy cia, y siguiendo con sus fórmulas de sobremesa para claro que la Iglesia no era el problema. arreglar- -técnicamente- -los contenciosos nacionalisA los socialistas de hoy, que tienen con el socialismo tas y el forúnculo etarra. Como estas alegrías inducen histórico la misma relación que los musulmanes alauial mimetismo, todo el que ha tocado moqueta en su gotas con el budismo zen, les sorprende que los católicos esbierno ha hecho lo mismo, desde los poetas ávidos de retén descontentos con el Gobierno. Después de todo, no conocimiento público hasta los ministros islamófilos, han llamado a quemar iglesias. Naturalmente. Los propasando por las lesbianas que soñaban en casarse de gres actuales, con sus profundos conocimientos históritul ilusión y, en general, los que en su fuero interno cos, piensan que las iglesias se quemaban porque eran creen saber perfectamente por qué criterios morales decombustibles y que la culpa la tenían los curas que no poben guiarse los futuros votantes. Este fenómeno se llanían alarmas contra incendios. La fe no se legisla ha ma ocasionalismo. El mundo exterior se reduce a ocadicho el Presidente, afirmación que es, filosóficamente sión para el despliegue del genio propio, y, cuando adehablando, del mismo orden que la convicción mencionamás se confunde el mundo exterior con el espacio públida. Todo se reduce a problemas aparentemente técnicos. co, pasa lo que pasa, que terminas por cabrear a un núCuentan que un teólogo americano consideraba prescrimero importante de prójimos para los que la situación to el mandato evangélico de no hacer tesoros en la tierra que has creado resulta insoportable. Y si luego, para aca- -donde los ladrones pueden robarlos y las polillas roerbar de pringarla, improvisas una ofensiva homeopática los- -tras la invención del alcanfor y la caja fuerte. Rodrílanzando contra los obispos a los llamados Cristianos guez parece razonar de manera análoga: cualquier prosocialistas ¿cabe una denominación más caspoblema, piensa el tipo, tiene una solución (la suya) que es, sa? no sé de que te quejas, Pepiño. Anda, hazte moro así finge creerlo, puramente técnica. Legislable. món de una vez y no nos aburras, majo. La fe, evidentemente, no lo es. Conste que tengo de la T V