Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
24 INTERNACIONAL www. abc. es internacional VIERNES 4- -1- -2008 ABC Barack Obama, junto a su mujer Michelle, durante un acto celebrado ayer en la Hoover High School en Des Moines REUTERS Obama gana en Iowa el pulso presidencial más abierto de EE. UU. desde los ochenta El ex reverendo Huckabee se impone con claridad en el caucus republicano y se confirma como la sorpresa de esta campaña PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL DES MOINES (IOWA) Niveles de profunda insatisfacción con la marcha del país no vistos en quince años; la ausencia por primera vez en ocho décadas de un presidente o vicepresidente en liza electoral; un polarizado mapa político sin mayorías claras y la sospecha fundada de que Iowa pueda abrir la carrera por la Casa Blanca con resultados sorprendentes, plantean el pulso presidencial más abierto desde los años ochenta para Estados Unidos. Una democracia que durante seis de las últimas siete elecciones generales ha visto siempre el apellido Reagan o Bush en sus papeletas de votación. Aunque los caucuses, o asambleas populares de Iowa, son notoriamente difíciles de predecir para los especialistas en demoscopia precisamente por su carácter asambleario, desde los primeros resultados se vislumbraba con claridad en el bando republicano el triunfo de Mike Huckabee, el ex gobernador de Arkansas, aupado sobre todo por el voto de cristianos evangélicos. La victoria de este ex reverendo baptista supone una sacudida para las ambiciones del Partido Republicano de retener el control de la Casa Blanca. Ya que Huckabee, natural de la localidad de Hope como Bill Clinton, no es una de las grandes figuras del conservadurismo en Estados Unidos, su campaña carece de sustanciales recursos económicos y en Iowa ha adoptado un desconcertante tono populista, a veces llamativamente similar al asumido por aspirantes presidenciales del Partido Demócrata como el senador John Edwards. En cualquier caso, el diagnóstico que Iowa parece confirmar sobre el elenco de presidenciables republicanos es que ninguno ha sido hasta ahora capaz de aunar a los tres pilares básicos de su partido: los halcones de la seguridad nacional, los conservadores económicos y los conservadores sociales. Grupos que empezaron a sintonizar en 1964 con Barry Goldwater y que con Ronald Reagan en 1980 terminaron por aglutinarse con tremendo éxito político. Aunque a estas alturas, su legendaria cohesión se ha visto degradada por el liderazgo ejercido por sus dirigentes en Washington. La supuesta crisis de identidad de los republicanos les situaría en clara desventaja ante los demócratas, cuyas familias más moderadas y de izquierda aparecen ante este ciclo electoral Una cuestión de estilo Obama ha saltado a ritmo de rock, Huckabee ha tocado la guitarra y hecho de humorista, Hillary ha ido de seria y maternal, McCain ha tenido debilidad por los chistes irlandeses. Los presidenciables estadounidenses han intentado diferenciarse con sus estilos más personales y llamativos para atraer a posibles votantes. Tras dos meses visitando gimnasios, iglesias, escuelas y cafés, los precandidatos a la Presidencia de Estados Unidos pusieron a punto una rutina formal que los define tanto como sus discursos ta con las diferencias de los republicanos en cuestiones trascendentales como Irak, impuestos, aborto o qué hacer con la inmigración ilegal. Por lo que respecta al bando demócrata, la primera tanda de resultados de Iowa dieron un serio varapalo a las aspiraciones de Hillary Clinton, incapaz de preservar la ventaja de dos dígitos y el aire de inevitable logrados tras el verano. La clarísima victoria de Obama rompe los pronósticos que apuntaban a una estrecha victoria que no cumplirá con la función básica de primera criba que tradicionalmente se otorga a estas primeras. A partir de ahora, el camino de Hillary Clinton hacia la Casa Blanca se complica y se allanan las expectativas de su principal rival ante las siguientes citas electorales. Primer tropiezo de Hillary Crisis de identidad más unidas que nunca y con el impulso de las ajustadas mayorías logradas en ambas Cámaras del Congreso. De hecho, el debate en el bando demócrata se encuentra centrado en la persona más adecuada para un cambio en el Ejecutivo federal, no en la naturaleza de ese cambio. Unanimidad que contras- ABC. es Más información en abc. es internacional