Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
4 OPINIÓN VIERNES 4 s 1 s 2008 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO TRÁFICO: PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro NO BAJAR LA GUARDIA EGÚN los datos oficiales, 2.741 personas perdieron la vida en las carreteras españolas a lo largo de 2007. La DGT presenta un balance positivo, puesto que en 2006 murieron en accidentes de tráfico 3.015 personas, lo que representa un descenso del 9 por ciento. Las autoridades destacan otro dato favorable: se trata de la cifra más baja desde 1967, cuando el parque automovilístico era siete veces menor que el actual. A mayor abundamiento, la mortalidad desciende en todos los grupos de edad y franjas horarias, especialmente en la madrugada. Hay que congratularse, por supuesto, de esta mejoría relativa, y sería injusto no reconocer el esfuerzo de la DGT por situar el asunto entre las prioridades de una sociedad muchas veces despreocupada. Sin embargo, cualquier expresión de triunfalismo merece un serio reproche. Más de siete personas mueren cada día en nuestras carreteras, una cifra inaceptable en un país con alto nivel de desarrollo. El carné por puntos es un paso en la buena dirección, pero resulta absurdo pensar que soluciona por sí mismo todos los problemas. La reciente reforma del Código Penal criminaliza a los conductores y puede provocar un colapso en la administración de Justicia, sin que su eficacia práctica esté asegurada. La opinión pública es muy crítica ante una política basada en imponer sanciones y desplegar un notable aparato de propaganda sin atender a las causas estructurales de los accidentes. Ante todo, la educación vial es una asignatura pendiente en la familia y en la escuela, y no sólo como reflejo de un comportamiento cívico, sino también para contrarrestar una publicidad agresiva que identifica la velocidad con el éxito social y económico. El estado de la red de carreteras, sobre todo el de las vías secundarias, deja mucho que desear en algunos tramos. Las autoridades se dan mucha prisa en inaugurar y cortar cintas, pero, luego, el mantenimiento no siempre es adecuado. De hecho, persisten una serie de puntos negros que todo el mundo conoce y que nadie se toma la molestia de eliminar. Los límites de velocidad se incumplen de forma sistemática, tal vez porque pecan de falta de realismo. Como es natural, las leyes que no se aplican caen en desuso y pierden por completo su capacidad intimidatoria. La sociedad mira a veces con desconfianza a los agentes cuando percibe que las administraciones públicas actúan con la finalidad de recaudar y no de ayudar a los ciudadanos. Proliferan los controles de todo tipo, ya sea por medio de radares o de pruebas de alcoholemia, pero mucha gente piensa que están situados de forma errática o incluso arbitraria. Estos y otros problemas configuran un panorama que está muy lejos de la imagen casi idílica que transmiten algunos responsables políticos para hacer propaganda de sus resultados. Ojalá sigan disminuyendo las cifras de accidentes. Para ello, lo mejor es trabajar duro y dejar a un lado la retórica triunfalista. Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera S LA ECONOMÍA EN CRISIS rés con la recuperación europea. La crisis de confianza OS datos que vamos conociendo del cierre del ejeren los mercados financieros no ha hecho sino precipitar cicio correspondiente a 2007 dibujan una situauna historia que llegaba a su fin, porque se ha perdido toción económica muy diferente de la que nos cuenda una legislatura sin una sola reforma estructural de ta el Gobierno. El año ha acabado mal, con los precios calado. descontrolados, el desempleo al alza, el déficit exterior El Ejecutivo socialista se ha comportado como un en máximos y la Bolsa acusando el golpe y anticipando mal alumno que, primero, niega la evidencia, y luego una profunda desaceleración. El índice adelantado de busca excusas ante un suspenso. Cuando los españoles precios de diciembre se ha situado en el 4,3 por ciento, el sienten indudable inquietud ante el deterioro de la situapeor dato desde 1995. El número de desempleados ha creción económica y la convierten en su principal preocupacido un 5,27 por ciento en el ejercicio, hasta situarse en ción, como reflejan las encuestas del CIS, al Gobierno só 2.129.547. Se ha destruido empleo en construcción, induslo se le ocurre echar la culpa a terceros. Primero fueron tria y servicios, y son ya ilusorias las esperanzas de que los pérfidos americanos, que se liaron a dar créditos sin las manufacturas tomen el relevo como motor de la acticontrol, y luego, la geopolítica internacional, que ha envidad económica. El Ibex 35 empieza el año peor que cualcarecido el precio del petróleo, o los especuladores, que quier otro índice del continente europeo y toca los llenos de avaricia han roto el saco de las plusvalías. Excu 14.800, arrastrado por constructoras, telefónica y banca, sas infantiles que no sirven de consuelo a los ciudadamientras el pesimismo se apodera de un parqué que parenos, que ven cómo cada día empeoran sus perspectivas ce haber sido abandonado a su suerte por inversores insde mejoría económica y se evaporan sus ilusiones de protitucionales y extranjeros, pese a repartir dividendos régreso social. Todo menos reconocer que ha caído en la cord. La confianza del consumidor encadena ocho mecomplacencia para esperar vanamente a que el cambio ses consecutivos de descensos, cae 3,8 puntos en diciemde ciclo económico no se hiciese evidente antes de las bre y rompe un nuevo mínimo histórico, con descensos elecciones. Por eso era tan importanpronunciados tanto en la considerate matar al mensajero, y por eso se ha ción de la situación actual como en tardado dolosamente tanto tiempo en las expectativas de futuro. Por si falta La situación económica reconocer los hechos, hasta el punto ra algo, el precio del petróleo vuelve a de mantener una previsión de crecitocar los fatídicos 100 dólares por bano es alarmante, pero es miento para este año que incluso desrril y resuenan temores de estanflasin duda motivo de seria pués de su revisión es ya mera enteleción mundial. preocupación. Y lo es aún quia. El párrafo anterior no es un relato más porque no se observa catastrofista de los hechos, sino sime ha perdido una legislatura sin plemente un resumen de lo publicado propósito alguno de mejorar la competitividad de la ayer por las agencias de prensa. Pareenmienda en un Ejecutivo economía; sin aumentar la productivicía increíble hace apenas seis meses. decidido a negar la dad del capital humano; sin liberaliO quizá no tanto, si el Ejecutivo hubiezar el mercado de trabajo y aumentar ra prestado más atención a los evidenrealidad con tal de la movilidad funcional y geográfica tes síntomas de desaceleración en la prolongar el estado de de los trabajadores más allá de la flexieconomía española señalados por esfelicidad y llegar a las bilidad de facto que suponen los emipecialistas independientes y analisgrantes en un mercado crecientementas extranjeros y se hubiera aprestaelecciones en olor de te dual; sin profundizar en la reforma do a preparar a la población para un triunfo del Pacto de Toledo para dar garantía fin de ciclo, anunciado, que la crisis de futuro a las pensiones; sin consolide crédito no ha hecho sino precipidar un sistema fiscal más justo y comtar. Pero el presidente Zapatero, mal petitivo que no penalice la creación de empleo. Se ha reasesorado, optó por desoír las señales de alerta de las trocedido claramente en materia de libertad económica que este periódico viene haciéndose eco desde el pasado e intervencionismo estatal, hasta el punto de que España verano entre duras acusaciones de catastrofismo. La siha pasado de destino preferente de inversión extranjera tuación económica no es alarmante, pero es sin duda a ser calificada como el enfermo de Europa. Y se ha eromotivo de seria preocupación. Y lo es aún más porque sionado seriamente la unidad de mercado interior con no se observa propósito alguno de enmienda en un Ejeuna reforma de los estatutos de Autonomía que nadie pecutivo decidido a negar la realidad con tal de prolongar día y cuyo coste económico se hará patente en un ciclo a el estado de felicidad y llegar a las elecciones en olor de la baja. Como en la parábola de la cigarra y la hormiga, triunfo. se ha utilizado el excedente para satisfacer clientelas políticas, propiciando una cultura de subsidios y gratis tol impulso expansivo que ha experimentado la econotal que será un tremendo lastre para recuperar el dinamía española gracias a nuestra pertenencia a la mismo. Se ha gobernado como si los ciclos hubieran dejaUnión Monetaria- -decisión que tomó el Gobierno del do de existir y los españoles nos hubiésemos hechos riPartido Popular ante la incredulidad de muchos hoy fercos para siempre. Ahora que el Gobierno saca pecho porvientes europeístas, y que ha continuado en el tiempo que hemos superado a Italia en renta per cápita- -aungracias a la política de estabilidad fiscal convertida en que los datos no estén tan claros, como también ayer nos ley también por los populares y en práctica necesaria de hizo saber Prodi citando fuentes del FMI- debería sagobierno por una opinión pública bien informada- -ha ber, si no despreciara tanto la Transición, que entre 1977 tenido una extensión no prevista en esta legislatura soy 1980 caímos del 77 al 72 por ciento de la media del entoncialista gracias a la fortaleza de la inmigración. Pero ha ces Mercado Común. En aquellos tiempos primaba la pollegado a su fin. Era ya evidente desde principios de lítica y quizás estuviera justificado. Ahora ha sido una 2007, cuando empezó a caer la demanda de vivienda por decisión irresponsable. agotamiento natural y por la subida de los tipos de inte- L S E