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ABC JUEVES 3- -1- -2008 JUEVES deESCENA 77 El arte de actuar es transformar ficciones en verdades, no saber engañar bien Miguel Ángel Solá s Actor Hoy, El diario de Adán y Eva ha sido uno de los grandes fenómenos teatrales recientes en nuestro país. El público español descubrió en esta obra a Miguel Ángel Solá, un actor argentino que hace una década decidió mudarse a España J. B. MADRID. Hace algo más de un año, Miguel Ángel Solá, uno de los grandes nombres de la escena española actual, sufría un accidente en una playa de Canarias que a punto estuvo de costarle la vida. Tras una dolorosa recuperación, Solá volvió a trabajar en la exitosa serie de televisión Desaparecida y cuenta los días en que vuelva a subir a un escenario, su verdadero hogar; mientras llega ese momento, desgrana sus pensamientos teatrales, sus ideas sobre la interpretación y sus proyectos como productor. Pensamientos que llevan, como buen argentino que es Solá, mucho de filosofía. tá en mi naturaleza. -Su regreso a la interpretación ha sido en una serie de televisión, un medio tachado a menudo de superficial. ¿Es usted de los que piensa que no importa tanto el medio como el proyecto? -La tarea bien hecha es la tarea bien hecha sea donde sea, y hay que dejarse la vida para poder hacerlo bien en cada lugar donde se está trabajando. Pero la raíz de todo es el teatro, es la primera de las artes conocidas, desde que el señor de la caverna venía a contarle a los de dentro el peligro que había fuera y las posibilidades de vida que había. Desde ese momento existe el actor, y el actor se manifiesta en el escenario. La comunicación directa, la percepción con el público, no es comparable con nada. El recuerdo del teatro, además, no se borra de la memoria sensible de las personas, y el de las imágenes de cine y televisión sí. -Sí, estoy en marcha con Blanca Oteyza, mi mujer, en la producción de una obra de Manuel Gil, el director de Hoy, El diario de Adán y Eva La obra original se llama Porteñas -aquí se titulará Gatas y es la historia de seis mujeres de diferente extracción social a través de todo un siglo. Es una historia de amistad, con contenido social y político, aunque el acento está puesto en la solidaridad, el cariño que se van tomando a pesar de todo y en la necesidad de estar juntos para ir hacia adelante. Creemos que puede ser útil en estos tiempos de tanta división, de tanta crispación. Creemos que ésta es otra forma de ver la vida, que tiene que ver más con el ser humano que con los dictámenes de los poderes. -Pero sí tiene proyectos para producir. -Ahora que menciona la palabra útil... Se habla del teatro como reflejo de la sociedad, incluso como impulso. ¿Cree que el teatro debe ser alivio, debe incitar a la reflexión... -Usted ha tenido siempre una gran relación con el público. -Yo sé defenderme muy bien en el teatro, sé cómo ganarme la vida en el teatro. Siempre he tenido la suerte de tener los teatros llenos, desde que comencé. Y es un recurso que estoy seguro de que no se me va a agotar. -El ser humano es un bicho social, un bicho que necesita al semejante. Repetir la historia del esclavista y del esclavo no es bueno. El ser humano necesita erguirse verticalmente, porque hemos tardado mucho tiempo en separar las manos del piso. El diario de Adán y Eva quería contar eso y lo contó, poniendo el acento en el amor, en el acercamiento entre los seres humanos, que te deja siempre con buen sabor de boca, mientras que el fruto del alejamiento es amargo. O vemos la mierda que somos o vemos las posibilidades que tenemos. El ser humano es el único bi- Miguel Ángel Solá, en una escena de la serie televisiva Desaparecida cho de esta creación que puede transformar lo que es en lo que podría ser. Y que no me digan que la única verdad es la realidad, porque ésta se puede cambiar de acuerdo a las necesidades y a los postulados que el ser humano se imprima. Como decía un viejo sabio, lo primero es antes Atendamos a eso. Se nos escapa la vida en una pelea absolutamente estéril que depende, pura y exclusivamente, de los agentes propagandistas. Y el ser humano es mucho más que un agente propagandista, tenemos la posibilidad. humana para transformarla en una carga partidista política, que lo que hace es transmitir postulados políticos, divide a la platea en dos. El teatro tiene como misión, según mi concepción, ser un caleidoscopio a la vista del ser humano, para que éste opte conscientemente hacia qué sentido va su conciencia. Sólo el ser más retrógrado puede imaginar que quien pide pan en el escenario es un ser indigno. Y eso excede lo político. ABC -El teatro sigue siendo magia, porque los espectadores se sientan sabiendo que les van a engañar, y queriendo que te engañen. -El arte de actuar es transformar ficciones en verdades. Hay gente que cree que el arte de actuar es mentir bien. Y entre una punta y otra existe la condición de cada uno de los intérpretes. Yo tengo la obligación de hacerte vibrar con todas las sensaciones posibles y dándote ideas para que la vida continúe con otro aspecto más sumado. El que cree que actuar es el arte de engañar sólo podrá acumular para sí el hecho de pensar lo bien que actúa. Pero el otro, el que transforma ficciones en verdades, tiene como lema: ¡qué hermoso es actuar! tos del ser humano significan un progreso para los demás. También era un hecho de poder sobre los demás que resultaba mágico. -Sí, pero ahora no tengo oportunidad por una cuestión económica. En cualquier caso, no es algo que me guste, porque no sé obedecer ni mandar... No es- -Siempre ha sido actor. ¿Ha pensado alguna vez en dirigir? Cuando desde el escenario se transmiten postulados políticos lo que se consigue es dividir la platea en dos -Hay quien lo cree, aunque en las obras de Brecht yo noto más carga humana que política. Depende de dónde se ponga el acento. El problema está en que cuando el autor, el director o el actor exceden la condición ¿Se confunde en el teatro actual profundidad con carga política? ¿El mundo del teatro es consciente de esa labor que tiene de mejorar al ser humano? -Debería serlo, porque si no pierde toda su razón de ser. ¿Para qué venía el hombre de las cavernas corriendo a contar lo que había fuera? Para preservar, para ayuda. Todo lo organizado por el hombre tiene como primer fin aliviar el dolor que significa la vida. Todos los ac-