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72 CULTURAyESPECTÁCULOS JUEVES 3 s 1 s 2008 ABC El Supremo confirma la sentencia contra las obras en el Teatro de Sagunto MARTA MOREIRA VALENCIA. El Tribunal Supremo confirmó ayer la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, que obligaba a revertir en un plazo de 18 meses la intervención que los arquitectos Grassi y Portaceli habían realizado sobre el Teatro Romano de Sagunto a principios de los años noventa. Se ponía así punto final a un periplo judicial y político de 17 años de duración sobre el que no cabe ahora recurso alguno. La construcción de un auditorio moderno sobre los vestigios de este teatro- -cuyos cimientos datan de tiempos de Tiberio (siglo I d. C) -infringe, entre otros, el artículo 39 de la Ley de Patrimonio Histórico Español. Ni siquiera la modificación (y flexibilización) de la Ley de Patrimonio Valenciano de 2004 hubiese permitido la reconstrucción de la práctica totalidad de un conjunto, declarado Monumento Nacional en 1896. Las obras que devolverán el aspecto pseudorromántico original a las ruinas de este teatro implicarán el levantamiento y retirada de las placas de mármol blanco que se superponen a la piedra de la cávea (gradas) y el derribo del muro de cierre de la escena hasta la cota de 1,20 metros, que es la altura de las últimas preexistencias en la escena. Éstas son las intervenciones que el Colegio de Arquitectos de Valencia consideró factibles en un informe emitido en 2002 y que, según algunas estimaciones, supondrán un desembolso de entre 3 y 6 millones de euros. El Gobierno socialista que impulsó las obras que ahora deben derribarse cifró el coste de su reconstrucción en 3,6 millones de euros. El caso del Teatro Romano de Sagunto ha ocupado debates sociales e innumerables titulares de prensa- -incluso una Tercera de ABC en 1993- Pasó de ser una ruina mal consolidada y expuesta a un frenético ritmo de actividades a convertirse en una construcción nueva que algunos ironizaron al asemejarla al estilo de la Bauhaus. La actuación sobre el Teatro Romano de Sagunto ha sido, junto con la construcción del Museo Militar en el Alcázar de Toledo, un triste paradigma de lo que nunca debe llegar a hacerse sobre un monumento histórico: reconstruir. Un escudo de Carlos V en el colegio de los indígenas E. R. CIUDAD DE MÉXICO. El Colegio de la Santa Cruz, localizado en la Plaza de las Tres Culturas, fue una de las primeras instituciones educativas fundada por los españoles en América. Utilizado como escuela desde 1533 y como colegio regentado por franciscanos desde 1536, los arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (Inah) creen haber hallado en él uno de los primeros escudos de armas de Carlos V que hay en México. La pieza se localiza en la Caja de Agua encontrada hace algunos años en el interior del Imperial Colegio de la Santa Cruz detalló el Inah. Mediría unos dos metros cuadrados y habría sido hasta el momento parcialmente descubierto. Será el año próximo cuando se obtengan importantes resultados al respecto indicó el organismo mexicano. El colegio sirvió para educar a generaciones de nobles indígenas mexicanos en humanidades, arte y filología, pero su presencia y orientación se convirtieron en un riesgo para España, por lo que dejó de funcionar como tal en 1576. Durante los años en que funcionó enseñaron en él figuras como fray Bernardino de Sahagún, Arnaldo de Basacio y Andrés de Olmos. Algunos de los estudiantes llegaron a escribirle cartas a Carlos V en las que le reclama, ban tierras y tributos que estuvieran acorde con su estatus nobiliario. Aspecto de una pirámide en Tlatelolco, donde se han encontrado importantes restos EFE Un coste de entre 3 y 6 millones Nuevos vestigios reescriben la historia de Tenochtitlán Ofrendas y cráneos hallados representan una etapa desconocida, anterior a 1325, cuando se erigió el Templo Mayor EUGENIO RIVERA SERVICIO ESPECIAL CIUDAD DE MÉXICO. La cronología de la antigua ciudad de México- Tenochtitlán, la hermosa metrópoli azteca a la que llegó Hernán Cortés en 1521 confundido con un dios, podría tener muy pronto los días contados. Hasta ahora se creía que la urbe había sido fundada por los pueblos aztecas o mexicas en 1325, pero el asentamiento podría ser posterior en edad al de Tlatelolco, cercano al primero, y que llegó a ser un importante centro comercial hasta sucumbir ante la llegada de los españoles. Eso se desprende de una investigación realizada por el arqueólogo Salvador Guilliem y de otros especialistas en Tlatelolco, una zona absorbida por la capital mexicana y conocida como la Plaza de las Tres Culturas. En 1992 Guilliem y otros expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (Inah) comenzaron a trabajar en desenredar los misterios que encerraban las pirámides aztecas de Tlatelolco, pero un año más tarde un seísmo les obligó a abandonar aquella labor. Estas pirámides son construcciones que se asemejan a las matruskas sus etapas más nuevas se erigían cada cierto número de años sobre las estructuras más antiguas, que quedaban enterradas por las posteriores. En 2007 el equipo de arqueólogos del Inah dirigido por Guilliem retomó los trabajos y, gracias a un túnel de siete metros que logró realizar, han hallado ofrendas y cinco cráneos humanos. Los restos arqueológicos encontrados mediante estas nuevas calas de prospección representarían una octava etapa constructiva desconocida hasta ahora que podrían anteceder a 1325, el año en que supuestamente se erigió el Templo Mayor de Tenochtitlán. El objetivo de esta investigación es llegar al centro del inmueble (en Tlatelolco) y registrar todas las pirámides que hay en el interior con la intención de confirmar la hipótesis sobre la posible existencia de una ofrenda depositada intencionalmente en la construcción de la etapa dos y la mayor antigüedad de la ciudad ha dicho Guilliem. En 2008 los estudios van a continuar en busca de una supuesta ofrenda dedicada a Tezcatlipoca Negro, el Dios de los comerciantes y para analizar las cerámicas, huesos de animales, semillas de calabaza y otros restos encontrados. Nuevos estudios Un túnel de siete metros Se creía que la urbe había sido fundada por los pueblos aztecas o mexicas en 1325 El Instituto Nacional de Antropología e Historia comenzó los trabajos en 1992 La antigüedad de los vestigios podría modificar no sólo la cronología de esa metrópolis sino de su ciudad gemela, Tenochtitlán señaló el Inah. Los trabajos de estos últimos meses han permitido, además, elaborar con la ayuda de un georradar un mapa de posibles zonas arqueológicas en el subsuelo de la megalópolis de Ciudad de México. El mapa ha permitido, a través de anomalías que reporta el subsuelo, identificar los lugares donde existen vestigios arqueológicos que hasta la fecha no se han descubierto indicó el Inah en un comunicado reciente. Como sucedió con Tenochtitlán, la zona de Tlatelolco feneció tras la llegada de los españoles al Valle de México en la primera mitad del siglo XVI.