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30 INTERNACIONAL La batalla de Iowa JUEVES 3 s 1 s 2008 ABC La política del maíz, en campaña El camino hacia la Casa Blanca no puede evitar el pasar forzosamente por los más de 5,5 millones de hectáreas dedicadas al cultivo del maíz en Iowa y su creciente pero polémico uso como fuente de energía en Estados Unidos PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL DES MOINES (IOWA) Aunque la agricultura no suele figurar como tema central en los grandes debates políticos de Estados Unidos, no es una exageración decir que en Iowa casi todo gira en torno al maíz plantado en más 5,5 millones de hectáreas e imposibles de esquivar en el camino hacia la Casa Blanca. La parte del gigante americano que este jueves empezará a dilucidar quién puede ser el próximo ocupante del Despacho Oval terminó de cosechar en noviembre el equivalente a 420.000 millones de mazorcas. Pero cada vez más, el producto de estos cultivos con semillas modificadas genéticamente para obtener alto octanaje está siendo destinado a la producción de energía en forma de etanol. Ante el multiplicado uso del etanol para la formulación de carburantes, el Medio Oeste con maíz de Estados Unidos empieza a sentirse un poco como el Medio Oriente con petróleo. Lo que está convirtiendo a Iowa, con un tercio de toda su superficie dedicada al cultivo de maíz, en una especie de Kuwait bendecido con subsidios federales (51 centavos de dólar por galón) y una necesidad de biocombustibles estimulada por el precio del barril de crudo que ayer llegó a los cien dólares. Dentro de este reñido ciclo electoral, Iowa vuelve a mezclar para su beneficio su estatus de rentable hebilla en el cinturón del maíz y el privilegio de ser la primera jurisdicción que vota en el proceso de primarias para seleccionar candidatos presidenciales. Por eso, aunque el etanol sea criticado intensamente como viable alternativa energética, ningún demócrata o republicano con ambiciones presidenciales se atreve a cuestionar el doble uso del maíz. En estos momentos, Iowa cuenta con una treintena de refinerías de etanol y una veintena adicional en construcción. De hecho, una de las fotos inevitables durante esta campaña ha sido la del candidato de turno- -Giulinai, Romney, Hillary o Barack- -visitando este tipo de instalaciones dedicadas a convertir lo que hasta ahora ha sido una materia prima de alimentación en biocombustible. Hasta el senador John McCain, que en el pasado se atrevió a declarar su escepticismo sobre esta industria emergente, ahora bromea que cuando visita Iowa le gusta empezar sus mañanas con un buen vaso de etanol. El gran debate que subyace entre los maizales de Iowa es si esta alternativa energética es verdaderamente ecológica. Con el reproche de que se necesita más energía para cultivar el maíz y procesarlo que la que se obtiene con el etanol. Los defensores del maíz energético argumentan que con ayuda de avances tecnológicos y técnicas de agricultura industrial, las cuentas salen. Lo que no quita un uso disparado en pesticidas, fertilizantes y agua. En cualquier caso, la realidad incuestionable es que el precio del maíz se ha casi duplicado durante los dos últimos años. Con la consiguiente expansión en cosechas para aprovechar este boom especialmente preocupante para la industria alimentaria y agropecuaria que utilizan el maíz como fundamental materia prima. Aunque ahora se hable de una cierta saturación del mercado existente, el presidente Bush firmó en diciembre una nueva ley energética que requiere una significativa ampliación en la producción y uso del etanol procedente de maíz, bajo el argumento de combatir el calentamiento global y reducir la dependencia de Estados Unidos del petróleo importado. Ante todos los intereses creados, una de las preguntas obligatorias en Iowa para todo aspirante presidencial es su parecer sobre la necesidad de extender los actuales subsidios federales más allá del 2010. Cuestiones que de cara a la cita política de este jueves han venido siendo respondidas con un firme, unánime y electoralista respaldo hacia el etanol. Especialmente cuando la clave para triunfar en estas peculiares asambleas populares de Iowa no es otra que motivar a que la gente salga de sus casas, de noche y con temperaturas gélidas, para participar en los caucuses Y ante el carácter sagrado del maíz en Iowa, ningún candidato se permite el lujo de poner en tela de juicio la boyante economía de sus potenciales votantes. Por eso, entre otras muchas cosas, la primera cita electoral de este jueves es también un multimillonario regalo para la agricultura del Medio Oeste de Estados Unidos. Ante el boom del etanol, el Medio Oeste con maíz de EE. UU. se siente como el Medio Oriente con petróleo ABC. es Más información en http: www. abc. es visionesdelmundo Hebilla del cinturón del maíz Barack Obama, aspirante demócrata, saluda a sus simpatizantes en un mitin celebrado el pasado martes en Iowa AP El coste de la batalla electoral en Iowa, incluido servicios de guardería, alcanza los 135 euros por voto Competir efectivamente en los 99 condados de Iowa no es un reto electoral precisamente barato. El gasto acumulado de cara a los caucuses de este jueves amenaza con superar los 50 millones de dólares. El equivalente a 135 euros por cada uno de los 250.000 votantes esperados en estas asambleas populares que desde los años sesenta se han convertido en codiciado punto de partida del maratón presidencial en Estados Unidos. Estos días, los votantes de Iowa frente a la televisión pueden verse tranquilamente durante un intermedio más de media docena de anuncios políticos en cadena como si fueran ofertas de fascículos o colecciones. Mientras que los buzones aparecen repletos de propaganda repetida. Sin mencionar, las llamadas telefónicas robotizadas que ponen a prueba la paciencia y desconcertante amabilidad de todos estos votantes que presumen de tomarse muy en serio sus privilegiadas obligaciones electorales. En estos esfuerzos se observan diferencias entre republicanos y demócratas. Los candidatos demócratas en su conjunto han protagonizado trescientos días de campaña en Iowa, un centenar más que los republicanos. Además de haber contratado más personal sobre el terreno. De todos los aspirantes a la Casa Blanca, los que más dinero han puesto en Iowa son Barack Obama, Hillary Clinton y el ex gobernador Mitt Romney. Dentro de todo este alarde de campaña y logística, la senadora por Nueva York ha llegado a ofrecer improvisados servicios de guardería para facilitar el voto de sus simpatizantes.