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4 OPINIÓN MIÉRCOLES 2 s 1 s 2008 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro MAFIAS DE LA PROSTITUCIÓN L amplio informe que hoy publica ABC sobre el negocio de la prostitución en España merece una seria reflexión por parte de los poderes públicos y del conjunto de la sociedad. Las cifras del mercado del sexo son muy llamativas: unas 300.000 personas ejercen este comercio con su propio cuerpo y dicha actividad mueve 18.000 millones de euros anuales, afectando también al sector inmobiliario y a la publicidad en los medios de comunicación y en internet. El aspecto más dramático de este problema social es la explotación infame a que se ven sometidas miles de mujeres, algunas casi niñas, procedentes en buena medida de países del este, africanos o iberoamericanos. Mafias organizadas de proxenetas, criminales en el más estricto sentido de la palabra, explotan la pobreza y la ignorancia de muchas de ellas, convirtiendo sus sueños de una vida mejor en una sórdida esclavitud que se resume en el trágico dilema someterse o morir La lucha policial contra esta delincuencia revela que se trata de bandas muy organizadas, que cuentan con cómplices en los países de origen y utilizan prestamistas que extorsionan a las chicas y controlan su actividad por medio de la violencia o con amenazas de represalias. Este panorama desolador se completa con ajustes de cuentas, blanqueo de dinero y compraventa de seres humanos, al servicio de cierto tipo de clientes que- -como es notorio- -han perdido cualquier horizonte en el ámbito de la dignidad personal. La prostitución es un drama que exige de las administraciones públicas algo más que buenas palabras. Una comisión parlamentaria ha estudiado el asunto a lo largo de la legislatura que ahora termina y presenta algunas soluciones razonables, aunque en la práctica nadie hace nada mientras la situación empeora cada día. Pese a la eficacia de las Fuerzas de Seguridad, las mafias campan por sus respetos y actúan con cierta sensación de que juegan con ventaja. A mayor abundamiento, cada comunidad autónoma legisla a su manera, con grave perjuicio para la coordinación de esfuerzos en un terreno que exige la colaboración de todos. Lo mismo ocurre con los ayuntamientos, porque muchas veces los responsables municipales prefieren mirar para otro lado ante una realidad que desborda sus competencias. Lo más urgente es actuar con contundencia en el ámbito policial y aplicar el código penal a los delincuentes que explotan sin escrúpulos a los más débiles. Hay que ofrecer información, ayuda y alternativas realistas de vida a las mujeres que caen en las redes de estos grupos. También es imprescindible impedir que algunas zonas urbanas o ciertos locales en las carreteras ofrezcan una barrera de seguridad para los criminales que actúan al margen de la legalidad. Sólo a partir del cumplimiento estricto de las leyes puede encauzarse una cuestión que exige igualmente una sólida labor educativa y cultural al servicio de los valores humanos y constitucionales vinculados con la dignidad de las personas. CONTRA LAS Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA E DIPLOMACIA REAL Y DIPLOMACIA IRREAL CABA de concluir el último año de la presente legislatura con la constatación de que la actividad de Don Juan Carlos en materia de política exterior ha superado con creces a la del presidente del Gobierno, cuyo desinterés por la proyección internacional de nuestro país ha quedado claramente puesto de manifiesto. Gestos como la visita del Rey- -acompañado por el ministro de Defensa- -a los soldados españoles en Afganistán han hecho más para reafirmar la solidez de nuestro compromiso con nuestros aliados de la OTAN que cuatro años de tacañería política en el Consejo Atlántico, donde por cierto nos estamos quedando aún más solos después del giro proatlantista del nuevo presidente francés. En efecto, el resultado del año en materia de política exterior es muy deficiente. Se cumplen ya dos meses desde que el Rey de Marruecos llamó a consultas a su embajador en Madrid y la situación de nuestras relaciones con el vecino del sur sigue siendo un galimatías. El Gobierno- -y muy especialmente su responsable de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos- -presume de haber dedicado el grueso de sus esfuerzos diplomáticos a estabilizar la convivencia con Marruecos, y resulta que a dos meses de las elecciones se han quedado prisioneros de la política interior: si Marruecos resolviera el regreso del embajador durante la campaña electoral, podría considerarse como una señal de preferencia hacia un candidato. Si no lo hiciera, naturalmente, también. Y si quiere esperar al resultado de las elecciones, entonces quedaría un tanto deslucida esa pretendida tradición que parece condenar a los primeros ministros españoles a realizar su primer viaje a Marruecos, en vez de hacerlo a Berlín o a París, que sería lo natural dados nuestros intereses estratégicos. Para ser el elemento central de la política exterior de esta legislatura, las cosas no podían ir peor. Se explicó que se trataba de buscar fórmulas para combatir la inmigración ilegal, y entonces se descubre que en estos momentos las patrulleras españolas se han quedado solas, sin apoyo del A Frontex comunitario, a pesar de que en cada cumbre europea el único afán del presidente Rodríguez Zapatero ha sido lograr que se incluyeran unas líneas en la declaración final. A pesar de todos los esfuerzos desplegados en África, es evidente que no han funcionado las medidas con las que se dijo que se pretendía disuadir a los candidatos a la inmigración clandestina, que siguen llegando, aunque en menor medida que en años anteriores, a Canarias y al sur de la Península. Ni normalización con Argelia, ni avances en la resolución del problema del Sahara Occidental, ni beneficios para nuestros intereses del acuerdo firmado en Córdoba para la supuesta utilización conjunta del Aeropuerto de Gibraltar. La política exterior del Gobierno dirigida hacia el sur es un desastre sin paliativos. Sólo queda la iniciativa francesa de intentar forjar una comunidad del Mediterráneo, a la que se ha sumado España con entusiasmo, a pesar de que su futuro es todavía una incógnita. En cuanto a Europa, ¿qué se podría esperar de un Gobierno que ha llegado a anular una cumbre con Alemania porque consideraba que no tenía suficiente contenido? Nadie se puede extrañar de que ahora, cuando se va a producir un hecho claramente perjudicial para nuestros intereses con el caso de Kosovo, las posiciones españolas hayan sido claramente ignoradas dentro de la UE. El Gobierno socialista ha pasado por alto todos los elementos básicos de la política exterior que hacían de España un país importante en el mundo: las relaciones con Estados Unidos; con Marruecos, en el problema del Sahara Occidental; en el contencioso de Gibraltar, o en la que probablemente será la primera vez que se viola el derecho internacional en materia de soberanía. Incluso ha abandonado a los demócratas cubanos en el momento en que se atisban los primeros cambios. No sorprende que el hecho más destacado del año sea la frase que le dirigió en Chile Su Majestad el Rey a Hugo Chávez. Palabras de eficacia real frente a la vacua palabrería de un Ejecutivo desnortado. PRECIOS SIN CONTROL L año arranca con subidas de precios en energía (electricidad, gas natural y butano) agua y transporte (urbano e interurbano) claramente por encima de un IPC ya depor sí muy elevado. Sesuman estas subidas a las registradas en diciembre en la cesta de la compra y a un nuevo repunte del euríbor que encarecerá aún más las hipotecas. La cuesta de enero será sin duda la más dura de la legislatura. Especialmenteparaaquellos ciudadanos quenotengan lasuerte depertenecer a los caladeros tradicionales de voto socialista y se hayan quedado sin alguna de las subvenciones repartidas en los presupuestos. Desde los tiempos en que nos jugábamos la entrada en la Unión Monetaria, la subida de precios no había despertado tanta atención de los especialistas ni preocupado tanto a los ciudadanos. La razón es evidente. Coincide con el cambio de ciclo y con una evidente desaceleración del crecimiento que parece augurar el fin de una época dorada. Y coincide también con un gobierno que primero ha ignoradoy despreciado el problema, ha culpado luego a las circunstancias externas y ha terminado recomendándonos modificar nuestros hábitos alimentarios. Esteejecutivo no seha tomado nunca en serio la inflación. Le ha parecido un costenecesario para seguir creciendo por encima de la media europea y se ha apuntado con la arrogancia del converso a las teorías económicas que prede- E cían el fin de los ciclos con la globalización. Por eso le ha sorprendido tanto el desbordamiento del IPC español en el último trimestre del año 2007. Un desbordamiento que genera problemas macroeconómicos de competitividad y sostenibilidad del crecimiento futuro, y problemas personales en los españoles que cada vez tienen más dificultades para llegar a fin de mes. Combatir la subida de precios sin política monetaria no es sencillo. Por eso es tan importante un pronto diagnóstico y una firme convicción de que la inflación es un problema serio, además del más injusto de los impuestos porque se ceba sobre los grupos más desfavorecidos. Un problema a cuya resolución han de supeditarsela política fiscaly de gasto público, la política de defensa de la competencia y la política comercial. No ha sido éste el caso deuna legislatura perdida en materia dereformas estructurales donde han primado el gasto clientelar, la creación de sumisos campeones nacionales y el proteccionismo encubierto. Ahora vemos los resultados. Los percibe el ciudadano en su vida diaria y las encuestas del CIS. Sólo nos queda confiar en que el Gobierno rectifique, pero sobre todo en que evite las tentaciones intervencionistas que le reclaman desde sectores de su propio partido. La inflación reprimida es un problema aún mayor, porque termina explotando con virulencia. Algo deesohay en elsector energético español demasiado tiempo sometido a tarifas políticas y criterios cambiantes.