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ABC LUNES 31- -12- -2007 DEPORTES 85 REDES No es lo mismo meterla, valga esta palabra tan erotizada, en un aro mondo y lirondo que en otro que acoge el esférico con mimo y elegancia visual y sonora. FUERA DE JUEGO ratines, una cuesta por la que paso con mucha frecuencia sobre todo camino del Reina Sofía. A través de un ventanal contemplo, casi hechizado, a un sujeto que, con una paciencia infinita, anuda redes con un único instrumento: la llama de una vela. Es, no exagero, una de las experiencias estéticas más intensas que esta ciudad perforada regala sin ninguna pretensión. Tan mágico es el acontecimiento que mi enfermiza curiosidad ha sido refrenada. No me he atrevido a entrar en ese espacio que adquiere, para mí, una dimensión mítica. ¿Este hombre solitario y tenaz hace una red para cada partido o repara las que han sido mancilladas? ¿Es acaso el resto poético de una práctica artesanal que algún nostálgico subvenciona para que el misterio no se pierda? En cualquier caso lo que está trenzándose ahí es parte de los anhelos de todos, tanto de los nerviosos jugadores cuanto del público vehemente. Ni siquiera la red podrá recoger el júbilo cuando el balón penetre ahí. La inmensidad del deseo deportivo tiene un límite que es un dibujo geométrico y aéreo. Un revés. La bola da en la red y cae, milagrosamente, muerta en el campo del contrincante. Punto y perdón. Un trallazo entra por la escuadra, el cuerpo del arquero dibuja una filigrana inútil mientras las redes se tensan. El triple vuela en busca de su hermoso destino. Es normal que los jugadores de baloncesto victoriosos decidan, a la manera aborigen, cortar las redes y convertirlas en el más estrafalario de los collares. Seguro que algún delantero se ha llegado a arropar con ese horizonte de sus obsesiones. Para el portero es, ciertamente, el espacio de las pesadillas donde solamente se entra cabizbajo a cumplir el penoso rito de recuperar la pelota. Abro las Variaciones sobre el pájaro y la red de José Ángel Valente y me encuentro con un relato del Mohadara: reclinó un hombre su cabeza sobre una almohada y se puso a componer mentalmente unos versos cuando fue despertado por Abdalá el de Morón que le recriminó que no dormía sino que componía versos. Levanté yo entonces mi cabeza y le dijo: Y ¿de dónde te has sacado eso? El me respondió: Porque te he visto en sueños anudar una red Las palabras son la precaria red de los deseos, el límite de ese desvelo que, en ocasiones, se llama deporte. Fernando Castro Flórez El fútbol volverá a ser protagonista con España en la Eurocopa 20. Fórmula 1. Gran Premio de Alemania. Motociclismo. G. P. de Estados Unidos (Laguna Seca) 21- 27. Tenis. Torneo de Toronto (Canadá) 28- 3 (agoto) Tenis. Torneo de Cincinnati (EE. UU. 31- 03 (agosto) Automovilismo. Rally de Finlandia. AFP Agosto 2. Ciclismo. Clásica San Sebas 3. Fórmula 1. Gran Premio de Hungría. tián. Italia. Motociclismo. G. P de Indianá. polis. 14- 20. Ciclismo. Vuelta a Polonia. 18- 21. Golf. Copa Ryder (Louisville, EE. UU. 24- 28. Ciclismo. Mundiales en carretera (Varese, Italia) 28. Fórmula 1. Gran Premio de Singapur. Motociclismo. G. P. de Japón (Motegi) Octubre 7- 10. Golf. Campeonato PGA 8- 24 Juegos Olímpicos (Pekín) 15- 17. Automovilismo. Rally de 17. Motociclismo. G. P. de la Re 20- 27. Ciclismo. Eneco Tour Europa (Valencia) 25. Ciclismo. Gran Premio Oeste Francia (Plouay) 28- 31. Automovilismo. Rally de Nueva Zelanda. 29. Atletismo. Liga de Oro (Zúrich, Suiza) 29- 06 (sepiembre) Ciclismo. Vuelta a Alemania. 30- 21 (septiembre) Ciclismo. Vuelta a España. 25- 07 (septiembre) Tenis. Abierto de Estados Unidos (Nueva York) 27- 29. Fútbol. Supercopa de Europa (Mónaco) 31. Motociclismo. G. P. San Marino (Misano, Italia) pública Checa (Brno) (Bélgica y Holanda) Alemania. (Bloomfield, EE. UU. 24. Fórmula 1. Gran Premio de 2- 5. Automovilismo. Rally de España- Cataluña. 5. Ciclismo. Final Pro Tour. 5. Motociclismo. Mundial velocidad (Phillip Island, Australia) 10- 12. Automovilismo. Rally de Córcega (Francia) 12. Fórmula 1. Gran Premio de Japón. Atletismo. Mundial en ruta (Río, Brasil) 13- 19. Tenis. Masters Series. Torneo de Madrid. 19. Fórmula 1. Gran Premio de China. 19. Motociclismo. G. P. de Malasia (Sepang) 24- 26. Automovilismo. Rally de Japón. 26. Motociclismo. G. P. de la Comunidad Valenciana. (Cheste) 27- 2 (noviembre) Tenis. Torneo de París. sil) 1- 19. Fútbol sala. Mundial (Bra- Noviembre Septiembre morial Van Damme) (Bruselas) 6- 17. Juegos Paralímpicos (Pekín) 7. Fórmula 1. Gran Premio de Bélgica. Ciclismo. Vattenfall Cyclassics (Alemania) 8- 14. Tenis. Final Copa Federación (Bali) 13- 14. Atletismo. Gran Final Mundial (Stuttgart, Alemania) 14. Fórmula 1. Gran Premio de 5. Atletismo. Liga de Oro (Me- 2. Fórmula 1. Gran Premio de Brasil. Atletismo. Maratón de Nueva York. 3- 09. Tenis. Masters femenino (Doha) 10- 16. Tenis. Masters masculino (Shangai, China) 21- 23. Tenis. Final Copa Davis. 28- 30. Automovilismo. Rally de Gales (Gran Bretaña) Diciembre bes (Japón) 12- 21. Fútbol. Mundial de cluvarias ciudades. 31. Atletismo. San Silvestre en o me refiero a ese programa soporífero en el que Punset, auxiliado por un catedrático de astrofísica de una remota universidad australiana o un meteorólogo de Groenlandia, divaga sobre las evidentes conexiones entre la mecánica cuántica, el amor cortés y la alopecia galopante que tienen como sustrato incontrovertible los kacras y el tantrismo posmoderno. Con lo que sueño, desde mi lejana y tierna infancia, es con la red de la canasta. En mi colegio, el Alfonso VIII de Plasencia, no teníamos ese preciado suplemento, sin embargo en La Salle, uno de nuestros más temibles rivales, si disponían de redes y, así, jugar en su campo era, al mismo tiempo, un reto y una fiesta. No es lo mismo (parece un estribillo de Alejandro Sanz) meterla, valga esta palabra tan erotizada, en un aro mondo y lirondo que en otro que acoge el esférico con mimo y elegancia, tanto visual cuanto sonora. Porque las redes son tanto un punto de referencia óptico cuanto uno de las mayores fuentes de placer acústico que he experimentado jamás. Mi hermano Javier habló, en su maravilloso libro El clavo solitario, del sonido de la cinta de embalar que para un galerista de arte es la pura panacea; para un jugador el suave tras de la red es la cima del éxtasis. Luego todo es epilepsia y bailoteo, felicidad sin explicaciones. Todos los que hayan jugado en una portería desnuda de redes conocen la frustración y, sobre todo, las discusiones post- metafísicas de si entró o no entró la bola. Yo he jugado al voleibol e incluso al tenis con una deprimente cuerda, ansiando que llegara el día del partido oficial para que los nudos y la trama aportaran toda la belleza y solemnidad que el deporte requiere. Aparecían unos ancianos con cara de pocos amigos y colocaban tan preciado material en las porterías o las canastas y las retiraban con idéntico mimo para guardarlas, eso me imaginaba, en un cofre con siete llaves. Descubrí, hace años, un sitio mágico: la Cordelera Manchega, situada en la Calle Ma- N