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ABC LUNES 31 s 12 s 2007 MADRID 53 Ensayo general de Fin de Año Hoy, veintiocho segundos antes de la medianoche, se activará el mecanismo del reloj que desde la Puerta del Sol da la bienvenida al Año Nuevo. Para que nada falle, los maestros relojeros desarrollan cuidadosos ensayos J. M. CAMARERO MADRID. Entre una colorista lluvia de confeti y con la algarabía juvenil como banda sonora, se desarrollan los ensayos de las tradicionales campanadas del reloj de la Puerta del Sol. Desde hace cinco años, el turístico Kilómetro Cero acoge una espontánea- -y adelantada- -celebración de las uvas mientras se repasa el funcionamiento del cronómetro que mantiene en vilo a gran parte de los españoles durante Fin de Año. Para que todo esté a punto para esta noche, los maestros relojeros de la Casa Losada- -encargada de supervisar a lo largo del año todo el mecanismo- -se afanan en controlar y ajustar la precisión de este simbólico reloj. Ayer, Jesús López Terradas, uno de los maestros relojeros, volvía a subirse al campanario que preside la Real Casa de Correos para realizar el primero de los dos ensayos generales. No faltaron los cuartos ni la bajada de la bola, ritual que se repetirá de nuevo hoy, a mediodía, y, finalmente, ya en vivo y en directo segundos antes de las doce de la noche. Por eso, como explicó a Efe López Terradas, se debe controlar que el mecanismo del reloj se active exactamente en el momento indicado, 28 segundos antes de la medianoche del 31 de enero. Una vez que ha caído la bola por su propio peso, acompañada del repiqueteo que advierte del final inminente del año, sonarán los cuatro cuartos y, después, las doce campanadas, con un intervalo de tres segundo entre una y otra. Nada se deja al azar en esta precisión de segundos. Y, por ello, pocas veces ha sido necesario ajustar el reloj, que se encuentra absolutamente en las mismas condiciones que cuando fue fabricado en el siglo XIX. Como reconoce López Terradas, ni las obras para la construcción de una estación de Cercanías que realiza el Ministerio de Fomento en la zona ni las bajas temperaturas de estos días alterarán el funcionamiento de la maquinaria del reloj. No en vano, la torre tiene la misma temperatura en invierno y en verano gracias a un sistema de climatización. Hoy, tras el segundo y último simulacro de campanadas, todo estará dispuesto para dar la bienvenida al año en el reloj de la Puerta del Sol. En esta ocasión, y con motivo del bicentenario del Dos de Mayo, la Comunidad de Madrid, a través de la Consejería de Cultura y Turismo, ha programado una espectacular tarde- noche de fiesta para todos los ciudadanos que decidan centrar su atención en esta plaza. Tras la última campanada, se desarrollará un gran espectáculo de luz, robótica y pirotecnia ambientado en la estética y motivos del 2 de mayo de 1808. Además, como novedad este año, se ofrecerán las campanadas adaptadas para personas sordas. Previamente, a partir de las 18.00 horas, Kasol, uno de los dj s más representativos de la noche madrileña, ambientará la fiesta con una mezcla musical en la que no faltarán sonidos propios y alegorías al Dos de mayo. Bajada de la bola El maestro relojero Jesús López Terradas ayer, durante la comprobación y ajuste de la maquinaria EFE Curiosidades El reloj de la Puerta del Sol data de 1866, cuando José Rodríguez Losada, prestigioso relojero leonés, construyó en Londres un mecanismo que donó al pueblo de Madrid como muestra de admiración hacia la reina Isabel II. La tradición de tomar las doce uvas se remonta a 1909, cuando un grupo de viticultores alicantinos pensó en dar salida al excedente de la cosecha pregonando que consumir uvas el día de Nochevieja daba buena suerte para el siguiente año. En 1962 se televisaron las primeras campanadas. El mecanismo se tiene que activar 28 segundos antes de la medianoche Tras las campanadas, se desarrollará un gran espectáculo de luz, robótica y pirotecnia Detalle de la maquinaria del reloj de la Puerta del Sol que hoy centrará toda la atención EFE