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48 ECONOMÍAyNEGOCIOS Perfil DOMINGO 30 s 12 s 2007 ABC Enrique Serbeto El benefactor de Sarkozy El multimillonario Vincent Bolloré, conocido tiburón del mundo financiero francés, se ha hecho famoso por su amistad con el presidente de la República, a quien ha prestado su yate o alguno de los aviones de su empresa para sus vacaciones personales POR JUAN PEDRO QUIÑONERO PARÍS. Vincent Bolloré, el propietario del yate Paloma en el que Nicolas Sarkozy pasó sus primeras vacaciones de cuatro días, tras su elección como presidente de la República, y de la avioneta Falcon 900 EX utilizada por el jefe del Estado en su viaje de recreo a Egipto, con Carla Bruni, estas Navidades, es uno de los 500 hombres más ricos del mundo, al frente de un heteróclito grupo familiar que también controla una flota de aviones de negocios. Vincent Bolloré (55 años) comenzó siendo el rico heredero de un sólido grupo familiar, fundado en la Bretaña francesa, hace 170 años, cuya primera fuente de negocios fue el papel Biblia y el papel de fumar En poco más de treinta años, aquel grupo provinciano se ha convertido en un holding internacional, con sólidos negocios en transportes, industria, plantaciones tropicales, telecomunicaciones, producción audiovisual y medios de comunicación. Sin embargo, Vincent Bolloré comenzó ganando a pulso una cierta fama de rider brutal y temible, durante los años 90 del siglo pasado. En 1997, el grupo Bolloré lanzó una opa hostil sobre el grupo Bouyges (cuyo heredero fue testigo de la segunda boda de Sarkozy) con el fin presumido de conseguir su filial de telefonía móvil. La opa falló, pero Vincent Bolloré consiguió una plusvalía de 210 millones de euros. Un año más tarde, el mismo Bolloré lanzó otro raid contra el grupo Pathé, igualmente fallido el raider se embolsó otros 290 millones de euros de plusvalía. Bolloré se formó en la empresa familiar y en la Banca Rotschild. Y la configuración actual de su grupo es el resultado de operaciones de la más distinta naturaleza, especulativa, productiva, comercial, incluso tecnológica. En el terreno estrictamente financiero, el grupo Bolloré consiguió en 2005 el 20 de las acciones de Havas, la gran agencia de la comunicación y la publicidad. Y es hoy su primer accionista, con cerca del 40 del capital del grupo. En todas las actividades del grupo, la especulación, el raid y la tecnología tienen una importancia variable. Los transportes, la logística y la agricultura aseguran el 61 del volumen de negocios del grupo, 5.980 millones de euros, en 2006. Se trata de una serie de filiales que incluye transporte de mercancías en África y logística portuaria sobre cinco continentes. De una rentabilidad formidable. El señor África del grupo Bolloré es un antiguo jefe de gabinete de Jacques Chirac en la alcaldía de París, Michel Roussin, envuelto en los escándalos de la alcaldía parisina. Bolloré también tiene importantes intereses en plantaciones de palmeras, en África y Asia, cereales en Estados Unidos y viñas en Francia. La distribución de productos petrolíferos en Francia asegura el 32 del volumen de negocios del grupo. Sector estratégico. Los proyectos industriales ascienden al 6 de su cifra de negocios. Pero se trata de un sector tecnológico innovador, con intereses significativos en la producción de papeles especializados y baterías para vehículos eléctricos. El grupo aspira a liderar la producción de un coche eléctrico de nuevo cuño. La comunicación y la producción audiovisual apenas significan el 1 del volumen de negocios del grupo, desde hace apenas cuatro años. Pero se trata de una diversificación muy llamativa. El grupo Bolloré es propietario, accionista de referencia o socio importante en una cadena de TV minoritaria (Direct 8) varios diarios gratuitos, Direct Soir y Matin Plus (asociado con Le Monde la Société Française de Production (SFP) y el consorcio Bolloré Telecom. A caballo entre las distintas actividades de un grupo tan diversificado en sectores tan variopintos, Vincent Bollo- ES UN IMPUESTO NO ES UNA TASA, a verdad es que este año los Reyes le van a dejar un buen regalo a algunos. Ya sabe que cuando usted compre un teléfono móvil, un ordenador, o un lector MP 3 pagando con dinero suyo de su propiedad, por el que ya ha cotizado sus correspondientes tributos, tendrá que pagar también el IVA, lo cual es algo a lo que estábamos acostumbrados, y ahora además el nuevo impuesto de la Sociedad General de Autores de España, el impuesto SGAE. Lo quieren llamar tasa y tal vez fue una cosa así cuando solamente afectaba a una gama de productos limitada y especializada, como la máquina fotocopiadora, pero ahora ya se ha convertido en algo masivo, porque los productos a los que afecta son de uso universal. El teléfono móvil, por ejemplo, (se les ha olvidado el fijo, por el que discurre la línea ADSL, a través de la que pueden llegar eventualmente descargas ilegales) es ya de un uso tan generalizado que ya no se puede llamar tasa. Eso sólo puede considerarse como un impuesto con todas las letras. Creo que lo que ha propuesto el Partido Popular de retirar este impuesto es lo correcto y si no, deberían hacerlo los tribunales, porque el Estado no puede establecer un impuesto del que se benefician entidades privadas. A mi me suena que eso es poco consistente desde el punto de vista legal. Ya sé que se ha escrito mucho y mucho mejor que en esta columneja sobre el particular, pero no quisiera dejar de contar una pequeña anécdota familiar: desde tiempos inmemoriales y hasta mi abuelo materno, don Francisco Gabás Mora, mi familia se había dedicado a la cría de animales de trabajo, caballos y mulas. Un buen día llegó el tractor a los campos de Huesca, y mi abuelo perdió su negocio. ¿Debería haber reclamado una tasa de compensación a los compradores de tractores o debería haberse dedicado él mismo a la nueva tecnología? Pues que se apliquen el cuento. Hay artistas de talento que han mandado al cuerno a las disqueras, gestionan sus creaciones a través de le red y se prodigan en conciertos en directo. Otros, más ingeniosos, dan su nombre a una colonia y la venden a buen precio. Y no veo que les vaya tan mal. L Bolloré es propietario de grupo de empresas muy diversificado ré también controla una flota de aviones de negocios, cuyos primeros clientes son, precisamente, los ejecutivos del grupo, en el que trabajan 33.000 personas en cinco continentes. Algunos accionistas minoritarios han intentado querellarse, en ocasiones, contra la dirección del grupo, acusándola de abuso de bienes sociales al utilizar los aviones de negocios de la empresa con fines personales El yate Paloma donde Sarkozy pasó un largo fin de semana, en las costas de Malta, en el Mediterráneo, acompañado de Cecilia, es propiedad personal de Vincent Bolloré, que se encuentra entre los 500 hombres más AFP ricos del mundo, según Forbes Los aviones Falcon, prestados por Bolloré a Sarkozy, el verano pasado y durante estas Navidades, para viajar a Malta y El Cairo, forman parte de la flota de aviones de su grupo, cuyas relaciones con el Estado, hasta ahora, han sido relativamente modestas e indirectas. Vincent Bolloré y Nicolas Sarkozy tienen muchos amigos y enemigos comunes. Bolloré está asociado con Le Monde el periódico más crítico contra el jefe del Estado y más sensible a la oposición socialista. Sarkozy es amigo íntimo de la familia Bouygues, contra quien Bolloré lanzó una opa hostil en 1997. Amigos y enemigos comunes Actividad especulativa El empresario francés es una de las 500 mayores fortunas del mundo, según los cálculos de Forbes En la lista de Forbes