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36 INTERNACIONAL El asesinato de Bhutto sume a Pakistán en el caos DOMINGO 30 s 12 s 2007 ABC Como un ataque nuclear Nadie recuerda en Pakistán algo parecido. El asesinato de Bhutto ha paralizado el país como nunca antes. Si el mercado de Aabpara ofrece persianas bajadas y comerciantes sentados a su puerta, no hay tráfico y las carreteras muestran barricadas de fuego POR MIKEL AYESTARÁN E. ESPECIAL ISLAMABAD. Es como si Pakistán hubiera sufrido un ataque nuclear. No hay atascos, ni gente por la calle, los mercados están cerrados, se va terminando la gasolina... Un paisaje apocalíptico que nunca hubiera imaginado Nayyar Mahmood, la veterana directora de programación de la Pakistan Broadcasting Corporation, no reconoce su propia ciudad. Desde que se hizo pública la muerte de Benazir Bhutto, la vida del país ha dado un giro de 180 grados y la gente aún no sabe qué puede ocurrir en el futuro inmediato. Mezcla del respeto y el miedo a los piquetes, el luto decretado por el Gobierno ha sido a su vez reforzado por una huelga general que todos los sectores han secundado. Nadie en la ciudad había visto nunca el popular mercado de Aabpara con todas las persianas metálicas bajadas y bien candadas. Los comerciantes, temerosos de que los manifestantes en alguna de sus protestas ataquen los locales, pasan las horas sentados frente a sus tiendas, haciendo volar cometas o jugando al críquet, pero aquí nadie trabaja. Es el acontecimiento más grave y triste de la historia de este país, y no le podíamos dar la espalda, así que permaneceremos cerrados hasta que haga falta apunta un farmacéutico que se ha acercado hasta Aabpara en busca de algún vendedor furtivo de tarjetas telefónicas de prepago. Poco a poco estas tarjetas se están convirtiendo en objeto de deseo de todos los ciudadanos que ven cómo pasan los días, pero siguen sin poder a la vida normal. Gobierno regala combustible para que nos tranquilicemos Bancos, oficinas oficiales, farmacias o locutorios telefónicos, todo está cerrado. Yo no me atrevo, porque si alguien nos ve con la persiana abierta nos pueden quemar la tienda susurra un frutero de Aabpara que entre protesta y protesta saca un pequeño carrito con algunos productos a punto de perder frescura. Este miedo entre el pequeño comercio se acrecentó tras la quema de una importante pastelería de Rawalpindi instantes después del asesinato de Bhutto. La masa encendida de odio se echó a las calles y comenzó a cerrar locales hasta llegar a este conocido establecimiento, que decidió no echar la persiana y fue atacado con violencia. Los dos bancos que le rodean también resultaron seriamente dañados. Precisamente, los bancos son uno de los objetivos preferidos de los piquetes. Según informó el portavoz de Interior, Javed Iqbal Cheema, las protestas de los últimos días han provocado daños a 176 establecimientos bancarios a lo largo de todo el país. La mayoría de los bancos tienen participación del estado, y por ello son objeto de las iras de los seguidores de Bhutto, que siguen apuntando a los servicios secretos como autores del atentado que costó la vida a Benazir. El duelo oficial marcado por el Gobierno concluye en la jornada de hoy, y muchos comerciantes esperan poder abrir sus tiendas esta misma noche para poder tener todo lis- Desde que murió Bhutto, la vida de los paquistaníes ha dado un vuelco: No lo hubiera imaginado to el lunes. Sin embargo, el PPP ha decretado cuarenta días de luto, y es posible que hasta que no esté cumplido este plazo siga habiendo problemas de abastecimiento. Cada persiana cerrada es una respuesta a Musharraf. Es el presidente, pero el pueblo no está con él y ahora tendrá que modificar la fecha de las elecciones si no quiere que la situación se le vaya de las manos de forma definitiva. Ésta es la huelga más seria que se ha vivido en este país sentencia uno de los miembros del PPP, que pasea por los callejones de Aabpara para cerciorarse de que todo está bien cerrado. Algunos comerciantes venden productos en las puertas de sus comercios de forma clandestina. Aabpara está muerto. El corazón comercial de la capital, como el resto de la vida económica del país, dejó de latir hace tres días. El opositor Nawaz Sharif reza ayer ante la tumba de la asesinada Bhutto, en el mausoleo de Ghari Khuda Baksh AFP No hay apenas tráfico. Muchas carreteras están cortadas por barricadas, otras aún tienen los restos humeantes de las últimas hogueras de neumáticos y hay que esperar a que los bomberos las limpien del todo, pero el principal motivo del escaso movimiento es la falta de gasolina. Los surtidores permanecen cerrados a cal y canto. Algunos abren a última hora de la tarde y provocan unas colas que hacen que los conductores bromeen insinuando que el La gasolina, un tesoro El ex primer ministro Sharif asume su protagonismo ante el vacío de Bhutto ABC ISLAMABAD. El ex primer ministro y opositor Nawaz Sharif, líder de la Liga Musulmana de Pakistán- N, se multiplica en los actos de homenaje a la asesinada Bhutto, después de llamar a la huelga y de anunciar el boicot a las elecciones del 8 de enero, si es que finalmente se celebran. Consciente del importante papel que puede jugar en el futuro de Pakistán, Sharif acudió ayer a Naudero, en Sindh, a dar el pésame a la familia de Bhutto y visitar su tumba, donde rezó, al tiemo que sus manifestaciones han adquirido un gran protagonismo, ante la ausencia de liderazgos opositores. Sharif es un empresario rico que entró en política por la gracia de un general golpista y que fue apartado de ella por otro, el actual presidente Pervez Musharraf. De 57 años, había jurado volver a Pakistán para atormentar al hombre que le obligó a exiliarse pero que silenció los escándalos de corrupción ocurridos durante sus dos manda- tos (1990- 1993 y 1997- 1999) Desde su exilio, primero en Arabia Saudí- -para algunos es un títere de este país- y luego en Londres, Sharif se erigió en uno de los principales líderes de la oposición paquistaní. Sharif repitió hasta la saciedad que lideraría su partido, escisión del de Musharraf, el PML- Q, en las legislativas de enero de 2008. Sus ataques a Musharraf le habían conferido la imagen de hombre intratable, en oposición a su otra rival, la propia Bhutto, que llegó a negociar con el general un reparto de poder.