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ABC DOMINGO 30- -12- -2007 DÍA DE LA FAMILIA 33 Todas las realidades eclesiales, unidas en la organización del encuentro de Madrid El Arzobispado espera repetir el éxito del Family Day que congregó en Roma a dos millones de fieles J. BASTANTE MADRID. Movimientos, parroquias, congregaciones religiosa, asociaciones cívicas y ONG cristianas han formado un frente común para lograr que la celebración de la Jornada en Defensa de la Familia que se celebrará hoy en la plaza de Colón sea todo un éxito. De hecho, en la convocatoria oficial del encuentro se explica que las parroquias, asociaciones, movimientos, nuevas realidades eclesiales de la Archidiócesis de Madrid, con el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, invitan a las familias de España a una gran celebración en apoyo a la familia cristiana En una sociedad como la española, en la que los sectores más laicistas se afanan por presentar la imagen de una Iglesia fragmentada y dividida, encuentros como el de hoy demuestran de manera fehaciente que, a imagen de San Agustín, las diferentes sensibilidades insertas en la Iglesia practican la unidad en lo esencial. La iniciativa primera corrió a cargo del iniciador del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello, quien propuso a los responsables de otras realidades eclesiales, así como a otros organismos católicos, desde el Opus Dei a congregaciones religiosas, organizar un gran encuentro en defensa de la familia en España, que pudiera repetir el éxito que el pasado mes de mayo tuvo el Family Day en Roma. Decenas de miles de fieles pertenecientes a las nuevas realidades eclesiales se congregaron en Roma en mayo de 1998 dades: Andrea Ricardi (Comunidad de San Egidio) Julián Carrón (Comunión y Liberación) Kiko Argüello (Camino Neocatecumenal) Manuel Carracedo (Renovación Carismática) y Francisco Ayuga (Acción Católica) Además, se leerá un mensaje escrito para la ocasión por Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares. Muchos de los participantes en este acto pertenecen a estos movimientos y realidades. Ellos, junto a los miembros de comunidades religiosas y centros parroquiales, trabajan para llevar el Evangelio de la Familia a todos los rincones de Madrid, siguiendo la Misión Joven convocada hace un año por Rouco. Casi todos los voluntarios del encuentro participan en esta iniciativa, que en su primer año se dirigió a los jóvenes de las diócesis de Madrid, Getafe y Alcalá, y cuyos primeros frutos pudieron verse en agosto, cuando 7.000 chicos y chicas de la Archidiócesis fueron recibidos por Benedicto XVI en Castelgandolfo, invitándole a visitar Madrid. Algo que, aunque sea de modo virtual, hará el Santo Padre esta mañana. cial. Es un fenómeno que se reconoce con facilidad. Sin embargo, a muchos también se les presenta la vida familiar como algo muy difícil. La estabilidad de las relaciones entre el hombre y la mujer, la fidelidad mutua y la tarea de educar en libertad a los hijos a menudo parecen cargas demasiado pesadas. Ante esta situación es inútil volver la mirada hacia otro lado. A los católicos no nos puede bastar con repetir fórmulas y eludir mirar de frente a los problemas. Buena parte de la actual crisis de la familia tiene mucho que ver con un modo de educar y de vivir la fe que ha dado por supuestas las razones que permiten a un hombre y a una mujer entender su relación como un ángulo abierto hacia el Misterio de Dios, como un lugar que, disponible a la fecundidad, está llamado a ser ámbito de construcción social, de pasión por el mundo. El amor que marido y mujer se profesan no tiene por qué convertirse, con el tiempo, en una tumba, en el recuerdo de un deseo de plenitud frustrado o, en el mejor de los casos, en un resignado pacto de no agresión mutua y de compromisos ABC José Miguel Oriol Responsable de Comunión y Liberación España Evento netamente eclesial En aquella ocasión, alrededor de dos millones de personas disfrutaron de una fiesta de la familia La propuesta fue presentada a finales de noviembre al cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, quien la acogió de buen grado. A diferencia del encuentro de Roma, el de hoy será un evento netamente eclesial. De hecho, el acto en sí consistirá en una Celebración de la Palabra. Como organizadores, varios de los máximos responsables de los movimientos intervendrán en el acto, aportando sus opiniones acerca de las dificultades y retos de la institución familiar. Así, después de la intervención de Benedicto XVI, y antes de que el cardenal Rouco dé comienzo a la liturgia de la Palabra, intervendrán algunos de los responsables de estas reali- CULTIVO DE LA FE a celebración de la Familia Cristiana que tendrá lugar hoy en la Plaza de Colón se produce en una situación paradójica. La ley del divorcio exprés impulsada por el Gobierno de Zapatero, ha fomentado que nuestro país sea uno de los que registra más rupturas matrimoniales en toda Europa. Y, sin embargo, todas las encuestas reflejan que la familia es una de las instituciones más valoradas. Benedicto XVI acaba de recordar en su mensaje para el comienzo de año que la familia es la primera comunidad en la que se experimenta el perdón, el sentido de la justicia y de la paz. Estas experiencias tienen importantes consecuencias en el terreno de la cohesión so- FAMILIA SÍ, CON L morales. Es ante la necesidad humana, en este caso la necesidad de que el amor sea verdadero y perdurable, cuando la fe se muestra realmente conveniente y significativa. La fe en este caso tan concreto, pero tan decisivo, nos enseña a reconocer en la persona amada el signo del Único que puede satisfacer por completo nuestro afecto y nuestro deseo de felicidad. La celebración por la Familia Cristiana tiene sentido en la medida en que es ocasión para dar testimonio de que este hecho es posible. En España durante mucho tiempo ha faltado una política familiar adecuada porque a esta institución se la ha considerado como un fenómeno privado En los últimos años se ha producido un cambio interesante gracias a la labor de asociaciones e instituciones que han surgido desde abajo. Esta realidad incipiente estará completa si cada uno desde su tradición- -los católicos desde la nuestra- -recupera la experiencia que hace posible que el ámbito familiar sea un lugar de humanización. Los cambios políticos reales siempre dependen de un cambio cultural.