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6 OPINIÓN DOMINGO 30 s 12 s 2007 ABC AD LIBITUM UN NECIO DE PROVERBIOS MORALES REGLAMENTO DEMANDAS I todavía conserva usted, amigo lector, un ejemplar del ABC de ayer, corra a buscarlo. Ábralo por la página diez y, si es afecto a las emociones fuertes, pásmese con la extraordinaria fotografía obtenida por Jaime García durante la conferencia de prensa que siguió al último Consejo de Ministros de 2007. Es una pieza singular que habla por sí sola. Una de esas instantáneas que el talento de los redactores gráficos, reforzado con la ayuda de los dioses del periodismo, consigue en raras ocasiones. Más que un magnífico retrato de José Luis Rodríguez Zapatero es un diagnóstico político de hondura. La plasmación M. MARTÍN de la más hueca vacieFERRAND dad. Si mi admirado García consiguiera una imagen tan expresiva y didáctica todos los días, los plumillas que emborronamos estas páginas con nuestras opiniones engrosaríamos las listas del paro. Esas que, según el CIS, constituyen el primero de los epígrafes en la tabla de las inquietudes que compartimos como ciudadanos. Dicho sea con todo el respeto que merece un primer ministro y con el rigor léxico que obliga a la crítica política, Zapatero es un necio. Un necio solemne y de reglamento. Lo es, además, en las tres acepciones que el DRAE le reserva al adjetivo. No sabe lo que debiera hacer, es terco y porfiado en lo que hace y dice y actúa con imprudencia y presunción. Todo eso se sintetiza y resume, con la elocuencia apabullante de la imagen, en la fotografía que comento y que muy bien podría merecer el próximo Premio Mingote. Esa expresión perdida, machihembrada con una sonrisa autocomplaciente y fofa, es el rostro de una política que, con asombrosa aceptación popular, ha fracasado en todas sus líneas maestras- -desde el proceso de paz al desbordamiento autonómico- -y que, únicamente en lo macroeconómico, tiene valor y admite defensa. El punto en el que, paradójicamente, los ciudadanos se sienten más a disgusto y preocupados. El paro (40 como apuntaba más arriba, la vivienda (32,9 y los problemas económicos cotidianos (29,4 son las tres patas del taburete en que se sientan la incertidumbre y el desasosiego que nos afligen colectivamente. Van por detrás el terrorismo, la inmigración y la creciente inseguridad ciudadana. La necedad pública suele viajar acompañada del narcisismo político. El necio, siempre distante de la autocrítica, se complace y regocija con sus propias obras y eso le convierte en peligroso. Ya el maestro Covarrubias, en su Tesoro de la lengua castellana o española, naciendo el XVII, nos prevenía, con una cita de Erasmo, que quanto es mayor el poder, tanto es más dañoso si cae en hombre necio o malo Malo no se puede decir que sea el hombre, pero necio lo es en tal dimensión que la fotografía de García podría servir para ilustrar el concepto en todas las enciclopedias que reseñen el término. Es necísimo. S H señalarme como objetivo a la banda- -pues qué otra fiACE ocho años, tras la ruptura de la penúltima nalidad podían tener afirmaciones como que yo era partregua trampa de ETA, un señor llamado Gerarte de un plan ZEN- le llame basura de lo que me arredo Markuleta Gutiérrez- -de profesión, al parepiento, porque me parece casi un halago. No perdió un cer, escritor eusquérico- -publicó un artículo en la ediminuto para ponernos una demanda, a mí y a Fernando ción vasca de un diario de tirada nacional, insinuando Savater, que había secundado mi acusación. Nos pedía que podía caber cierta responsabilidad en dicha ruptuun millón de euros de indemnización por barba. Perdió ra a algunos intelectuales vascos caracterizados por su la demanda y el recurso, y además, según escribió, la intolerancia al nacionalismo. El único nombre que menconfianza en la justicia española, lo que es mucionaba de ese supuesto grupo era el mío, y me cho perder para un nacionalista vasco. atribuía de paso ofensas al eusquera, que se Años después conté el episodio de Markuleta guardaba de concretar. en un libro de memorias. Seguía sin saber quién Era uno más entre los numerosos ataques estaba detrás de ese nombre. El único Marculeque, en idéntico sentido, se me dirigieron esos ta escritor que me sonaba era un pornógrafo andías desde el ámbito nacionalista. ¿Motivo? Hatisemita, pero, sin duda, no era el mismo: escriber sostenido que la tregua era un engaño y había bien en castellano. Me permití un pequeño ber predicho con bastante aproximación cuándo chiste- -obviamente, de mal gusto- -a propósito la romperían. Gerardo Markuleta no pecaba de JON del apellido, del que dije que era quizá un seudóoriginal. Lo que me preocupaba del artículo no JUARISTI nimo de Marc Culet, pederasta de Gandesa era tanto su contenido- -se limitaba a señalar, Diente de leche por ojo, en todo caso. Don Gerardo Marcomo los demás, una posible cabeza de turco, supongo kuleta me demandó por injurias ante un Juzgado de Vique para que alguien la incluyera en su agenda- sino toria, exigiéndome una indemnización de sesenta y piel medio en el que había aparecido. Las otras denuncias co mil euros. En principio, me alivió que el sentido navenían, como era de temer, de emisoras y publicaciones cionalista del honor herido hubiera bajado tanto de preabertzales. El artículo de Markuleta había sido publicacio. Me sorprendió, sin embargo, que don Gerardo Mardo por un respetable diario en cuya sección (nacional) kuleta hubiese eludido la posibilidad de demandarme de opinión yo solía colaborar. Llamé al director de la edipor alinearlo con la banda mediática abertzale que peción vasca para comunicarle que ejercería mi derecho día mi testa a quien pueden ustedes figurarse, en node réplica. Este, con quien me unía una antigua amisviembre de 1999, y se agarrase, en cambio, a una sospetad, admitió que le habían colado un gol, y me pidió encacha de injuria tan improbable. Me recordó, en fin, aquel recidamente que no contestara a la provocación. Accedí chiste argentino que recoge Borges (cito de memoria) al ruego, pero decidí en ese mismo momento marchar Sepa usted que su esposa, con el pretexto de trabajar en me para siempre del País Vasco, en vista del apoyo que un burdel, hace contrabando de género podía esperar de los que se decían mis amigos. Los pleitos son largos y enojosos tengas pleitos y Poco después tuve un pequeño rifirrafe con un periolos ganes dice la maldición popular) pero terminan. dista del nacionalismo que algunos califican de moderaEsta semana me ha llegado la sentencia, que desestima do. Durante la tregua había publicado varias columnas la demanda de Markuleta y le impone los costes. El año contra mí. Lo más suave que me imputaba era deplorar no termina mal, aunque, para cierto tipo de valoracioel fin de ETA, porque me hundiría el chiringuito (sic) nes, el 29 y 30 de diciembre sean fechas gafadas por Aguanté una larga sucesión de insidias semejantes, hasquien yo me sé. Toco madera. ta que no pude seguir callado y, además de acusarle de -Hay españoles equivocados. Le dan más importancia a que el Gobierno lo haga bien, que a mi costumbre anual de pedir disculpas por los errores que he cometido.