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4 OPINIÓN DOMINGO 30 s 12 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: JOSÉ MANUEL VARGAS DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro EL ESCENARIO DE LA CRISIS LA BOLSA, EN Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA MUCHO MÁS QUE UN ERROR DE ZAPATERO NO de los dos errores que reconoció Zapatero en su comparecencia del pasado viernes fue el pronóstico que hace un año hizo sobre la evolución del proceso de paz con ETA, vaticinando que 2007 sería mucho mejor que 2006. Más que un error de percepción, aquella opinión voluntarista expresaba el fracaso absoluto de la principal apuesta política de Rodríguez Zapatero para la legislatura, pues al día siguiente- -hoy hace exactamente un año- ETA reventaba la Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas y asesinaba a dos ciudadanos ecuatorianos, Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate. Sin embargo, aquel atentado estaba incluido en la lista de riesgos o accidentes así los calificó el propio presidente del Gobierno, del proceso de negociación, por lo que ni fue una deslealtad de los terroristas ni canceló el diálogo con ETA. En efecto, para ETA el proceso de diálogo con el Gobierno tenía un contenido político que había sido preparado en las conversaciones iniciadas desde 2002 por el Partido Socialista de Euskadi con Batasuna y formalizadas entre ETA y el Gobierno desde 2005. Nunca fue un verdadero proceso de abandono de las armas, sino de transacción política, que también tuvo sus contrapartidas por parte del Gobierno. Si, como dijo Zapatero después de la revocación de la tregua, el diálogo con ETA terminó cuando los terroristas plantearon objetivos políticos, los contactos con los terroristas no debieron haber durado ni un minuto, en vez de los cinco años que ocuparon, pues en el mismo comunicado de anuncio del alto el fuego- -el 22 de marzo de 2006- -ya advertían de que su tregua debía desembocar en un proceso de autodeterminación. Por tanto, el error de Zapatero no fue sólo el pronóstico del 29 de diciembre de 2006, sino toda su apuesta por un final negociado- -más que dialogado- -de la violencia de ETA, a caballo de una permanente tergiversación de los hechos para confundir a la opinión pública sobre la realidad de lo que estaba sucediendo. El Gobierno minusvaloró el rearme de ETA, llegó a negar la relación de la kale borroka con la organización terrorista, discutía hasta el matasellos de las cartas de U extorsión, calificaba como consumo interno actos públicos de intimidación y parecía no reparar en la gravedad de las amenazas que ETA iba acumulando en sus comunicados. El atentado de Barajas tampoco supuso el cierre del proceso de negociación, lo que permitió a ETA saber que, con muertos sobre la mesa, también era posible el diálogo. Un diálogo que incluyó, a pocas semanas de las elecciones autonómicas, un consenso para colar parte de las listas de la izquierda proetarra, mediante una aplicación mutilada de la ley de Partidos Políticos con la que el Gobierno pretendía cubrir el expediente ante la opinión pública y no romper el proceso con ETA. Ahora se explican, guste o no al Gobierno oírlo, las presencias del PCTV en el Parlamento de Vitoria desde 2005, y de ANV en los ayuntamientos vascos y navarros desde mayo de 2007. Al final, en efecto, ETA rompió la tregua, pero no porque el Gobierno no hubiera hecho cesiones, sino porque éstas eran insuficientes y porque a ETA le parecía el momento oportuno para reanudar su estrategia puramente violenta, después de haber cosechado suficientes estragos entre los demócratas y el Estado de Derecho- -blindaje de Otegui, excarcelación de De Juana- de haber vuelto a las instituciones y de haber radicalizado al nacionalismo vasco en su conjunto. De anunciarnos un 2007 mucho mejor que 2006, hemos pasado a un horizonte de terrorismo a largo plazo. El atentado de Barajas no fue el punto de inflexión que habría merecido la democracia española en la lucha contra ETA. El Gobierno no recuperó el consenso con el PP ni volcó el Estado de Derecho contra la izquierda proetarra; siguió especulando con la negociación y ocultando a la opinión pública lo que estaba haciendo. Por eso, Rodríguez Zapatero no tiene derecho a culpar al PP por no haberle apoyado, pues todo lo hizo al margen y con desconocimiento de la oposición y, además, con la intención de hacerle imposible al PP el respaldo por el que ahora se lamenta. Lamentablemente ya no es suficiente la palabra del presidente del Gobierno para convencer a los ciudadanos de que, si gana en 2008, no habrá más diálogo con ETA. EN DEFENSA DE LA FAMILIA STÁ previsto que centenares de miles de personas asistan hoy en la plaza de Colón al gran encuentro en defensa de la familia cristiana, convocada por el Arzobispado de Madrid. La movilización de múltiples sectores de la Iglesia y la notable repercusión social de los actos programados hacen prever un gran éxito para una convocatoria abierta a todos. La familia es el núcleo moral de la sociedad, y no es extraño por ello que aparezca una y otra vez como la institución más valorada por los españoles, según todas las encuestas. En el ámbito familiar tienen su sede principal los afectos más profundos y la solidaridad que dignifican la condición humana. Es lógico, por tanto, que las políticas laicistas tengan como objetivo básico relativizar el significado de una institución que mantiene por su propia naturaleza unos principios ajenos al egoísmo individualista y a la confusión interesada de valores. La convocatoria de hoy no va dirigida contra nada, ni contra nadie, sino a favor de una realidad multisecular que necesita ser reafirmada en nuestro tiempo. Es notorio que la legislatura que ahora termina está marcada por una doctrina laicista que ni siquiera comparten todos los sectores de la izquierda. La ley del matrimonio homosexual y el llamado divorcio exprés así como la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía, no suponen- -como pretende el E presidente del Gobierno- -la ampliación de supuestos derechos sociales sino que ofrecen una versión ideológica de la vida que rechazan sin rodeos muchos millones de ciudadanos. Las recientes investigaciones sobre prácticas infames en materia de interrupción voluntaria del embarazo han roto también el tabú sobre el aborto, en el marco de una nueva llamada a valorar como merece el derecho a la vida desde su origen, indudablemente anterior al nacimiento. ABC, entre cuyas señas de identidad figura de forma inequívoca el humanismo cristiano, ofrece hoy un despliegue informativo sobre los actos previstos en la capital de España. En una larga entrevista monseñor Rouco Varela manifiesta con razón que la familia es la gran explotada, la gran víctima de la sociedad Prudente en las formas, pero con toda firmeza en el plano doctrinal, el arzobispo de Madrid deja bien claro cuál es el mensaje de la Iglesia sobre estas materias, fundamentales para la conciencia individual y colectiva. Existe una gran expectación ante las palabras del Papa Benedicto XVI, que constituirán el momento culminante de la jornada. Gracias a esta convocatoria, miles de personas podrán dejar constancia de su firme convicción en que la familia, sin adjetivos ni matices, es la forma de convivencia que expresa los valores humanos en su más alto nivel moral. A Bolsa española concluye 2007 año con una subida en su índice más representativo, el Ibex- 35, del 7,4 por ciento, una de las más apreciables del continente, sólo superada por la Bolsa alemana, que partía de mínimos tras años de estancamiento, acumulando cinco años consecutivos de crecimiento que han corrido en paralelo a una larga etapa de crecimiento y de aún mejores resultados empresariales. Ha sido 2007 un año complejo para los inversores, sacudidos por la crisis inmobiliaria desde antes del verano y por la crisis de liquidez desatada el pasado mes de agosto como consecuencia de las hipotecas basura norteamericanas, que han contaminado el conjunto del sistema crediticio y paralizado los mercados interbancarios. Pese a estos factores restrictivos, los volúmenes de negocio y las operaciones corporativas (opas y salidas a Bolsa) han sido constantes y relevantes. Ocho opas- -entre ellas dos tan polémicas como las de Endesa y Metrovacesa- -y diez salidas, algunas tan destacadas como las de Criteria e Iberdrola Renovables, revelan vitalidad e interés por los mercados organizados de capitales, pero detrás de tantos intercambios hay luces y sombras, oportunidades y decepciones. De los 35 valores del Ibex, más de la mitad han registrado pérdidas en su cotización respecto a 2006, ya que la subida del índice se debe al comportamiento de Telefónica, un título perezoso durante los pasados ejercicios y poco apreciado por los inversores profesionales, pero que se ha convertido en la estrella del sector en todo el mundo y del parqué español. Con una revalorización del 42 por ciento, Telefónica se echó a la espalda todo el índice y permite un cierre en positivo, pero, descontado el efecto Telefónica el año no ha sido bueno y la tendencia para el próximo ejercicio tampoco lo es. A favor están unos resultados empresariales excelentes: los 35 del IBEX tienen beneficios apreciables, con la única excepción de Sogecable, que anda ahora inmersa en una opa, y todas han repartido dividendos, con una rentabilidad media por ese concepto del 3,4 por ciento, unas décimas por encima del año anterior. Pero uno de los indicadores más relevantes es el PER, que mide la relación entre el valor de las compañías y sus beneficios: la media del Ibex anda por un multiplicador 14, que no habilita grandes expectativas de futuro, dado el actual nivel de tipos de interés. La Bolsa del año 2008 tiene pendientes dos incertidumbres aún mayores: la primera se llama sector constructor e inmobiliario, y la segunda, más importante, se refiere al sector financiero, cuya crisis de liquidez aún no ha tocado fondo y puede deparar sorpresas de magnitud imprevisible. Los efectos de desconfianza en el sector financiero son contagiosos y desalentadores. La etapa del dinero fácil, barato y abundante ha concluido y el nuevo paradigma financiero, aún por concretarse, no traslada las mejores vibraciones a los inversores, que, al menos durante los primeros compases del nuevo año, actuarán con prudencia y con preferencia por la liquidez. L