Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 29- -12- -2007 Castro sorprende al Parlamento con el mensaje de que ya no se aferra al cargo 29 DISTURBIOS TRAS EL MAGNICIDIO 1. Nueve muertos tras una explosión provocada por simpatizantes de Bhutto durante un mitin del partido de Musharraf en el valle norteño de Swat Lugar del atentado Chilas 1 La maldición del jardín de Liaquat En el lugar del magnicidio de Bhutto coinciden demasiadas muertes trágicas. Allí murieron primeros ministros y opositores, pero, sobre todo, a pocos metros, fue ahorcado Ali Bhutto, el padre de Benazir POR M. AYESTARAN E. ESPECIAL ISLAMABAD. La zona permanece acordonada y los investigadores siguen tratando de encontrar nuevas pistas que ayuden a esclarecer el atentado. Liaquat Bagh (el jardín de Liaquat) es un punto negro en la historia política reciente de Pakistán. El asesinato de Bhutto es el tercer ataque de estas características que se produce en esta zona preparada para grandes concentraciones de gente y que pertenece a la ciudad de Rawalpindi, anexa a Islamabad. Llegar a allí era ayer una odisea. Apenas le separan unos minutos del aeropuerto internacional, pero las innumerables barricadas de fuego han convertido esta tranquila capital en un pequeño infierno en cuyas calles miles de manifestantes levantan barricadas quemando neumáticos. Coches de policía en cada esquina, efectivos antidisturbios con sus cascos y escudos preparados para entrar en acción, ambulancias circulando a toda velocidad y nubes de humo que se elevan en la fría noche del norte paquistaní. Es el momento del dolor, de la venganza de millones de personas que han salido a las calles a expresar su rabia. El atentado sigue aún demasiado caliente en la mente de todos y el olor a sangre y pólvora de la explosión, se ha teñido de la acidez del caucho ardiendo. En este mismo lugar, en 1951, el entonces primer ministro, Liaquat Ali Khan- -que da nombre al jardín- murió a manos de un pistolero profesional de nacionalidad afgana. En 1973, el líder de la oposición, Wali Khan, corrió mejor suerte al salir ileso de un ataque de Rawalpindi Islamabad INDIA PAKISTÁN Quetta Garhi Khuda Bakhsh N Km 200 IRÁN Lugar del funeral 0 Larkana 2 3 SINDH Karachi 3. Seis cadáveres fueron hallados entre las ruinas de una fábrica destruida por el fuego en Karachi ABC E. R. 2. 23 muertos en la provincia paquistaní del Sindh, donde hay desplegados 16.000 miembros de los cuerpos de seguridad del Estado (10.000 en Karachi) tras perder el equilibrio después de la explosión Estos datos de la investigación, que no son compartidos por el PPP, sin embargo quedaron eclipsados al hacerse pública la intención del Ejecutivo de no suspender las elecciones fijadas para el próximo 8 de enero y en las que Bhutto era la principal candidata a la victoria. Las ciudades, levantadas Nunca he visto nada igual. Mira que hemos tenido golpes de estado y cosas por el estilo, pero es la primera vez que todas las principales ciudades del país se levantan de esta manera señalaba el analista político del Pakistan Observer Mahmood Hussain. Tras conocerse la muerte de Bhutto, decenas de personas han perdido la vida en las protestas y los destrozos materiales son innumerables. Desde Peshawar hasta Karachi, el PPP está dejando patente que es una gran fuerza dentro del país. Esta gran implantación en todo el mapa nacional ha sorprendido a la opinión pública que ahora se plantea qué elecciones va a celebrar su país si falta la principal candidata a la victoria. Además de la quema de oficinas, tiendas, trenes y sedes de partidos políticos, el atentado más importante se produjo en Mingora, en el noroeste del país, donde un atentado con bomba mató a nueve personas, entre ellas un candidato del partido gubernamental, Asfandyar Amirzaib, ex ministro provincial. El despliegue de fuerzas de seguridad es impresionante. Sólo en Karachi están apostados 10.000 de los 16.000 policías repartidos por las principales ciudades. Entre tanta protesta, sin embargo, también se puede percibir temor. Los ciudadanos tienen miedo a salir a la calle, miedo a pensar en el futuro más próximo. Porque ayer amanecieron con una portada única en todos los periódicos, una foto a cinco columnas de Benazir con un titular, también a cinco columnas, que rezaba Asesinada y aún no se lo pueden creer. El país entero coge aire y se prepara para lo que pueda llegar. Es un pueblo acostumbrado a convivir con la muerte. Los últimos años han estado marcados por terribles atentados- -el más brutal de todos, precisamente, el ocurrido hace dos meses en la bienvenida a la propia Benazir, que costó la vida a 139 personas- y resulta increíble la forma que tienen los paquistaníes de sobrellevar la tragedia. Pero el asesinato de Benazir es el fin de un mito, del icono de la primera mujer que fue capaz de gobernar en un estado islámico, del puente que unió a una república islámica con las principales pasarelas de moda de Londres y de una de las grandes protegidas de la Casa Blanca. Curiosos y seguidores de Bhutto, ayer en el lugar del atentado REUTERS paramilitar en mitad de su mitin y acabó con la vida de docenas de sus seguidores. 34 años después, la tragedia vuelve a llamar a las puertas de este punto negro para llevarse la vida de Benazir Bhutto. diente de que alguno de los familiares quiera coger el relevo que los terroristas se han llevado. Karachi se despidió de Benazir con más rabia y violencia que nadie, aunque la ola de altercados asola a todo el país, una muestra más de la capacidad de atracción de la asesinada. Aunque no hay datos oficiales, cerca de una veintena de personas han podido perder la vida hasta el momento en las protestas contra el asesinato tan sólo en la provincia de Sindh, de donde era originaria Bhutto. Desde que se conociera la noticia de su muerte, escuadrones del PPP han tomado las calles, y ni la Policía ni el ejército han podido imponer su ley. Se vive una especie de toque de queda y el país parece listo para la batalla. De patíbulo a restaurante ABC. es Vídeo del entierro de Bhutto y la violencia en las calles de Paquistán abc. es internacional A muy poca distancia pero ya fuera de este recinto, se halla el lugar donde Zulfikar Ali Bhutto, padre de Benazir, fue ahorcado por el régimen militar de Zia ul Haq en 1979. La antigua cárcel donde se llevaban a cabo las ejecuciones, sin embargo, se ha convertido ahora en un concurrido restaurante de comida rápida americana. Padre e hija murieron a pocos metros de distancia y desde ayer descansan también en paz juntos en el panteón que la familia tiene la sureña provincia de Sindh, cerca de su querida Karachi. Este apellido que ha dado tantos años de historia a la política de Pakistán se queda pen- ABC. es Galería de fotos del entierro de Bhutto y la violencia en el país en abc. es internacional