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28 INTERNACIONAL www. abc. es internacional SÁBADO 29- -12- -2007 ABC Su marido, Asif Ali Zardari, con gafas y abrazado al cuerpo cubierto de Bhutto, y su hijo mayor, Bilawal, antes del entierro de la ex primera ministra, en Ghari Khuda Baksh AFP Bhutto descansa en paz, mientras estalla una ola de violencia sin precedentes en Pakistán El Gobierno mantiene la fecha del 8 de enero para la celebración de las elecciones e insiste en la autoría de Al Qaida MIKEL AYESTARAN ENVIADO ESPECIAL ISLAMABAD. Asif AAsif Ali Zardari y los tres hijos del matrimonio- -Bilawal, de 19 años; Bakhtawar, 17, y Aseefa, 14- -juntaron sus manos y rezaron por el eterno descanso de su esposa y madre, Benazir. Fueron instantes, milésimas de segundo de silencio en un funeral que significó el último gran mitin de la líder del Partido Popular de Pakistan (PPP) Todo se asemejaba a su regreso del largo exilio hace dos meses a Karachi, pero esta vez era un adiós para siempre. Se repetían, el gentío, las banderas tricolores del partido y los gritos contra el Gobierno, pero en esta ocasión era una ambulancia blanca- -no un autobús blindado- la que se abría paso entre una muchedumbre que desafió la alerta de posibles atentados para decir a adiós a su líder. El recorrido fúnebre apenas tuvo que andar siete kilómetros y le costó más de dos horas. Siete kilómetros plagados de seguidores que deseaban tocar el vehículo que transportaba los restos mortales. Envuelta con los colores rojo, verde y negro del PPP el féretro recibió se, pultura en el mausoleo que la familia tiene en el pueblecito de Garhi Khuda Bakhsh, próximo al lugar de donde vienen los Bhutto, que es el distrito de Larkana, a siete horas de carretera desde Karachi. Su cuerpo descansa al lado del de su padre y también ex primer ministro del país, Zulfikar Ali Bhutto. El mismo religioso que presidió el funeral de su progenitor en 1979, maulana Mehmood Ahmed Bhutto, fue el encargado de la ceremonia. Gestos de dolor y un solo grito, sordo y acusador dirigido contra el Presidente Pervez Musharraf y George Bush. ¡Vergüenza para el asesino Musharraf! ¡Vergüenza para el asesino Estados Unidos! fueron algunos de los eslóganes más repetidos por los simpatizantes del PPP que se desplazaron en masa hasta el pueblo natal de Benazir. No hubo destacada presencia de políticos, ni de líderes de otras formaciones. Fue el adiós de su gente, de nadie más. Y la organización fue instantánea, en apenas 24 horas. Se intentaron tomar las máximas medidas de seguridad ante el riesgo de un nuevo ataque, pero finalmente esta amenaza no se cumplió. Mientras en el sur del país se lanzaban gritos acusadores contra Musharraf y la gente pedía una investigación justa del atentado, en la capital, Islamabad, el portavoz de Interior, Javed Cheema, confirmaba que tienen pruebas irrefutables de que Al Qaeda es la autora del asesinato. El portavoz de Interior también quiso adelantar que la organización extremista es la responsable del atentado que costó la vida a 139 personas en Karachi en la fiesta de bienvenida de Bhutto. Pero todos estos datos y versiones quedaban muy lejos del pequeño poblado de Garhi Khuda Bakhsh. Desde el magnicidio, han muerto decenas de personas, incluido un candidato pro gubernamental Nadie en el funeral gritó contra Al Qaida ni contra el terrorismo. Un detalle que siempre sorprende a muchos analistas internacionales, no a los paquistaníes. Las sospechas de los seguidores del PPP están una vez más orientadas a la posible intervención de los servicios de inteligencia en los atentados contra su líder. Y la condena unánime de todos los grupos políticos no ha servido para quitar esta sombra de sospecha. El portavoz de Interior también hizo oficial una nueva versión sobre la muerte de Bhutto, según la cual se golpeó contra el techo corredizo del coche Ni un grio contra Al Qaida