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6 OPINIÓN SÁBADO 29 s 12 s 2007 ABC AD LIBITUM HIPERBÓLICO ZAPATERO ODO hombre lleva en sí- -decía el señor de Montaigne- -un ejemplar de la humana condición Incluso José Luis Rodríguez Zapatero. Justo un año después de una de sus mayores membrilladas, cuando nos anunció en vísperas del atentado de Barajas que la paz (con ETA) estaba más cerca, ha reconocido su error. Estaba más lejos. Le ha costado un año darse cuenta de ello; pero puede admitirse en su disculpa que, desde las alturas del poder, todo se ve peor, con menos detalle y nitidez. Especialmente si la realidad es contraria a los propósitos de quien gobierna y las compañías, coM. MARTÍN mo los indios, hacen seFERRAND ñales de humo. Tiene que resultarle duro, después de un año de jugar al gran maquinista nacional, descubrir que viene circulando por vía muerta. Tras el último Consejo de Ministros de 2007, Zapatero salió a la arena y, después de tragar el sapo de su tardía rectificación, volvió a lo hiperbólico, que es lo suyo. Esta legislatura ha sido- -dijo el prócer- -la del crecimiento económico y la creación de empleo Eso es verdad. En el año que termina la economía española, en su conjunto, ha crecido el doble de lo que lo han hecho la francesa y la italiana, un poco más que la alemana y, en cualquier caso, por encima de la media de la Unión. Sería injusto no reconocerlo y es legítimo que el presidente utilice la circunstancia para su personal pavoneo. Incluso las previsiones para el año próximo no son malas y el Gobierno confía en la creación de 400.000 empleos y el aumento de un 3 por ciento del PIB. Es en lo político en lo que ha fracasado Zapatero. No ha querido, en aras de un estéril proceso de paz entenderse mínimamente con el PP y, después de romper el pacto antiterrorista ha perdido el tiempo y ha debilitado la fuerza del Estado en unas conversaciones tan indeseables como inútiles. Ayer decía que no hay ninguna expectativa de diálogo con ETA y sus matones y, aun así, como cada vez que se refiere a esta vidriosa cuestión, nos cabe la duda de si la expectativa se refiere a la esperanza de conseguir algo o la posibilidad de que algo llegue a suceder. Termina el año, y prácticamente, la legislatura, con el hueco redoble propagandístico, nocivo para la creación de empleo juvenil, de un salario mínimo fijado en los 600 euros; pero, sobre todo, con una España política y moralmente más fofa. La promiscuidad entre los tres poderes del Estado, en la que Zapatero ha continuado la alcahuetería de sus dos predecesores en La Moncloa, va produciendo sus efectos demoledores de la certeza jurídica y, por ello, del orgullo cívico de la población. Ser español ha pasado a ser un accidente que, además, irrita y repugna a muchos que lo son. En eso, memoria histórica por medio, estamos peor que estábamos, que no sólo de economía vive el hombre y se sostiene un Gobierno. EN FIN DEMOCRACIAS ESCLERÓTICAS la ley de rendimientos decrecientes ofrece una descripA perpetuación en el poder deviene en una anoción muy sugerente del deterioro que el paso del tiempo malía, en una acumulación de colesterol en el sispuede producir, por ejemplo, en el ejercicio del poder. Y tema de riego de un órgano vital para cualquier así se podría afirmar, dicho en términos lo más pareciorganización; lo más parecido a una esclerosis arterial dos a los que utiliza la ley, que cuando la cantidad de en el cerebro de un ser humano. Y ocurre así, desde lueuno de los factores (la acumulación de tiempo) aumengo, en un sistema político. Con riego cierto de infarto. ta, y permanece constante la de los demás (la misma perEn el Pakistán que se asoma al abismo tras el asesinato sona, idéntica función, no un mayor entusiasmo, sino de Benazir Bhutto, fin de trayecto (por ahora) de un patal vez lo contrario, y una dedicación menguansado turbulento marcado, desde la independente) se alcanza un punto a partir del cual el procia del país, por los intentos de clanes familiares ducto marginal de ese factor disminuye. Hay, o de cliques militares de eternizarse en el poder; pues, un momento en el que la experiencia acupero también en un sistema democrático. Las urmulada en el tiempo deja de sumar, si es que alnas confieren legitimidad política a la continuiguna vez lo hizo, y empieza a restar. Y lo que se dad, aún asfixiante, de una persona en un cargo resiente no es la persona, que es un factor conspúblico. Pero tal legitimidad no convierte esa tante, sino su obra: el buen gobierno y el ejercipermanencia en deseable. Y mucho menos en saludable. Con frecuencia, son los propios organis- EDUARDO SAN cio eficiente del poder. La limitación de mandatos es un objetivo que mos los que generan y alimentan, con toda legitiMARTÍN no debiera discutirse, aunque sí la forma de plasmidad y naturalidad, los elementos mórbidos marla: si por un rasgo de decencia del propio interesado que los condenan a una destrucción irremediable. La deque pueda llegar a convertirse en una convención no esmocracia no está a salvo de ese riesgo. crita; o por ley coactiva, como propone ahora en España Existe la tentación de, por analogía, explicar con el PP. En Estados Unidos han experimentado ambas foruna ley de la física, la de la fatiga de los materiales, el mas: hasta 1932, la limitación a dos de los mandatos predesgaste que produce la permanencia indefinida en el sidenciales era una norma consuetudinaria aceptaba poder. Uno de los tantos directores que he tenido en mi por todos los presidentes hasta esa fecha; después de los vida profesional evocaba, por el contrario, un principio cuatro mandatos consecutivos de F. D. Roosevelt económico para abominar de fenómenos similares: la (1932- 1945, el último de ellos interrumpido por su muerley de rendimientos decrecientes, enunciada por Ricarte) el Congreso incorporó la norma como Vigésimo Sedo en los albores del liberalismo clásico. Aquel director gunda Enmienda a la Constitución. la aplicaba a la perpetuación de espacios firmados en peClaro que, en Estados Unidos, los partidos no son riódicos y revistas (invito a una humilde reflexión a búnkeres blindados contra las sacudidas de la alternanquienes abusamos de ese privilegio) a partir de un decia en el poder, sino estructuras fluidas y elásticas que terminado momento, la necesidad de llenar ese espacio se adaptan bien a las mutaciones. Allí, la selección de a piñón fijo, y no por inspiración o acumulación de inforcandidatos se realiza en elecciones primarias, un prinmación, provoca una falla de atención en el autor y de incipio de higiene democrática tan saludable como la limiterés en el lector. Él, y yo, establecíamos, como es natutación de mandatos. En España, cuando se intentó (Alral, las necesarias excepciones. munia) las cinchas del PSOE saltaron por los aires. PeLa norma de referencia, no hay que explicarlo, conro la culpa no es del principio, sino de los partidos, los potempla procesos más complejos que los aquí tratados. líticos y, todo hay que decirlo, los electores que tenemos. Pero, aunque sea en términos puramente metafóricos, T L ¿Cómo puedes tú decir que la vida está más cara, si no tienes ni un euro para comprar algo?