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ABC VIERNES 28 s 12 s 2007 DEPORTES 101 Té chino en Anoeta Iñaki Badiola, un enigmático economista, es el único candidato a presidir la Real Sociedad ante las reticencias de los poderes fácticos de Guipúzcoa. Su anunciado apoyo de un grupo inversor chino se ha quedado en cortina de humo... de momento POR LUIS ARRIETA SAN SEBASTIÁN. En Guipúzcoa, la nueva medida para calcular el prestigio social es el té chino. Quien no haya compartido una taza de esta infusión oriental en el espléndido ático que un arriesgado economista donostiarra llamado Iñaki Badiola Menéndez (43 años) ocupa frente a la bahía de La Concha no es nadie en la provincia. Desde hace apenas tres meses, este peculiar empresario de formas cuidadas, verbo populista e ideas controvertidas está en boca de todos. Y como era de prever hablando de fútbol, no hay unanimidad. Peor aún: a medida que se acerca el 3 de enero, fecha de las elecciones a la presidencia de la Real Sociedad, la masa blanquiazul está dividida en dos: quienes apoyan, de un lado, la irrupción de Badiola como una bocanada de aire fresco tras las angustiosas experiencias de los últimos consejos de administración; de otro, el sector influyente, los poderes económico y social establecidos, que miran aterrados cómo este único aspirante desprovisto de equipaje y que no les merece confianza llega a un club atenazado por su frágil economía y aún aturdido por su caída al pozo de Segunda. La única coincidencia es que Badiola se ha quedado con el personal. Su rentable estrategia de marketing ha sido de manual. Ha bastado que echara a rodar el bulo de que un supuesto grupo inversor chino- -del que jamás se supo- -estaba dispuesto a entrar en el capital de la Real Sociedad para que los medios informativos quedaran rendidos a sus pies. Conseguido el efecto sorpresa (concedió entrevistas a condición de que su imagen no apareciera) a este atleta habitual en carreras pedestres no se le ocurrió mejor alternativa para darse a conocer a las fuerzas vivas de Guipúzcoa- -sólo se le ha resistido el diputado general, del PNV- -que invitar a un té chino en su preciosa residencia a todo el listín telefónico del territorio relacionado con el deporte, la prensa y la política, en agotadores jornadas de mañana, tarde y noche. Quien no haya pasado todavía por la casa de Badiola es un don nadie. O no es de la Real Sociedad. En esos encuentros, el más que probable próximo presidente del club blanquiazul ha ido cruzando mensajes y generando teorías a medida que le eran necesarias. Pero con el paso del tiempo ha ido alimentando las dudas. Badiola se fabricó una aureola que atrajo incluso al propio alcalde, Odón Elorza, ahora ya totalmente distanciado. Con su dialéctica curtida durante sus años en Londres dentro de la organización del Banco Santander, este donostiarra cautivó a la mayoría accionarial de la Real, en verdad muy atomizada pero excesivamente dependiente de la voluntad de los grandes accionistas. Con su fluidez verbal habló del arrope de un grupo chino (a fecha de hoy sigue sin aparecer) de la generación millonaria de recursos económicos por la vía de la venta de camisetas realistas en China (todavía no tiene la adjudicación de los dutty free donde quiere venderlas) del cambio de nombre del campo de Anoeta por el de Pekín 2008 (nadie del Comité Organizador de los próximos Juegos ha oído hablar del proyecto) de la contratación de refuerzos invernales (Soldado, Riquelme, Zigic o Crossas, por ejemplo) de un staff de prestigio (sólo Paco Aiestarán le apoya) y, sobre todo, de que iba a comprar el 35 por ciento del capital de la Real... para desdecirse de la idea al día siguiente. Badiola ha tenido el terreno abonado por la errática trayectoria de los anteriores mandatarios. A la huida de José Luis Astiazarán, hoy presidente de la Liga de Fútbol Profesional, que dejó la huella imborrable de un déficit inquietante, le siguieron unas hirientes elecciones con el triunfo del colectivo de ex jugadores locales al mando de Miguel Fuentes y la consiguiente derrota del intermediario Miguel Santos. Un desastre social. Antes de que se consumara el descenso, Fuentes, un hombre con mandíbula de cristal para el fútbol de despacho, cedió el mando a la abogada María de la Peña, que asistió descompuesta a la pérdida de categoría. Sin digerir el disgusto y aterrada por el horizonte inmediato, a la primera presidenta en la historia de la Real no se le ocurrió mejor idea hace poco más de un mes que irse, dejar el puesto a Juan Larzábal y convocar elecciones para el 3 de enero de 2008. Mientras tanto, cerca del terreno de juego, Salva Iriarte, con el teléfono en la mano para escuchar las orientaciones de John Toshack, trata de mantener el tipo deportivo asesorando al neófito Chris Coleman, un entrenador con futuro, muy volcado hacia el vestuario, y que ya ha anticipado su marcha si Badiola es presidente. Coleman también ha tomado té chino en casa de Badiola, pero la decisión de éste de apostar por los refuerzos de algunos cedidos tipo Fran Mérida le ha puesto de los nervios. Pero Badiola no desiste. Y por ello ha definido su meditado asalto a la presidencia de No encuentran oposición Iñaki Badiola se perfila como el futuro de la Real Anoeta bajo el lema Erreala Primeran (la Real en Primera) Se siente seguro de su éxito, máxime desde que Miguel Santos anunciara que no concurrirá a las próximas elecciones. El también presidente del Bruesa no quiere crear más divisiones y aboga por una Junta Gestora que evite el mal trago de una votación discriminatoria. Este descarte, además, ha cogido con el pie cambiado a los poderes fácticos de Guipúzcoa, que asisten inquietos al triunfo de Badiola. Para ellos, Santos, a quien no apoyaron en su duelo anterior con Fuentes, le servía como contrafuerte. De ahí que en las últimas horas hayan apurado, sin fortuna, la opción del siempre omnipresente ex portero Luis Arconada y del empresario Jokin Aperribay, hijo de uno de los mejores directivos que haya tenido la Real. No ha habido fumata JOSE USOZ Sin contrincantes Badiola dirige una empresa de asesoría con menos de cinco empleados que apenas factura un millón de dólares al año Los intentos de última hora de que Arconada le hiciera frente en la votación han fracasado blanca y Badiola se siente más fuerte porque ve que el poder establecido en Guipúzcoa fracasa una y otra vez en el intento de socavar su candidatura. En realidad, Badiola preocupa porque no es sinónimo de garantía para encarar la grave situación económica del club. Con un déficit que supera los 12 millones de euros y sin grandes inmovilizados, el futuro se antoja hacia la aplicación de la ley concursal salvo que medie el retorno a Primera. El único candidato no tiene a ningún grupo económico detrás y en su propia ciudad tendrá difícil los apoyos. Está al frente de Lighthouse Consulting, una empresa de servicios de asesoramiento con menos de cinco empleados y una facturación anual por debajo del millón de dólares. Y junto a él, nadie que destaque por su cuenta corriente ni su puesto de trabajo. Se barrunta una dura batalla jurídica si la única candidatura obtiene más rechazo que respaldo ¿Puede ser el próximo presidente? Todo hace indicar que siendo el único candidato, el día 3 Badiola se convierta en mandamás de la Real. Sin embargo, empiezan a fluir voces que auguran un posible escrutinio con un mayor rechazo que respaldo a su candidatura. Si se produjera esta contestación, la polémica jurídica agudizaría el enfrentamiento en la masa social porque los seguidores del polémico aspirante interpretarían la maniobra como una declaración de guerra de los accionistas mayoritarios. Por si se produjera este incómodo resultado, más de un abogado estudia estos días si la proclamación de Badiola sería legal. Los pronunciamientos mediáticos tampoco están contribuyendo a serenar los ánimos. Las posiciones son divergentes y guardan una estrecha relación con los virajes exhibidos por Badiola desde su irrupción en la campaña y, por supuesto, con la dicotomía existente entre las posturas de los accionistas mayoritarios y minoritarios. Al menos, los jugadores y Coleman han contribuido a aplacar las iras con su victoria del pasado sábado ante el Tenerife. Un tropiezo hubiera sido letal. Ahora, en cambio, el equipo, caracterizado por una indisimulada apuesta por los valores de la cantera, está a sólo una victoria del ascenso después de su atormentada trayectoria en este primer largo del campeonato. Para la inmensa mayoría, ahí, en la vuelta a Primera, está la solución a todos los males. Lo demás, un cuento chino,