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96 CIENCIAyFUTURO VIERNES 28 s 12 s 2007 ABC Científicos trazan el mecanismo que origina las variaciones en el código genético ABC MADRID. Las reorganizaciones del genoma que dan lugar a variaciones en el número de copias de genes se producen cuando el proceso celular que copia el ADN durante la división celular encalla y cambia a una plantilla genética diferente, según un estudio publicado en Cell del Colegio de Medicina Baylor, en Houston. Los autores del trabajo han bautizado el nuevo mecanismo como Fork Stalling and Template Switching Encallamiento de Horquilla y Cambio de Plantilla Representa una nueva vía en la que el genoma genera variaciones en el número de copias de ADN, además de demostrar que la variación en el número de copias se puede producir en diferentes momentos de la vida de una célula. Esta variación supone cambios estructurales en el genoma que conducen a la eliminación o a copias extra de genes o partes de ellos. Esto, a menudo, se ha asociado con la enfermedad y con la evolución del genoma. A inicios de los años 90 los investigadores descubrieron un nuevo mecanismo en el que la estructura del ADN se duplicaba o eliminaba, lo que cambiaba el número de copias de un gen que se producían en este material genético. Esta variación en el número de copias abrió una nueva era en la comprensión genética. Este proceso podría haber jugado un papel en la evolución, al permitir a los organismos los cambios, lo que les habría facilitado vivir en determinados ambientes o sobrevivir en situaciones extremas. La revista Science considera los avances en el campo de la variación genética el principal logro científico del 2007. Estados Unidos garantiza el acceso libre a la investigación con fondos públicos Una ley velará para que todos los estudios científicos estén disponibles en una web gratuita antes de un año tras su publicación ANNA GRAU SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Como quien no quiere la cosa, medio a la chita callando medio mirando para otro lado, el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, ha firmado una ley que abre las puertas al libre acceso público a todos los estudios e investigaciones financiados con fondos de los Institutos Nacionales de Salud americanos, su ministerio de Salud. Eso significa que todos los estudios publicados por los científicos e instituciones que reciben fondos públicos tendrán que estar disponibles en una web gratuita, a lo más tardar un año después de su publicación. Eureka, cantan victoria unos. Maldición, rezongan otros. No ha sido ésta una batalla corta, ni fácil. Hace por lo menos dos años que varios watchdogs americanos, asociaciones que velan por los derechos de los consumidores y el recto uso de la financiación pública, pedían algo así. Su argumento era claro: para consultar los detalles de la mayoría de adelantos científicos en tiempo real (y en Estados Unidos se adelanta mucho, y el tiempo real pasa muy rápido) tanto estudiosos como el público en general tenía hasta ahora que pagar. Sea suscribiéndose a publicaciones científicas prestigiosas pero caras, sea comprando estudios sueltos que aparecen en ellos, lo cual no es barato tampoco. Entonces, si se trata de estudios que se han realizado, totalmente o en parte, con dinero del contribuyente, ¿no es eso obligar al sufrido público a pagar dos veces? En el otro extremo del ring, la floreciente industria médica, farmacéutica y científica, que obviamente no florece por amor al arte: la comercialización de la información científica es una de sus vías de autofinanciación. La tensión entre estos dos mundos consiguió bloquear hace dos años la misma ley que acaba de ser aprobada ahora. Aunque algún pelo se han dejado en la gatera los valerosos adalides de los consumidores y contribuyentes: inicialmente se pedía que el material estuviera disponible a los seis meses de su publicación; al fin, este límite se extiende a un año. En su día, una demora tal fue vista como una bajada de pantalones en toda regla del Congreso norteamericano ante la industria. Hoy en día se considera una victoria. El júbilo es particularmente visible en el mundo académico y universitario, quizá el más inmediatamente beneficiado por la liberalización de estos datos. Los laboratorios que sufragan revistas especializadas temían que muchas bibliotecas se dieran de baja si podían acceder gratis a esta información. Hay quien se maravilla del buen tino de la Administración Bush en este asunto. Aunque, antes de proponerles para el Premio Nobel, conviene considerar algunos datos: el primero, que la industria científica para fines pacíficos no es precisamente el lobby más de moda ni más poderoso ahora mismo en Washington. El segundo, que en temas de ciencia pacífica, la prioridad clara del presidente Bush es no gastar ni un dólar, porque los necesita todos para hacer la guerra. Entonces, si con esto contenta y acalla a las muchedumbres que pagan impuestos a cambio de nada, a él, ¿qué más le da? Más información: http: www. nih. gov Los chimpancés macho son fieles al área en la que vivieron de pequeños con su madre AP Tensión en los laboratorios Los chimpancés se independizan, pero no abandonan el entorno materno ABC MADRID. Investigadores de la Universidad de Minnesota (EE. UU. han descubierto que los chimpancés macho adultos que se independizan tienden a habitar los mismos lugares en los que crecieron con sus madres. Los chimpancés macho suelen ser muy sociales pero la forma en la que utilizan el espacio cuando están solos podría ser crítico para su supervivencia, señalan los investigadores, que publican su trabajo en la revista Current Biology Hemos descubierto que, como las hembras, los chimpancés macho tienen zonas centrales distintivas en las que buscan comida en solitario a las que guardan los mismos niveles de fidelidad que las hembras explica Anne Pusey, autora principal del estudio. Además, subraya que los machos continúan fieles al área en la que crecieron con su madre incluso 20 años después de que ésta muere. Incluso los machos alfa, que podrían competir con éxito por la comida en las áreas más productivas, siguen buscando comida en los lugares en los que crecieron, incluso en los casos en los que la zona es de poca calidad. Los investigadores sospechan que este apego a las localizaciones que conocen podría suponer para los chimpancés una ventaja cuando buscan comida.