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52 MADRID VIERNES 28 s 12 s 2007 ABC La Consejería de Transportes inicia los trámites para convocar un concurso para adjudicar el servicio de limpieza Se obliga a cumplir los servicios mínimos y a asear las instalaciones en los próximos días Escaleras mecánicas repletas de papeles troceados que se han echado adrede SIGEFREDO Aguirre ordena rescindir los contratos con las empresas que limpian el Metro El Gobierno regional tacha de insufrible la huelga en el suburbano s Se incauta la fianza de los contratos de las compañías por posible responsabilidad civil C. FOMINAYA M. I. SERRANO MADRID. Los madrileños estamos padeciendo una huelga de limpieza insufrible, en la que no sólo no se limpia sino que se ensucia dijo ayer la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre. A continuación, anunció que el Gobierno regional iba a rescindir el contrato con las cuatro empresas concesionarias del servicio de limpieza del Metro de Madrid- -Clece, Valoriza. Eurolimp y Ferroser- -y convocar un concurso para decidir las nuevas adjudicatarias. Para Aguirre, las empresas que en este momento tienen encomendado el servicio de limpieza de Metro están incumpliendo de forma manifiesta y reiterada, nada menos que diez días, la obligación que tienen con el Metro de Madrid, con la Comunidad de Madrid y con los madrileños de limpiar todas las instalaciones del Metro Por esta razón, y porque dentro de los contratos que se firmaron con estas empresas privadas se establecían sanciones graves, muy graves, y otras que daban lugar a rescisión si se cumplían de forma reiterada, se va a proceder a rescindir los contratos y a sacar un nuevo concurso para que salgan otras mites para la rescisión de los contratos con las citadas cuatro empresas y que, además, se iba a incautar provisionalmente la fianza prevista en los contratos con ellas ante una posible responsabilidad civil. Hasta que se haga efectiva dicha rescisión de los contratos con Clece, Valoriza, Eurolimp y Ferroser, las cuatro firmas deberán cumplir, y hacer cumplir, los servicios mínimos decretados con motivo de la huelga indefinida, que se inició el pasado 17 de diciembre y que ha provocado ya la acumulación de siete toneladas de basura en toda la red del suburbano madrileño. Dichos servicios mínimos, puestos en marcha por la Consejería de Transportes e Infraestructuras, consisten en un 50 por ciento para el interior de los vagones y un 60 por ciento en las estaciones y talleres. El paro indefinido fue convocado por los sindicatos UGT, USO, CNT y SUT en demanda de una equiparación salarial de todos los trabajadores- -1.500- -independientemente de la empresa para la que trabajen y del contrato que tengan (se dice que hay diferencias salariales de hasta 300 euros por realizar el mismo trabajo) así como el reconocimiento de un plus de peligrosidad. También se reclama una jornada laboral de 35 horas a la semana. La exigencia del Gobierno regional hacia las cuatro empresas que todavía tienen la concesión del servicio de limpieza en el Metro implica, además, que se limpie todo aquello que es producto de los 365 actos vandálicos denunciados por el propio Metro ante comisaría y que tiene que ver con el vaciado de extintores, derramar aceite y grasa, pintadas y esparcir papeles troceados por estaciones, andenes y pasillos. De no cumplirse a rajatabla los servicios mínimos y el aseo de lo producido por dichos actos vandálicos, el Gobierno regional está decidido a tomar medidas extraordinarias a base, incluso, de servicios de limpieza propios. Fuentes del Gobierno regional aseguran que el conflicto laboral no afectará a la primera San Silvestre subterránea, que será en la madrugada del sábado al domingo, en los túneles de la línea 7, porque dichos túneles permanecen limpios y, de hecho, los trenes circulan con normalidad. Los sindicatos ya han advertido que la empresa- -o empresas- -que se hagan cargo del servicio de limpieza de Metro tendrán que absorber a todos los trabajadores con lo que, a su juicio, el conflicto continuará abierto La nueva empresa- -aseguran fuentes sindicales- -deberá mantener las plantillas y preocuparse por los cincuenta trabajadores que han sido despedidos Absorber a los trabajadores Peligro para la salud La presidenta denunció además la existencia de imágenes en las se puede ver cómo los limpiadores están tirando contenedores de basura dentro del Metro, cómo esparcen aceite y grasa en los vestíbulos y cómo hay gente que se escurre y que se cae por lo que han echado allí Paralelamente, explicó que la Dirección General de Salud Pública está realizando una inspección para determinar si hay peligro para la salud pública Fuentes de la Consejería de Transportes e Infraestructuras confirmaron, por la tarde, que se habían iniciado los trá- Los trabajadores descartan la desobediencia colectiva Los trabajadores del servicio de limpieza del Metro, por boca de sus sindicatos, no se han atrevido a acordar una desobediencia colectiva en el cumplimiento de los servicios mínimos decretados por el Ejecutivo de Esperanza Aguirre. Cuando se hicieron públicas las cincuenta cartas de despido a otros tantos empleados, saltó la chispa y todas las alarmas. Los sindicatos insistieron en que era una provocación y que, ante tal medida, las asambleas de trabaja- dores iban a debatir y a decidir, en su caso, que el incumplimiento de dichos servicios mínimos correría a cargo de toda la plantilla. No fue así. Según Carmen Solera, de UGT, estábamos muy disgustados por lo que habían hecho con nuestros cincuenta compañeros. Decir que todos íbamos a incumplir los servicios mínimos para que así tuvieran que despedir a los 1.450 trabajadores restantes fue algo que nos pilló en caliente Esta misma representante sindical reconoce que, después, pretendieron que la Comunidad mediara en el conflicto porque apostaban por la legalidad. Lo que les cogió por sorpresa fue la rescisión del contrato con las empresas para las que trabajan.