Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
30 INTERNACIONAL El asesinato de Bhutto sume a Pakistán en el caos VIERNES 28 s 12 s 2007 ABC UNA INTENSA TRAYECTORIA POLÍTICA AFP Una jovencísima Benazir (a la derecha) fue testigo en 1972 de este encuentro de su padre, el entonces presidente paquistaní Zulfikar Ali Bhutto, con Indira Gandhi, primera ministro de la India. Bhutto sería ahorcado posteriormente acusado de corrupción AP Durante su segunda etapa de jefa del Gobierno de Pakistán, en marzo de 1995, recibió a los Clinton en su residencia de Islamabad. En esta distendida imagen, con sus hijos Bilawal y Bakhtawar, en compañía de Hillary Clinton y su hija Chelsea La última de los Kennedy orientales Fue la primera mujer de la era moderna en dirigir un país musulmán. Su historia recoge la trayectoria excepcional de una mujer decidida a romper algunos tabúes y atavismos. Su asesinato es sin embargo un jalón más de un rito ordinario en Pakistán F. DE ANDRÉS MADRID. El apellido Bhutto está unido en Pakistán al de una gran dinastía política. También al de un drama. El padre de Benazir, Ali Bhutto, musulmán suní como la mayor parte de sus compatriotas, fue primer ministro de Pakistán en los años 70, derrocado por el el general Zia ul Haq en 1977 y colgado dos años más tarde. Siguiendo la tradición oriental, el hijo mayor de Bhutto, Murtaza, asumió la jefatura del partido de su padre, y después de diversas peripecias políticas fue asesinado en 1996. Once años antes, el otro hermano de Benazir, Shahnawaz, que había optado por permanecer al margen de la locura política paquistaní, había sido hallado muerto en su apartamento de la Riviera francesa. A diferencia de la italiana Sonia Gandhi, empujada a la lucha política en la vecina India por fuerza mayor el caso de Benazir refleja una decisión personal y ponderada, y una voluntad tenaz por recoger el testigo de su padre ahorcado. Benazir Bhutto tenía 14 años cuando se afilió al Partido Popular de Pakistán fundado por su padre. Estudió Ciencias Políticas en Harvard y obtuvo luego un doctorado en Oxford. De regreso a Pakistán, fue testigo de la caída de su padre, y fue encarcelada poco antes de la ejecución del fundador del PPP. Benazir pasó gran parte de los cinco años de prisión en régimen de aislamiento, y en ese periodo labró la firmeza de convicciones que luego la harían célebre en su carrera política. Según sus colaboradores, pese a su formación occidental Benazir Bhutto era consciente de la dificultad de aplicar un cambio rápido en las costumbres patriarcales e islamistas de sus conciudadanos. Aceptó, por ejemplo, el matrimonio concertado por su familia. En una entrevista con la agencia Efe explicó en 1987 su unión con Asif Zardari en los siguientes términos: A veces la química funciona; además, en un matrimonio arreglado las expectativas no son muy altas, y esto hace que las cosas puedan funcionar mejor En términos domésticos, la química funcionó. Benazir Bhutto deja tres hijos, que viven actualmente con su padre en el exilio en Dubai. Pero en términos políticos, la cercanía Luces y sombras Simpatizantes de Bhutto conducen el féretro con su cuerpo en Rawalpindi de Asif Zardari al poder fue un constante quebradero de cabeza para la líder del partido laico más importante de Pakistán. Zardari jugó un papel importante en los dos mandatos de Benazir (1988- 1990 y 1993- 1996) y fue acusado de haber robado millones de dólares de las arcas públicas. Las acusaciones de corrupción también salpicaron a la dirigente paquistaní, que tuvo que abandonar el poder sin cumplir los dos mandatos completos ante la avalancha de acusaciones de malversación, mala gestión económica y muerte extrajudicial de detenidos. La acumulación de cargos empujó a Benazir a dejar el país en 1996. La líder de los pobres paquistaníes, como ella misma se definía, optó por un AP exilio voluntario en Londres, desde donde siguió dirigiendo los destinos de su partido once años hasta que, el pasado verano, la situación dio un giro inesperado. Washington presionó al presidente Musharraf para que pactara con la señora un reparto de poder ante el creciente clima de inestabilidad y el resurgir de los atentados islamistas.