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18 ESPAÑA VIERNES 28 s 12 s 2007 ABC La Generalitat se hace con el control de la seguridad privada en Cataluña Rubalcaba presenta el traspaso como ejemplo de la aplicación del Estatuto IVA ANGUERA DE SOJO BARCELONA. El Gobierno catalán tiene, desde hoy, el control sobre la seguridad privada en Cataluña, una nueva competencia derivada de la aplicación del Estatuto y que se suma a las competencias en materia de seguridad incorporadas en la reforma estatutuaria. La Junta de Seguridad de Cataluña- -que desde la aprobación del nuevo Estatuto preside el presidente de la Generalitat, en este caso José Montilla- -aprobó ayer la cesión a la Generalitat de la inspección, control y sanciones a las actividades de seguridad privada en se lleven a cabo Cataluña en cumplimiento del artículo 163 del Estatuto de Autonomía. Hasta ahora, las tareas de inspección y control de las empresas de seguridad privada dependían de los cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, mientras que ahora pasarán a depender de los Mossos d Esquadra para todas aquellas empresas que actúen en Cataluña, tengan o no su sede social en esta comunidad. La Generalitat será la responsable, además, de autorizar las empresas que tengan su domicilio social en Cataluña y cuyo ámbito de actuación no sobrepase esta comunidad. El Gobierno catalán asume igualmente la autorización de los centros de formación de personal de seguridad privada y la coordinación de estas empreas con la policía autonómica y las policías locales de la comunidad catalana. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, destacó este traspaso, en cumplimiento del nuevo Estatuto, como un ejemplo de la voluntad del Gobierno a favor de esta reforma institucional, frente a las quejas expresadas en las últimas semanas por el Gobierno de la Generalitat. Hay quien quisiera que todo fuera más de prisa y otros tienen más problemas, pero en conjunto se avanza, como no podría ser de otra manera destacó Pérez Rubalcaba. En este contexto, el consejero de Interior y Relaciones Institucionales, Joan Saura, se mostró más optimista que en ocasiones anteriores respecto a la reunión de la Comisión Bilateral Estado- Generalitat que debía haberse producido esta semana, y que el ejecutivo autonómico rechazó llevar a cabo si no había acuerdos de peso sobre a mesa. Saura reconoció que en las últimas semanas se han producido avances en materia de inmigración y gestión del litoral, así como la gestión de las becas, aunque no concretó fecha para el encuentro de la Comisión. LAS MANOS DE DON PEDRIÑO Don Pedro de Orleans y Braganza, bisnieto del último emperador de Brasil, falleció ayer a los 94 años en Villamanrique de la Condesa (Sevilla) Don Pedro era viudo de Doña Esperanza de Borbón- Dos Sicilias y Orleans, hermana de la madre del Rey Antonio Burgos Avances en la Bilateral El TS recibe las diligencias del juez del TC denunciado por amenazar con una pistola ABC MADRID. El Supremo recibió ayer las diligencias abiertas por un Juzgado de Móstoles para investigar si el magistrado del Constitucional Roberto García- Calvo amenazó en julio pasado con una pistola a otro conductor con el que mantuvo una discusión de tráfico, tal y como éste denunció en comisaría. Según fuentes del alto tribunal, las diligencias sobre el incidente recaerán en una sala de admisión formada por los magistrados de la Sala de lo Penal Juan Saavedra, Julián Sánchez Melgar y Juan Ramón Verdugo, que tendrán que decidir si la denuncia se admite a trámite con la forma de causa especial, al tratarse de un magistrado del TC, y si continúa con la investigación. Si es así, la Sala nombraría a un instructor y pediría un informe a la Fiscalía para que se pronuncie sobre si es competente para analizar la conducta presuntamente delictiva del juez. uede que en el jardín del palacio de Villamanrique hubieran florecido ya unos naranjos legendarios, primos hermanos de la dalia de San Telmo, plantados por la Condesa de París. Y que una luz nueva, anunciadora de cohetes rocieros, inundara el cielo de las palmeras de pata de elefante, los altos cuartos con las celosías coloniales tamizadas por una claridad virreinal, como brasileñamente tropical, entre las quencias y la caoba de las mecedoras en el patio de las columnas con los capiteles de los Zúñiga. Eran sólo signos, barruntos. Los manriqueños sabían que por Gato y por Hato Ratón no se asentaba gloriosamente en verdad la primavera hasta que cada año, en un rito de amor a la tierra, Don Pedro y Doña Esperanza llegaban del Brasil. Don Pedro de Orleáns y Braganza y Doña Esperanza de Borbón- Dos Sicilias y Orleáns. Era, pues son los niños primos hermanos como la historia de amor que empezó a sonreír en San Telmo y truncó la muerte, pero en nuestros días, sin tragedias ni romances. A mí me gustaría tener ahora vuestra inspiración, letristas de las sevillanas del Rocío que tanto amaban, para describir el secreto a voces del amor maduro de una eterna pareja de augustos novios, Don Pedriño y Doña Esperanza. Hasta en el palco de la Maestranza, donde separan a los caballeros de las damas, se las ingeniaban para sentarse amorosamente juntos a ver los toros. Es como si se acabaran de casar ayer mismo, en la Catedral de Sevilla o en la cercana parroquia manriqueña de La Magdalena, donde ahora ya reposará para siempre, unidos junto a Su Divina Majestad, la majestad tan humana de un Príncipe Imperial del Brasil y de una Infanta de España, que se quisieron de muchachos y se amaron hasta el último de sus días. Aún estoy viendo a Don Pedro en aquel patio de Villamanrique, cuánta majestad, qué imperialmente señor, don- P Los Reyes y Don Pedro tras el funeral por Doña Esperanza (2005) de te recibía con la cercanía humanísima de sus vivos ojos en la alta, elegante, huesuda figura. No es tropical imaginación con pájaros de vistosas plumas y merecumbé de santería si digo que Don Pedro era señor a ambos lados de la mar oceana. Le salía de dentro, de siglos, la sencillez de esa majestad. Nunca vi nada más alejado de la vanidosa soberbia. Don Pedriño rebosaba cercanía hasta en el diminutivo cariñoso de su nombre. Parecía que siempre te había estado dando aquellos puritos que se traía de su palacio de Grao Pará, en Petrópolis, cada vez que venía a Villamanrique a inaugurar solemnemente una primavera que le ofrecía como una flor de amor a Doña Esperanza. ¿De dónde era Don Pedro? ¿Era brasileño o era de Villamanrique? Era de la patria de los sueños, emperador de la bondad, señor de la delicadeza. Qué bien iba a caballo. Caminaba con Triana por La Raya, hacía la presentación con Villamanrique y parecía cuanto era: un príncipe entre su pueblo. Pocos señores tan elegantes vi. Ni tan sencillos. Aunque roto por los años, conservó siempre la eterna juventud de la curiosidad. Conocía a cada manriqueño por su nombre. Como se sabía el nombre científico de cada flor de la marisma, de cada pájaro del Coto. EFE Tenía algo de Celestino Mutis y mucho de Montpensier, pero sin darse importancia. Su mejor retrato me queda ahora en la memoria de una esquina de Villamanrique. Don Pedro y Doña Esperanza han vuelto del Brasil. Don Pedriño pasea por el pueblo, y saluda a todos, tocando el ala de su sombrero mejor, como en un danzón virreinal. Y se acerca a saludar a un hombre de campo, afanado en el arreglo de un tractor. Le dice el manriqueño: -Don Pedro, perdone que no le dé la mano, porque las tengo manchadas de grasa. Y Don Pedro, tan señor, tan imperialmente cercano, le contesta, mientras le estrecha su mano: -Las manos de un trabajador nunca están manchadas. Y Don Pedriño se llena de grasa de tractor aquella mano nacida para regir media América o para mandar media Andalucía llevando las riendas de su caballo por la marisma. Esas limpias manos que Don Pedro se manchó voluntariamente con el amor por su Patria y el dolor por su destino están ya unidas en oración para siempre. Idos los dos, Don Pedro y Doña Esperanza, Don Pedriño y Tía Bily, ahora es cuando en verdad una historia de amor empezó a sonreír para siempre en el silencio del sencillo Escorial marismeño de Villamanrique.