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ABC JUEVES 27 s 12 s 2007 MADRID 57 La primera San Silvestre subterránea recorrerá siete estaciones de Metro Setenta corredores participarán en la carrera, que comenzará a las dos de la madrugada del domingo s La prueba no estará abierta al público MIGUEL OLIVER MADRID. Setenta corredores, ocho kilómetros de distancia, siete estaciones de Metro... y todo esto, a las dos de la madrugada. La primera San Silvestre subterránea de la historia llevará Madrid a las páginas del libro Guinness de los récords. No será una carrera corriente. Todo lo contrario. Ninguno de los reputados atletas que participarán se han visto en ninguna como esta. Ni Abel Antón (doble campeón del mundo de maratón) ni Colomán Trabado (campeón del mundo de 800 metros en pista) ni Yolanda Santiuste (campeona de España de Carreras por Montaña) ni Ramón Álvarez (campeón de España de 100 kilómetros) Esta original actividad, organizado por las consejerías de Transporte y Deportes, dará el pistoletazo de salida en la madrugada del próximo sábado al domingo- -cuando cierra el servicio de Metro- en la estación de Henares de la línea 7. La meta se colocará en la parada de Estadio Olímpico Siete estaciones del suburbano madrileño, que totalizan algo más de ocho kilómetros de recorrido, pero en la que no podrá haber público. Los organizadores creen que el vencedor de la prueba completará la distancia en un tiempo aproximado de treinta minutos. Pero no será, se calcula, hasta media hora después cuando entre el último de los corredores. No será una prueba corriente, ni siquiera para los más expertos. La singularidad del recorrido y, sobre todo, la superficie por donde se pisará, obligará a los participantes a no perder de vista por dónde se transita para evitar caídas o esguinces. Traviesas, raíles y algún que otro tornillo suelto se convertirán en los enemigos de los corredores, que tendrán que poner un ojo en el horizonte y otro en el suelo. Los organizadores están convencidos de que el hecho de organizar esta prueba a doscientos metros de la superficie no afectará al rendimiento de los participantes. La iluminación y los niveles de oxígeno serán óptimos. Los relojeros de Sol realizarán el domingo el primer ensayo de las campanadas Efe MADRID. El equipo de mantenimiento del reloj de la Puerta del Sol realizará en la medianoche del próximo domingo, día 30, el primero de los dos ensayos generales antes de la Nochevieja, para las campanadas de fin de año, con bajada de bola incluida. Jesús López Terradas, uno de los maestros relojeros de la Casa Losada, la relojería encargada de supervisar a lo largo del año, y especialmente estos días, la maquinaria del emblemático cronómetro, explicó que tanto este primer ensayo como el del día 31 a mediodía son absolutamente iguales a las campanadas que darán la bienvenida a 2008. Incluida la bola de latón que desciende para indicar el final del presente ejercicio y marca el inicio de los cuartos que preceden a los doce campanadas, que serán algo más lentas que lo normal para que a los españoles les dé tiempo a tomarse las uvas con algo de calma. Los relojeros deben controlar que este mecanismo se activa exactamente en el momento indicado, 28 segundos antes de la medianoche del 31 de enero, para lo que ajustan la precisión del reloj, como el resto del año, con las señales horarias. Corredores escoba En todo momento, la carrera irá escoltada por tres corredores escoba quienes estarán en continua comunicación, mediante radiotransmisores, con el puesto de mando de Metro para informar y atender cualquier problema que pudiera surgir, así como posibles lesionados. Un vagón escoba irá recogiendo a los corredores que, por fuerza mayor, se vean obligados a abandonar. Otro, en la cabecera de la prueba, irá abriendo camino para evitar sorpresas desagradables. En idénticas condiciones Abel Antón, con el dorsal número uno que llevará en la prueba -Pues a mí no (risas) Últimamente, lo que más me gusta es hacer cosas raras. He corrido una maratón por los campamentos del Sahara, por la Gran Muralla china, que ahí sí que acabas reventado porque estás subiendo y bajando constantemente, y la verdad es que me lo he pasado muy bien. Los retos me divierten. EFE He corrido en el Sahara y la Muralla china; me gusta hacer cosas raras Abel Antón ex atleta: Voy con la intención de estar arriba M. O. MADRID. Fue el primer corredor de la historia en ganar dos mundiales de maratón. Lleva siete años retirado de la alta competición, pero no puede evitar salir a correr cuatro días a la semana, entre una hora y hora y media El próximo domingo, Abel Antón, llevará el dorsal número uno de, a buen seguro, una de las pruebas más peculiares que le ha tocado participar. ¿Correr de madrugada le va a obligar a realizar una preparación especial? -Pero seguro que correr por la red de Metro de Madrid va a ser muy diferente a todo lo que ha hecho hasta ahora. -No. Yo me lo tomaré como un jet- lag. Me ha ocurrido muchas veces a lo largo de mi carrera profesional, y uno se acostumbra, aunque no deja de ser duro. A lo mejor hago algo más de siesta y ceno un poco tres horas antes de la carrera, como muy tarde. -Va a correr a las dos de la madrugada, a doscientos metros de profundidad y sorteando vías de Metro. Sólo de pensarlo, a más de uno se le pueden quitar las ganas de intentarlo... -Claro. Va a ser un poco peligroso porque nunca sabes lo que te puedes encontrar. Vamos a tener que correr con un poco más de cuidado, sin importarnos las marcas, para evitar lesiones y caídas; aunque estoy convencido de que alguna se va a producir. -Voy con la intención de estar arriba, pero creo que los corredores de montaña que van a participar aquí lo tendrán más fácil. A ellos no les digo que me dejen ganar, pero sí que me permitan disputarla. -Portará el dorsal número uno, pero lleva siete años retirado. ¿Es imposible, para un ex atleta de primer nivel como usted, dejar de pensar en la victoria final? Aunque, según López Terradas, raramente es necesario ajustar el reloj, que, a pesar de que no se ve, tiene segundero y se encuentra absolutamente en las mismas condiciones que cuando fue fabricado en el siglo XIX. Una vez ha caído la bola por su propio peso, acompañada del repiqueteo que advierte del final inminente del año, sonarán los cuatro cuartos y después las doce campanadas, con un intervalo de tres segundos entre una y otra. López Terradas ha asegurado que, ni las obras que el Ministerio de Fomento está realizando en la Puerta del Sol para construir una macroestación de Cercanías, ni las bajas temperaturas de estos días, alterarán el funcionamiento de la maquinaria del reloj, ya que la torre tiene la misma temperatura en invierno que en verano gracias a un sistema de climatización. Al parecer, la tradición de las doce uvas para celebrar el fin de año surgió a principios siglo XX cuando unos visitantes alicantinos decidieron con esta idea dar salida en la capital a una excelente cosecha de uva.