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30 RELIGIÓN www. abc. es religion MIÉRCOLES 26- -12- -2007 ABC Benedicto XVI saluda a los fieles congregrados en la Plaza de San Pedro durante la bendición Urbi et orbi POOL El Papa recuerda en su mensaje navideño a las víctimas de la guerra y del terrorismo El Santo Padre condenó la situación de la Tierra a causa del abuso de las fuentes de energía y su explotación egoísta JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL ROMA. Ante una multitud alegre que desbordaba la Plaza de San Pedro, Benedicto XVI dirigió ayer su felicitación de Navidad en 63 idiomas- -incluido por primera vez el guaraní- -e impartió la solemne bendición Urbi et orbi a la ciudad de Roma y al mundo entero. El Papa estaba contento, y disfrutó con los vítores y saludos en español que coreaban extensos grupos de peregrinos jóvenes. La magnífica plaza mayor de la humanidad era ayer una verdadera fiesta. Las flores y la luz, que habían protagonizado ya la misa de medianoche dentro de la basílica, volvieron ayer a la cita para realzar una fiesta que cada año es más religiosa y está más centrada en Jesús, como insiste Benedicto XVI desde su primera Navidad como Papa en el 2005. Siguiendo la tradición de Juan Pablo II, el Santo Padre encendió una candela en su ventana al anochecer del 24 de diciembre, como señal de que hay puesto en la casa para cualquier persona sin un techo donde cobijarse. En la cita de ayer al mediodía, el Papa saludó a los peregrinos desde el balcón principal de la basílica de San Pedro y comentó que el nacimiento de un niño trae siempre una luz de esperanza a quienes lo aguardan ansiosos. Cuando Jesús nació en la gruta de Belén, una gran luz apareció sobre la tierra. Pero en un primer momento sólo la vieron María, José y algunos pastores, luego los Magos, Simeón y la profetisa Ana: aquellos que Dios había escogido La certeza de estar celebrando un acontecimiento estupendo se notaba en las caras de todos, especialmente en los niños, muy numerosos ayer en la Plaza de San Pedro. El Papa explicó que la Navidad es un acontecimiento histórico y un misterio de amor cuya importancia se descubre desde una actitud de humildad como la de María y la de José. Benedicto XVI se extendió en la afectuosa figura de José, a quien calificó de hombre justo, que tuvo la valentía de la fe, y prefirió obedecer a Dios antes que proteger su propia reputación En sus referencias a los pastores, a los pequeños y a los pobres en espíritu como protagonistas de la Navidad el Papa daba un tono familiar e intimista a su mensaje, que poco a poco se convertía en una reflexión poética sobre la conducta personal. Según el Santo Padre, en el silencio de la noche de Belén, Jesús nació y fue acogido por manos solícitas. Y ahora, en esta nueva Navidad en la que sigue resonando el anuncio de su nacimiento redentor, ¿quién está listo para abrirle las puertas de su corazón? Si la actitud de acogida a Jesús y al prójimo necesitado fuese más general, se evitarían mucho de los dolorosos y vergonzosos espectáculos de miseria, injusticia y guerra que afligen a muchos lugares del mundo. El Papa recordó especialmente a las víctimas de los conflictos armados, del terrorismo y de todo tipo de violencia, que causan sufrimientos inauditos a poblaciones enteras, especialmente a los grupos más vulnerables: los niños, las mujeres y los ancianos En esa panoplia de personas que sufren, el Santo Padre recordó que en el mundo crece cada vez más el número de emigrantes, refugiados y deportados, también a causa de frecuentes calamidades naturales, como consecuencia a veces de preocupantes desequili (Pasa a la página siguiente) Protagonistas de la Navidad Luz de esperanza No olvidó mencionar los conflictos olvidados, como Darfur, Somalia y Congo, y todo Oriente Medio