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ABC MIÉRCOLES 26- -12- -2007 Mensaje de Navidad del Rey ESPAÑA 13 Chávez se creía con derecho a interrumpir a un jefe de Gobierno y a insultar a otro en presencia del Rey Los españoles, del PP o socialistas, se han sentido defendidos por Don Juan Carlos frente al dirigente venezolano Tras la ofensiva, allá donde va un miembro de la Familia Real los aplausos duran más de lo habitual leas a puñetazos en el patio del cuartel, de noche, cuando sus superiores no podían verlas. Así defendía Don Juan Carlos a su padre y a su familia de las ofensas que algunos cadetes dirigían a la Monarquía. Todo ello en un joven que, en esos años, perdía a su hermano menor, el Infante Don Alfonso, en trágicas circunstancias. También en la Universidad, cuando estudiaba en la Facultad de Derecho, tuvo que hacer frente a los incidentes desagradables que provocaron jóvenes vinculados al movimiento carlista. Al terminar sus estudios universitarios y tras contraer matrimonio con la Princesa Doña Sofía, se incrementaron las presiones y campañas para buscar una salida política del Régimen que excluyera a Don Juan Carlos. La salida republicana que proponía José María de Arrese y las alternativas que representaban Don Alfonso de Borbón y Dampierre y Don Hugo Carlos de BorbónParma planearon como una amenaza sobre la cabeza de Don Juan Carlos. No fueron tiempos fáciles y el joven Príncipe supo hacer frente con sangre fría a las dificultades. También la Transición provocó muchas noches de preocupación a Don Juan Carlos. Cuando el Rey comprobó que el Gobierno de Arias Navarro no avanzaba de forma clara en las reformas imprescindibles para hacer de España una democracia plena, su desasosiego y preocupación aumentaron. Quienes entonces trabajaron cerca de él cuentan cómo el Rey se pasaba las noches insomne deambulando por los salones vacíos de La Zarzuela. Tampoco hay que olvidar los días amargos de febrero de 1977. Miembros de los Grapo habían secuestrado al presidente del Consejo de Estado, Antonio María Oriol, y al presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, general Villaescusa. También ese mes, unos pistoleros de extrema derecha asesinaron a sangre fría a cinco abogados laboralistas cercanos al Partido Comunista en su despacho de la calle Atocha. Algunos colaboradores íntimos de Adolfo Suárez recuerdan cómo en esos días, el Rey, desvelado, llamaba por teléfono al presidente del Gobierno a las cuatro de la mañana para recabar información. No es necesario recordar la dureza de los acontecimientos que vivió Don Juan Carlos el 23 de febrero de 1981, cuando el teniente coronel Tejero entró a tiros en el Parlamento y el general Miláns del Bosch sacó los tanques a la calle en Valencia. Con este currículum de adversidades a lo largo de su vida, difícilmente se podría calificar a 2007 de annus horribilis para el Rey. El nacimiento, la bandera y el árbol Con el Belén, Don Juan Carlos quiso tener presentes los valores del cristianismo y, con la enseña, su defensa de la España constitucional s Además, la foto en la que aparece dispuesto a plantar un árbol muestra un Rey preocupado por el medio ambiente A. M- F. MADRID. Su Majestad el Rey transmitió a los españoles su mensaje de Navidad flanqueado, a su izquierda, por un tradicional nacimiento y, a su derecha, por la bandera de España. Además, la foto escogida en esta ocasión para decorar el despacho del Monarca fue la de Don Juan Carlos dispuesto a plantar un árbol en Santiago de Chile, adonde viajó el pasado mes de noviembre para asistir a la tradicional Cumbre Iberoamericana. El Monarca escogió estos tres elementos para dar a conocer el mensaje más importante del año, ya que suele ser el único que Don Juan Carlos pronuncia como Rey sin comunicar su contenido previamente al presidente del Gobierno. De esta forma, José Luis Rodríguez Zapatero debió de conocer el mensaje la pasada Nochebuena cuando lo escuchó por radio o televisión, como los demás españoles. Si el nacimiento que acompañaba al Rey transmitía los tradicionales valores del cristianismo- -en una España en el que el laicismo va ganando terreno- la bandera simbolizó la defensa de la España constitucional y la fotografía en la que el Rey aparece plantando un árbol aportó un aire de modernidad acorde con los nuevos tiempos en los que impera el respeto al medio ambiente. Con mayor o menor protagonismo, el nacimiento- -en este caso situado ante un abeto- -casi siempre suele estar presente en los discursos de Navidad, pues es precisamente el nacimiento de Jesús lo que se conmemora. Sin embargo, la fotografía varía cada año. La Casa del Rey siempre suele escoger cuidadosamente la imagen que decora el despacho del Monarca. Y la de este año no sólo alude directamente al respeto del medio ambiente, algo a lo que también se refirió Don Juan Carlos en sus palabras, sino que además fue tomada durante el viaje del Monarca que más ha dado que hablar de los últimos años: el mismo en el que tuvo un incidente con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Y es que uno de los actos programados para los Jefes de Estado o de Gobierno que acudieron a la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile consistió en ofrecerles que plantaran un árbol nativo chileno en el nuevo Parque Iberoamericano que los dirigentes inauguraron al finalizar la sesión plenaria de la Cumbre. Cuando Don Juan Carlos plantó su ejemplar, todavía no había protagonizado el incidente con Chávez. El cuarto elemento de la transmisión del mensaje de Navidad que más llamó la atención fue la atrevida corbata de Don Juan Carlos, de un brillante color naranja, sobre la camisa celeste. Y es que el Rey, que dentro de diez días cumplirá setenta años, sabe que esta es la única prenda de su armario que le permite innovar, como ocurre a todos los hombres con estilo clásico. Habitualmente, cuando Don Juan Carlos aparece en un medio de comunicación con una combinación original- -como la escogida la pasada Nochebuena- ésta se acaba convirtiendo en tendencia de moda. Presiones para excluirle Comunidad, Esperanza Aguirre, que llegó a pedir al Rey un trato humano para el radiofonista Federico Jiménez, se pueden comparar con las dificultades que el Rey ha tenido que superar desde que era un niño y que han forjado una personalidad muy curtida en encajar los sinsabores de la vida. Consciente de las altas responsabilidades a las que estaba llamado Don Juan Carlos, su padre, el Conde de Barcelona, se propuso endurecer el carácter de su hijo desde muy pequeño y, cuando sólo tenía ocho años, decidió enviarlo a un internado en la ciudad suiza de Friburgo. Recluido en un ambiente austero, con un idioma que no era el suyo, Don Juan ordenó a su familia y especialmente a la Condesa de Barcelona que durante un mes no se le hiciera ninguna llamada telefónica. Sólo se permitió a su abuela, la Reina Doña Victoria, que esporádicamente fuera a visitarlo y a acompañarlo algún domingo. La primera vez que pisó suelo español, después de las discrepancias entre Don Juan y Franco, tampoco fue un camino de rosas. El 8 de noviembre de 1948, el joven Príncipe de Asturias salió de Lisboa en el tren que había de llevarlo a Madrid, acompañado por personas de edad. Cuando al amanecer aquel niño se asomó a la ventana para ver por primera vez el paisaje de su patria aparecieron ante sus ojos las tierras yermas de Extremadura. Su primer destino fue el Cerro de Los Ángeles, donde Don Juan Carlos rezó ante la imagen del Sagrado Corazón. Pocas personas saben que cuando el Príncipe se incorporó a las tres Academias Militares, el clima antimonárquico provocado por algunos sectores del Régimen tuvo también algunas consecuencias desagradables para aquel joven. En esos años no faltaron las pe- Una infancia dura Los tres elementos escogidos como fondo del mensaje de Navidad del Rey fueron el tradicional nacimiento, que refleja la defensa de los valores cristianos, la bandera de la España constitucional y una foto en la que aparece Don Juan Carlos dispuesto a plantar un árbol, símbolo de la preocupación por el medio ambiente Una llamativa corbata naranja