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24 PROFESIONES www. abc. es profesiones LUNES 24- -12- -2007 ABC Actualidad Profesional Carrera judicial Menos trabajo para jueces discapacitados La Asociación Judicial Francisco de Vitoria ha pedido que los jueces que sufren una discapacidad tengan el derecho a solicitar una disminución de su carga de trabajo en función de la situación en la que se encuentren y que se identifiquen plazas adaptadas para este colectivo. Se trata de iniciativas para lograr un mejor aprovechamiento profesional de estos jueces. Farmacéuticos Nuevo título técnico en Farmacia El pasado Consejo de Ministros aprobó un real decreto en el que se establece el título de técnico en Farmacia y Parafarmacia dentro de la Formación Profesional. Contiene las enseñanzas mínimas comunes en toda España necesarias para obtenerlo y su perfil profesional. A partir de ahora, las administraciones educativas serán las que tenga que desarrollar los currículos concretos. Agentes de la propiedad Más colegiados en Barcelona El Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Barcelona ha cerrado el año con 300 nuevas incorporaciones, lo que significa un 35 por ciento más de colegiados respecto al año anterior. Esta entidad cuenta con más de mil profesionales en sus filas, que representan el 50 por ciento de los agentes de la propiedad que ejercen en Cataluña. En España existen unos 7.000 profesionales en total. Escaparate de una farmacia ABC Médicos enfermos Los sanadores necesitan cuidados s Los últimos datos que se manejan han descubierto una mala salud casi crónica entre los médico españoles s Apenas se cuidan, viven estresados y el síndrome de burn- out o del desgaste profesional les devora POR DOMINGO PÉREZ MADRID. A menudo, olvidamos que los médicos no son más que personas, tristes mortales sometidos a los mismo riesgos que los demás, seres humanos que sufren, padecen, se estresan y enferman. De tarde en tarde alguna desgracia hace jirones el halo que rodea a los doctores. Como aquel 3 de abril de 2003 en el que una médico residente de tercer año sembró el terror por los pasillos de la Jiménez Díaz y acuchilló a ocho personas, dos de ellas murieron en el acto y una tercera unos días más tarde. Con el tiempo se supo que aquella mujer- -afectada por un brote psicótico- -llevaba semanas manteniendo un comportamiento extraño. Escribía los partes de los pacientes con el ordenador apagado. Se reía sola. Expulsaba a pacientes de la consulta sin razón... Pero ni ella pidió ayuda, ni nadie denunció su extraño comportamiento. Sólo muy recientemente y en ciudades muy contadas se han establecido programas de detección y ayuda para los médicos enfermos. No hablamos de algo circunstancial sino de un problema de hondo calado, tanto que ha echo saltar las alarmas en la profesión. Y es que los diferentes estudios realizados nos ofrecen una imagen bastante descuidada de los médicos españoles en términos de salud. Según los datos que maneja el coordinador del Plan de Atención al Personal Sanitario Enfermo, el psiquiatra José Carlos Mingote, las tasas de alcoholismo y adicción a drogas, así como los conflictos familiares, trastornos mentales como ansiedad, depresión y suicidio son superiores a las de la población general. También es hasta tres veces mayor la mortalidad por enfermedad cardiovascular, cirrosis hepática y accidente de tráfico. Una encuesta del Colegio Oficial de Médicos de Madrid señala que casi cuatro de cada diez médicos reconoce padecer niveles patológicos de estrés. El 26 se confiesa sedentario. El 16 toma psicofármacos. El 28 es fumador. El 15 bebedor habitual. El 1 admite consumir drogas ilegales. Sólo el 55 practica medidas preventivas de los riesgos laborales y únicamente el 26 pasa revisiones médicas. Un informe de la Fundación Galatea incidía en el consumo de psicofármacos (hipnóticos, tranquilizantes y antidepresivos) por parte de los doctores. Situaba la tasa de los que los toman en un 17 y apuntaba a que la mayoría (un 85 los ingieren por iniciativa propia. El estudio también revelaba el alto porcentaje de sobrepeso y obesidad entre el colectivo (el 63 de los hombres y el 30 de las mujeres) así como su bajísimo nivel de actividad física. En las conclusiones del trabajo se manifestaba: Esto tiene que ser estudiado en profundidad, ya que la epidemia de obesidad en la población es motivo de preocupación, y los profesionales de la medicina, pese a ser conscientes de la mayor probabilidad de mortalidad entre las personas obesas, parece que apliquen poco los consejos que dan a sus pacientes Otro estudio del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona abundaba sobre la despreocupación genera li zada del colectivo por su salud. Únicamente la mitad de los facultativos contaban con un médico personal y de éstos, sólo la mitad tenían historia clínica. Además, el 20,5 efectuó la consulta en el pasillo de su lugar de trabajo o por teléfono. Es decir, se cruzó con un colega y le pidió consejo. Ni la mitad siguen las recomendaciones terapéuticas que ellos mismos pregonan, mientras que la autoprescripción alcanza el 81,6 Y, para rematar el cuadro, el 91,3 se considera sometido a estrés, pero sólo el 2,2 solicita alguna ayuda. Este último capítulo de dolencias resulta especialmente preocupante. El personal médico es uno de los colectivos profesionales más propensos a padecer el llamado síndrome de burn- out que, según distin- Sus grandes males Estrés. El 91,3 creen que lo padecen. El 37 reconocen que a niveles patológicos, pero sólo el 2,2 piden ayuda. Sedentarismo. Un 26 Adiciones. Un 16 de los médicos toman psicofármacos, el 28 son fumadores, el 15 bebedores y el 1 consumen drogas ilegales. Prevención. Sólo el 50 tienen un médico personal, y de éstos sólo la mitad tienen historia clínica. Además, el 20,5 efectúan la consulta sobre su salud en el pasillo o por teléfono. El 81,6 se autoprescriben. La plaga de la obesidad tos informes, puede llegar a afectar hasta al 30 de los doctores y hasta al 40 del personal de enfermería. Este término inglés no tiene traducción, coloquialmente podría definirse como estar quemado aunque su dimensión personal y social es mucho más aguda. Los especialis- tas han acordado denominarlo síndrome de desgaste profesional y se distingue por tres factores: agotamiento emocional, despersonalización y baja estima profesional. El desgaste y el agotamiento emocional median en actitudes y conductas negativas hacia el trabajo, clientes, compañeros y familiares, hasta dañar la autoestima y acabar en absentismo laboral por elevado estrés y sus complicaciones más comunes son la depresión y el alcoholismo. Al hablar de síntomas, los más habituales a los que se refieren son la fatiga crónica, la tensión muscular, gastritis y úlcera, trastornos del sueño, desmotivación, cinismo, hipercrítica hacia los compañeros, ansiedad, depresión... Dentro de la profesión hay especialidades más propensas a padecer burn- out como la oncología, al estar en contacto permanente con el dolor y la muerte. Aunque pueda aparecer en cualquier momento, la mayor incidencia se da a partir de los cinco años de realizar la misma tarea y los primeros