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ABC DOMINGO 23- -12- -2007 Tercer premio s Casi íntegro en la capital LOTERÍA 69 Durante dos años consecutivos esta administración de la Puerta del Sol ha repartido suerte: en 2006, también vendió el segundo El dinero no permite dejar de trabajar, pero sí algún capricho, como un coche o un viaje, además de ayudar a pagar la hipoteca Los agraciados no suelen aparecer hasta meses después. Las navidades pasadas ocurrió lo mismo. Los hemos conocido hace poco tiempo Paco González, que regenta la administración El Doblón de oro junto a sus hermanas Lola e Isabel, muestra a la cámara el décimo de la fortuna tinar el premio. No es para dejar de trabajar- -afirma- -sino para un capricho, ayudar a pagar la hipoteca, comprar un coche o realizar un viaje Así que la familia continuará con la administración repartiendo ilusiones entre muchos. Pero el 29914 es, sobre todo, una cifra con tradición y cargada de un gran significado emocional para la familia González, que adquiere esta terminación (914) desde hace cincuenta años. Compro décimos que terminen en 914 y se los regalo a mi familia- -cuenta Paco- Este año a mi hermana Lola, a mi padre y a mi tío, que hace los chistes del Ideal de Granada Sin embargo, por muchas personas que lo hayan adquirido- -dice Isabel que ha sido un número muy repartido entre abonados, amigos, comerciantes de la zona, muchos madrileños y turistas los agraciados ayer no hicieron acto de presencia para celebrar tan grato acontecimiento. Sólo la congregación de periodistas alrededor de la familia González rompía la monotonía de la agitación de transeúntes en la Puerta del Sol. Muchos de los afortunados no vendrán en meses- -cuenta Isabel- El año pasado ocurrió lo mismo. Algunos a los que les toco las pasadas Navidades nos lo han dicho hace poco tiempo No obstante, hay quienes se acercaban con sus números apuntados en una hoja de papel (y los décimos bien guardaditos en casa) otros renegando porque en su momento eligieron comprar un número que no ha resultado premiado, teniendo el agraciado tan cerca de la mano, y los había que, aparte de curiosear, daban su sincera enhorabuena a los González. CHEMA BARROSO El número del abuelo La familia González, loteros que regentan El Doblón de oro confía su suerte al número 29914 desde que su abuelo ganó, en los años cincuenta, 1.250 pesetas con esa misma terminación de cifras ANTONIO VILLARREAL MADRID. La noticia no es que hayamos dado el premio. La noticia es que me ha tocado a mí repetía incansable Paco González mostrando un arrugado décimo entre los dedos, premiado con 50.000 euros. Desde su posición de privilegio en la misma Puerta del Sol, Paco González, gerente del Doblón de oro mostraba ayer una satisfacción múltiple: además de hacer millonarios a los muchos que fueron a comprar el número 29914 en este pequeño quiosco que ha repartido más de 90 millones de euros en esta edición, ha sido también uno de los portadores del décimo premiado. ¡El año pasado dimos el segundo premio, este año el tercero... el año que viene daremos el Gordo, que es el que nos queda! exclamaba el feliz gerente a la nube de periodistas que le rodeaban. Pero al contrario de lo que declamaba González, la verdadera noticia no está sino en el décimo: A mi abuelo le tocó este número hace cincuenta años, y ahora me ha tocado a mí Su abuela fundó El Doblón de oro en 1950 inaugurando la tradición de una familia de loteros que recordarán este año como el más agraciado de sus vidas, ya que como el gerente añadía, no sólo me ha tocado a mí, también a mi padre, Francisco, que tiene 78 años, y a mi tío Guillermo que tiene 75, y me alegro especialmente por ellos, porque están jubilados y podrán vivir bien y disfrutar lo que les queda de vida Mientras tanto, el premio acarreaba otra bendición para los González: la del público, que atraído por el aire de fortuna que emanaba del pequeño quiosco, compraba ya participaciones para el próximo Sorteo del Niño, que tendrá lugar el 5 de enero. A ver si para el Niño hay más suerte decía lacónicamente Marta, una limpiadora madrileña que hacía cola esperando llevarse algo de la fortuna que ayer sobraba en El Doblón de oro La historia de la familia González y el 29914 se remonta a hace más de cincuenta años. Juegan este número en recuerdo de su abuelo, que tras la Guerra Civil consiguió un premio de unas 1.250 pesetas gracias al número 914 (los números de la época eran de sólo de tres guarismos) Aquel billete indeleble en la memoria familiar llegó, según cuenta González, en una época dramática para el abuelo, cuando no tenía un duro, en un momento muy difícil Este año, la felicidad se reparte por igual a ambos lados de la ventanilla de El Doblón de oro Agraciados invisibles También llegó a Castellón Desde la Puerta del Sol de Madrid, el mismo número trasladó la suerte a la administración número tres de Villarreal (Castellón) Dos series fueron vendidas en La Bona Sort Hacía 25 años que su propietaria, María Ángeles Babiloni, no repartía un premio importante en este establecimiento. El pasado viernes incluso vendió décimos sueltos de este número pocas horas antes de cerrar su establecimiento al público. Unos 50 décimos que han llevado 2,5 de millones de euros para amigos y vecinos. Un año más el tercer premio ha tenido sus protagonistas. Las próximas Navidades puede ser usted. Siempre al mismo número Tradición lotera