Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
68 LOTERÍA Tercer premio s Casi íntegro en la capital DOMINGO 23 s 12 s 2007 ABC 29914 Madrid y Villareal Tercer premio La familia González compra décimos con la terminación 914 desde hace cincuenta años y los reparte entre los suyos Ha sido un número que se estuvo vendiendo en ventanilla hasta última hora. También por internet Dos series llegaron a Villarreal, donde La Bona Sort repartió un gran premio por primera vez en un cuarto de siglo El Doblón de oro dobla su bendición en la Puerta del Sol Esta famosa administración de Lotería de Madrid fue afortunada por dos motivos: repartió más de 90 millones y los propietarios también resultaron agraciados M. J. PÉREZ- BARCO MADRID. Se hizo de rogar. El 29914 fue un número tardío en un sorteo de Navidad que puede presumir de ser uno de los más largos de la historia. Claro, que la espera mereció la pena para todos los agraciados que lo guardaban en el bolsillo. Pasadas las doce del mediodía lo cantaron los niños del Colegio de San Ildefonso y la suerte sonreía en el mismo salón de loterías a una de las afortunadas. Isabel González, la encargada de una de las administraciones más tradicionales e históricas de Madrid, El Doblón de oro volvió a dar un brinco en su asiento. Era la segunda vez que esta mujer se veía sorprendida por la fortuna. A ella directamente no le han llovido los millones. Algo me tocará dice. Pero sí a su familia, que gestiona esta administración, desde donde se ha repartido casi íntegramente el número 29914, nada más y nada menos que 1.850 décimos, es decir, más de 90 millones de euros. El Doblón de Oro es un pequeño quiosco en medio de la Puerta del Sol que pasa casi inadvertido por la multitud de turistas que inundan cada día la céntrica plaza madrileña, sobre todo en estas fechas en las que el trasiego de personas arrebata. Quizá por azar, o por destino, o por una confluencia de planetas, esta administración parece poseer un afortunado don: por dos años consecutivos ha repartido cientos de millones de euros. En 2006, vendió el segundo premio de la Lotería de Navidad y ayer el tercero. Por eso, Lola, la propietaria agraciada con un décimo y hermana de Isabel- -ambas parecen dos gotas de agua- no podía ni pronunciar palabra ni controlar sus lágrimas. No esperaba esta sorpresa otra vez y tan cercana en el tiempo. Claro que todo tiene una explicación razonable. En esta administración se venden décimos a raudales. Entre quinientos y seiscientos números al año relata Paco, otro de los hermanos que regenta este establecimiento y que muestra emocionado el billete de su fortuna. De hecho, mientras Paco habla con los periodistas, uno de sus empleados no para de atender clientes. Gran venta de números Estos días- -dice- -había colas enormes para comprar lotería. El 29914 se estuvo vendiendo en ventanilla hasta última hora, también por internet, porque es un número muy bonito que la gente compra durante todo el año. Pero fue sobre todo entre agosto y septiembre cuando más se vendió Ante una oferta y demanda de ese calibre tampoco debiera extrañar tanto que la suerte algún que otro año acompañase. Será cosa del destino (o de brujas) que haya sido durante dos años consecutivos. Desde luego, Paco declara estar muy impresionado porque esperaba un sorteo tranquilo y no la sorpresa que me he vuelto a llevar Sin embargo, los millones no alivian otras penas. Y ahora, en un momento emocionante y alegre, un velo de tristeza ensombrece el rostro de este hombre. La pérdida de su madre el pasado verano viene a su memoria. El dinero ya no tiene tanto significado. Quizás por ello, aún no sabe dónde va a des-