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60 LOTERÍA Segundo premio s Con sabor netamente catalán DOMINGO 23 s 12 s 2007 ABC Manolita López y su esposo, Manuel Guitán, propietarios del bar Manolita, en Barcelona, llevan 25 años abonados al número 55469, el segundo premio Para medir su dicha, Esperanza pidió que se la calcularan en pesetas, que si no me hago un lío ¡Te han tocado 16 millones de pesetas! le aclaró uno Siempre venimos aquí a tomar el cortado y por eso compramos el número explicó la propietaria de una mercería colindante al bar de la suerte Las tapas más ricas Al menos 42 millones de euros correspondientes al segundo premio de la lotería se vendieron a los clientes de bares de Barcelona, Lérida y Granada. El que más repartió, La Manolita, de la Ciudad Condal J. G. BARCELONA. Hay un bar en Barcelona, La Manolita, en la calle Manso, al lado del mercado de Sant Antoni, donde sirven las tapas más ricas. En la cafetería Jardines de Armilla, un pueblo de Granada, puedes saborear los mejores cortados y en el Nou Sebas de Lérida, la caña más vulgar sabe a gloria, tiene brillo de oro. Al menos este año, según lo corrobora el Gordo, no el de Michelin que redacta guías gastronómicas, sino el de Navidad. Y es que al menos 42 millones de euros del segundo premio de la Lotería navideña fueron despachados en estos y otros bares, en décimos o participaciones del 55469 que fueron expedidos en exclusiva por la administración número 97 de Barcelona, sita en la plaza Urquinaona. Manolita López y su marido, Manuel Guitán, no tenían pensado abrir ayer su bar, pero al final levantaron la persiana y tuvieron lleno el local. Con todo, hay que decirlo, se sirvieron pocas consumiciones y el cava que bañó todo el local corrió a cuenta de la casa. No era para menos. En su bar, Granja Manolita, se habían vendido, en décimos y participaciones, 30 millones de euros del segundo premio de la lotería de Navidad. ayer Manuel y su esposa eran los más agradecidos. Se acercaban a su bar de siempre, el del desayuno, el menú del día o la caña de media tarde, para dar gracias a los propietarios por hacerles ricos. Entre ellos, Esperanza Tapias, que tras felicitar a Manuel confesó que ella compró uno de sus décimos. Para medir su dicha, Esperanza pidió que se la calcularan en pesetas, que si no me hago un lío ¡Te han tocado 16 millones de pesetas! le aclaró uno, a lo que ella respondió con una grito de júbilo. Más sereno se vio a Fernando Gil. Con semblante tranquilo, plantado en medio del bar, explicaba que hace años que es cliente del bar Manolita y que había comprado dos participaciones sin recargo de tres euros cada una. ¡Alegra esa cara, hombre, que te han tocado cinco millones de pesetas! le exhortaba una mujer. No, si la verdad es que estoy muy contento admitía con timidez. Su destino confeso para el dinero que le había tocado en suerte, el clásico: Tapar agujeros que es la frase del día en estas ocasiones. Entre los clientes más visiblemente contentos estaba la propietaria de una mercería colindante. Siempre venimos aquí a tomar el cortado y por eso compramos el número explicó. Cuando he visto que había gente chillando en la Granja pensé que había pasado alguna desgracia, pero ahora estoy muy contenta reconoció emocionada. La propietaria de la mercería, de 81 años, aseguró que el premio le irá muy bien para ayudar a sus nietos, que tienen que pagar un alquiler muy alto Cerca de ella, en el bar que ayer mudó en sala de fiestas, el propietario de una parada del Mercado de Sant Antoni, con una botella de cava en la mano, repetía sin cesar que su local había comprado varias participaciones. Generoso tras verse rico, invitaba a los clientes del bar a celebrarlo en su establecimiento. También resultó agraciada la propietaria de una tienda de deportes situada en la misma calle Manso, Raquel Bermúdez, de 32 años, que compartía con su marido un décimo del número y que continuaba trabajando como si tal cosa, porque se acaba de comprar un piso, cuya hipoteca rebajará con el importe del premio. Tampoco alteró su rutina matutina Elvira, dependienta de la Papelería Torradas, situada frente al bar de la suerte, que también había comprado un décimo del número premiado. Entre risas, cava, y felicitaciones, Manolita y Manuel fueron despachando ayer a su clientela. Por la tarde pensaban cerrar su establecimiento, enfilando el camino hacia su merecido descanso dominical. El lunes volverán a la rutina, ya que no han ganado tanto como para retirarse, dicen. Un buen pellizco tras años de desvelo por un embalse ROBERTO PÉREZ ZARAGOZA. Un pellizco del segundo premio ha llegado a la pequeña localidad oscense de Biscarrués. Sus 200 habitantes llevan años luchando contra la construcción de un embalse. Al final, el proyecto inicial se modificó y está en obras otro embalse, de mucho menor tamaño. Según se decía ayer en el pueblo, se espera que pocos se hayan quedado sin tocar, en más o en menos, la fortuna. Todo gracias a un hijo del pueblo, ya jubilado, Jesús Salcedo, que hace años fijó su residencia en Barcelona, donde eligió varios décimos para enviar al pueblo. Según Lola Jiménez, concejal en Biscarrués, la gente del pueblo dice que, tras tanto tiempo luchando contra el embalse y tanto sufrir, nos tenía que tocar un premio Y les ha tocado. Sin alterar la rutina Fieles a un número Hace 25 años que estamos abonados a este número, el 55469, y me hace muy feliz que haya tocado por mis clientes, que son vecinos, entre ellos mucha gente mayor, y comerciantes del mercado de Sant Antoni decía Manuel. Feliz por sus clientes y por él mismo, que ocultaba un décimo ganador en el bolsillo de su camisa. No quiso decir si era el único que tenía. Los clientes que tuvieron Un cliente de la cafetería Jardines, en la localidad granadina de Armilla. Cayeron diez millones de euros llegados desde Barcelona EFE