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22 ESPAÑA Los abortos ilegales en España DOMINGO 23 s 12 s 2007 ABC Objetar es negarse a matar niños En la cuestión del aborto, que tan abruptamente ha regresado a la actualidad por las macabras irregularidades descubiertas, parece que no resulta políticamente correcto recordar que la inmensa mayoría de los médicos españoles son objetores POR ALBERTO LARDIÉS PAMPLONA. La aparición de clínicas abortistas en Barcelona en las que se trituraba la vida ha devuelto a la primera línea del debate público el aborto, casi convertido en asunto tabú desde hace años. Se comenta mucho sobre los derechos de la mujer, de si tener un hijo o no va a socavar una carrera laboral o personal, de los meses de gestación, de la ley que despenaliza al aborto, pero no se habla tanto de los objetores de conciencia, esa gran mayoría de médicos en España que no está dispuesta a practicar abortos. ¿Por qué? ¿Cuáles son las razones por las que un médico objeta? ¿A qué conflictos morales o éticos se enfrenta? ¿Es sólo una cuestión religiosa, como algunos afirman, o intervienen otros factores? ABC ha contactado con especialistas y objetores para conocer las respuestas. Un lugar donde el aborto es siempre una cuestión candente es Navarra, única comunidad autónoma donde no se llevan a cabo abortos, ya que en ningún hospital público o clínica privada se acepta esta práctica médica porque casi todos los médicos objetan en conciencia. Las mujeres navarras que desean abortar y cumplen los requisitos legales para poder hacerlo, reciben subvenciones del Gobierno de Navarra para viajar a clínicas privadas de comunidades vecinas donde sí se llevan a cabo abortos. El director del departamento de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Universitaria de Pamplona, Guillermo López García, apunta varias razones de la objeción de conciencia: Una de ellas es que entre lo médicos el abortista no está siendo bien visto, y esto ha pasado en todos lo países y está pasando en España, ya que es una forma de actuar mal vista por un lado por los propios colegas y que tiene pocos adeptos desde un punto de vista social Cualquier ginecólogo que haya ejercido o ejerza la profesión sabe que practicar abortos va en contra de lo básico que es el ejercicio de la medicina. La objeción, que también se da y respeta en todos los países, es perfectamente comprensible porque nadie puede obligar a un médico a actuar en contra de su conciencia en temas de este tipo, donde se usan técnicas que no son aceptables desde el punto de vista deontológico afirma López García, que además añade que la objeción es perfectamente respetable, defendible y que se basa en unos hechos evidentes. Todos los que hacen abortos- -añade- -saben que lo que están haciendo es delicado, es algo grave, lo saben ellos, lo saben las mujeres y lo sabe la opinión pública. Este es un asunto polémico de manera reiterada y que con frecuencia salta a la palestra por muchas razones, ¿por qué? porque en el aborto se sabe que se está eliminando una vida humana. Si fuese un acto médico indiferente no traería estas polémicas a las que estamos asistiendo El director del departamento de Ginecología de la prestigiosa Clínica Univesitaria de Navarra recuerda que cuando llegó la despenalización, cuando se debatió sobre el asunto, Gregorio Peces Barba afirmó que la ley es consecuencia de la fuerza política que hay detrás. La ley moral nunca puede ser consecuencia de comportamientos sociales más o menos mayoritarios ¿Podemos admitir que existe una moral objetiva o no? A mí me parece que hay unos hechos fundamentados en la ley natural y que hay unos principios morales que hay que admitir como objetivos, como reales y que hay que respetar. Ahí está el quid de la Principios morales y ley natural Guillermo López García, jefe del departamento de Ginecología de la Clínina Universitaria de Pamplona ABC cuestión en la objeción de conciencia defiende. López García está muy acostumbrado a las críticas tópicas cuando se defienden estos postulados, pero él no se arredra y argumenta con pasión. Cuando dices esto te dicen que esta es una posición dogmática y que te crees que estás en la verdad. No, lo que tiene que hacer el hombre es estar con la verdad, no en la verdad, no ser dogmático. Pero la verdad existe y hay que estar con ella. Esos principios morales son independientes de las creencias religiosas porque se basan en la ley natural, esto es lo que fundamenta la objeción de conciencia arguye. En otro orden de cosas, el especialista quiere puntualizar un error terminológico frecuente estos días en los medios de comunicación y apuesta porque se llame a las cosas por su nombre, sin eufemismos que rebajen la gravedad del asunto. Se habla de mujeres de ocho meses de embarazo que abortan, pero no, eso no es un aborto, es un parto en el que se mata al niño antes o después de nacer, porque eso habría que ver cómo lo hacen, pero un embarazo de ocho meses es un niño perfectamente viable y probablemente sin incubadora. Ya quisiéramos los ginecólogos cuando tenemos un parto prematuro que los niños pesasen lo que pesa un niño de ocho meses asevera. También te cargas al niño con diez semanas o doce, porque claro, todo el proceso biológico del hombre empieza donde empieza y termina con la muerte del individuo, sea con 100 años o a las 12 semanas, ese proceso biológico es continuo. Las diferencias se establecen porque es mucho más llamativo que aborte una mujer de ocho meses de embarazo, pero conceptualmente y biológicamente es lo mismo explica. Por último, además de asegurar que la ley del aborto en España es una ley muerta, que no se cumple y afirmar que por tanto se está dando una situación de aborto libre, López García se refiere a ese supuesto de la despenalización en el que se habla del daño psicológico de la mujer. Esto tiene una explicación muy sencilla, la definición de La ley del aborto en España es una ley muerta, que no se cumple La objeción no deja de ser algo triste, porque otro lo hará