Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 22 s 12 s 2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 89 La paradoja del cine español El Ministerio de Cultura lo aclaraba ayer en un comunicado: una película española con un director extranjero sólo será española si también admite capital extranjero. No es tan difícil de entender POR FEDERICO MARÍN BELLÓN MADRID. Del largo y tortuoso camino que ha seguido la Ley del Cine hasta su aprobación final basta un punto, relativo a la nacionalidad de las películas, para comprender el absurdo alcanzado. Ni el guión más surrealista de Azcona habría imaginado un colofón tan delirante, con el PP votando en contra de su propia enmienda, relativa a esta polémcia. Tan sólo un día después, el Ministerio de Cultura necesitó arrojar algo de luz sobre el asunto con una aclaración sobre la nacionalidad de los directores de películas españolas El primero de los cuatro puntos de la nota, digno de los hermanos Marx, dice textualmente: La exigencia de que el director sea de nacionalidad española, de otros países comunitarios o residente en un país de la UE, sólo se da en el caso de que una película tenga producción íntegramente española Acto seguido puntualiza que no existe impedimento alguno para que un director extracomunitario trabaje en nuestro país en una película que ob- GOSPEL Festival Caja Madrid Concierto de Soweto Gospel Choir. Lugar: Centro Cultural de la Villa, Madrid. Madre África LUIS MARTIN La notable pegada comunicativa del gospel alcanza nota de sobresaliente cuando quien actúa es el Soweto Gospel Choir. Esta gente, fiel a su filosofía ecléctica, regresa a nuestra escena después de tres años de ausencia. Y lo hace, además, en el marco más adecuado de un festival especializado y con unas alforjas repletas de canciones que, con sobrada maestría, arriman polifonías autóctonas al reggae, al pop y al soul. Sofisticación y espiritualidad estrechamente abrazadas a esencias del revoltillo cultural de Sudáfrica, la tierra que fue de los bosquimanos y los hotentotes. La fuente de inspiración del Soweto parte de un afán poco disimulado: integrar en el repertorio las manifestaciones de la música negra en el mundo. Tan hospitalario detalle hace que el coro se ajuste a la descripción del perfecto omnívoro musical. Más de dos decenas de cantantes y una solvente banda instrumental sirven al empeño. Y, para contextualizar, todos visten con ropajes de vistoso colorido, enfrentados a la dictadura del negro y el blanco del gospel. Un festín también para la vista. Y el concierto arranca y la imparable garra africana de la música nos atrapa con vitalidad contagiosa. A través del temario, los xhosa, zulú, tswana, boers e ingleses, sin olvidarse de todos los posibles cruces surgidos entre cada uno de estos pueblos, siguen vivos en Suráfrica. Cada colectivo ha colocado su trazo en esta síntesis que aún sigue sin definir, aglutinando cada uno de los ingredientes. Era de todo punto impensable que la riqueza de este apilamiento cultural desapareciese sin dejar herencia; el Soweto Gospel Choir actúa como albacea. La batuta de David Mulovhedzi dirige con carácter un repertorio que pronto comienza su mejor acomodo a nuestros oídos. La suerte primera va para el jamaicano Jimmy Cliff. Y, más tarde, encadenados, Otis Redding, Harry Belafonte y el estándar Jerusalem En tiempos en los que la urgencia y el ánimo de estar al día niegan capacidades a la memoria, vale la pena esta gente. Su música surge de la realidad del presente, aunque despegue de la tradición de un gospel moderno que ya cuenta con siete décadas de veteranía. Guillermo del Toro, junto a Ivana Baquero durante el rodaje de El laberinto del fauno tenga reconocimiento de nacionalidad española mediante el sistema de coproducción Es decir, si la cinta tiene un cien por cien de actores, técnicos y capital españoles, pero el director es argentino, por ejemplo, no será española. Pero si el director es mongol, el guionista portugués, una parte del capital proviene del Perú, cuatro actores son de Boston y la mitad de los técnicos tienen pasaporte chileno, sí podrá reconocerse su españolidad. En el tercer punto queda claro que el sentido del comunicado era responder a las televisiones, que el día anterior citaban el caso de El laberinto del fauno La nota insiste en que este filme posee la nacionalidad española al estar realizado en coproducción lo que le otorga el derecho a recibir todas las ayudas previstas El Ministerio agrega que la nueva ley no varía la situación (ya absurda) regulada por la legislación vigente, que determina que en un filme de producción española, el 75 de los autores tienen que ser de nacionalidad comunitaria Como los creadores, según la anterior ley, sólo eran tres, con que uno solo fuera extracomunitario ya no se podía alcanzar dicho porcentaje. Habría dado igual exigir un 67 o un 99 por ciento. ABC Decía a Efe el cineasta Javier Rebollo que nadie puede pensar que una película de Spielberg, rodada en inglés en España, es una película española, porque quien le da identidad es su director Álvaro Augustin, consejero delegado de Telecinco Cinema, le da la vuelta a la argumentación. Si hago una película con el cien por cien de capital español, me traigo a Guillermo del Toro, hago la película en castellano y con todo el reparto y el equipo de aquí, como productor, para conseguir la nacionalidad española, la tengo que convertir en coproducción y dar entrada a un socio de dónde sea. ¿Entonces sí es española? se pregunta. Diles eso a los americanos, si cualquiera de las películas que hacen con un director europeo es o no americana. Nadie piensa que Hellboy o Babel sean mexicanas añade el productor. Augustin se queja de que cuando interesa, el director marca la nacionalidad, cuando no interesa, no Es absurdo remata, tanto como que nadie diga nada cuando se consideran españolas El reino de los cielos y Sáhara Álvaro Augustin lamenta la oportunidad perdida por la ley, que no va a cambiar nada ni va a favorecer a la industria y se despide con un deseo: Ojalá a todos los directores españoles se les abrieran todas las puertas del mundo y pudiéramos hablar de cine universal sin que nadie les pregunte por su nacionalidad o por sus creencias Diles eso a los americanos La productora La Iguana recurrirá la exclusión de su canción en los Goya M. M. MADRID. La Iguana, productora de la película de Icíar Bollaín Mataharis anunció ayer, en declaraciones a Efe, que presentará una reclamación ante la Academia de Cine por la exclusión del tema Esa luz de entre las candidaturas a Mejor canción original en la XXII edición de los Goya. La Academia anunció el miércoles la retirada de esta canción junto a Gloomy Sunday -incluida en La caja Kovak dos días después de que se dieran a conocer las candidaturas. La aparición de la melodía de Esa luz en la banda sonora de La noche del hermano (2005) incumplía, según la Academia, las bases del certamen, que en su punto número 13 especifica que sólo podrán optar a este galardón aquellas canciones originales y expresamente creadas para la película Santiago García de Leániz Caprile, productor ejecutivo de la cinta Mataharis enviará en los próximos días una protesta formal a la institución que dirige Ángeles González Sinde por lo que considera una decisión tomada precipitadamente y sin la documentación previa necesaria. El productor defiende la originalidad de Esa luz canción que asegura que no existía como tal en La noche del hermano ya que se trataba de una estrofa de tres líneas (creada por el propio Leániz) que tarareaba Luis Toscar en una escena. Al no tener ni partitura ni desarrollo alguno como canción ni siquiera quedó registrada en la SGAE. El resto de la banda sonora de La noche del hermano es obra de Eva Gancedo. Según asegura Leániz Caprile, fue posteriormente, con motivo del rodaje de Mataharis cuando se encargó a Luis Toscar y Piti Sanz la composición de una canción para esta película inspirándose en aquellos versos. El resultado fue la versión actual de Esa luz