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82 CULTURAyESPECTÁCULOS VIERNES 21 s 12 s 2007 ABC El flamenco, objeto de museo... y olé El Reina Sofía (que mañana abandona la orfandad en la que se halla sumido el museo desde hace tiempo) revisa, a través de una exposición con 400 obras de 150 artistas, las intensas relaciones que mantuvieron el flamenco y las vanguardias entre 1865 y 1936 POR NATIVIDAD PULIDO MADRID. Manolas, toreros, faralaes, mantillas, gitanos, abanicos, guitarras, volantes... El Reina Sofía, más español que nunca- -y eso que querían quitarle de su nombre el término nacional- -se ha puesto un clavel reventón por montera y despide su orfandad directiva (mañana conoceremos, al fin, el nombre del nuevo director del museo) con un homenaje al flamenco de los que hacen época. Las catorce salas de la tercera planta del museo se engalanan con traje corto, bata de cola y traje de luces para acoger la exposición La noche española. Flamenco, vanguardia y cultura popular 1865- 1936 -patrocinada por Caja Duero- una exhaustiva revisión del imaginario de lo español tanto en la cultura popular del flamenco como en la alta cultura de las vanguardias. Exhaustiva e inabarcable en una sola visita, porque reúne hasta cuatro centenares de piezas (pinturas, dibujos, esculturas, fotografías, publicaciones, documentos, figurines para danza y teatro y 40 proyecciones) de 150 autores. Entre los préstamos internacionales destacan los de los museos franceses: quince obras han venido del Pompidou, además de piezas del d Orsay y el Picasso parisino, donde recientemente se consagró una muestra a la Carmen del genio malagueño. Es tal el interés galo por estos temas que La noche española viajará después al Petit Palais de París. Patricia Molins y Pedro G. Romero, comisarios de la exposición, andan dándole vueltas a esta idea desde hace una década. Con José Guirao como director del CARS y Miguel Zugaza de subdirector (ayer se acercó a la presentación) hubo un proyecto que no cuajó. Finalmente fue un texto del historiador del arte Ángel González, La noche española (publicado en El Resto. Una historia invisible del arte contemporáneo en 2000) el que inspiró el proyecto definitivo: Lo español es noche. Con lo español las vanguardias entran en la noche; en la sombra. Sombra de las vanguardias; una sombra que va a su aire, como en los cuentos románticos. Uno casi se atrevería a llamarlo lo negro si no fuera porque a pesar de todo es lo español y eso que lo negro también fue una enfermedad de las vanguardias Como fecha de arranque de la muestra los comisarios han escogido 1865, año del mítico viaje de Manet a España para ver a los grandes maestros del Prado y fecha en la que el cantaor Silverio Franconetti regresó a Sevilla de su exilio argentino, sentando las bases de lo que sería el flamenco. Tanto éste como las vanguardias artísticas surgen a finales del siglo XIX. Echa el cierre la muestra en 1936: comienza la Guerra Civil española y muere la bailaora Antonia Mercé, La Argentina Y, a medio camino entre ambas fechas, un ramillete de artistas que se dejaron seducir por lo español unos lo utilizaron para la experimentación formal, otros para crear una imagen cercana al folclore. Estereotipo, cliché y tópico que aún hoy pesa como una losa: la españolada La bailarina Carmencita (primera mujer filmada en la historia del cinematógrafo por Thomas Alba Edison) pintada por Merrit Chase, nos recibe en el umbral de la exposición. Acaba el siglo y pintores como Manet, Degas, Courbet o Bonnard, escritores como Gautier Locos por lo español 1840. Théophile Gautier viaja a España, experiencia que recoge en un libro de viajes 1865. Manet visita nuestro país atraído por la pintura del XVII, especialmente Velázquez 1875. Bizet estrena en París su ópera Carmen basada en el libro de Mérimée 1879. El pintor John Singer Sargent, aficionado al cante y el baile flamenco, viaja a España 1889. La Expo Universal de París presenta una nutrida representación de flamenco 1902. Picabia viene a nuestro país y comienza su serie Españolas que continuará toda su vida 1915. Chaplin produce y estrena Burlesque of Carmen donde parodia el baile flamenco 1916. Los Ballets Rusos llegan a España escapando de la Guerra Mundial 1922. Fred Niblo estrena Sangre y arena con Rodolfo Valentino 1935. Marius de Zayas toma clases de guitarra con Ramón Montoya Vicente Escudero, retratado por Man Ray en 1928 y fotógrafos como Laurent no se resisten a pintar y retratar España, a escribir sobre ella. Por parte patria, los hermanos Bécquer huyen de la imagen pintoresca de España y se decantan por un estudio antropológico, que les permite llevar a MUSEO REINA SOFÍA Un texto de Ángel González, La noche española da título a la muestra, que después viajará a París cabo sus críticas sociales y políticas mediante las caricaturas. Es muy curioso un dibujo, en el que el almibarado Gustavo Adolfo se autorretrata fumando. El prototipo de mujer española mete la cabeza en la publicidad de la mano de artis- tas como Ramón Casas (presente en la muestra con sus carteles para el mítico Anís del Mono) Pero también en este fin de siglo triunfa la idea de la España negra. Regoyos y, muy especialmente, Solana oscurecen sus paletas, mientras el pesi- Lo español es noche... Roban en tres minutos un picasso, valorado en 50 millones de dólares, en un museo de Sao Paulo ABC SAO PAULO. Los cuadros Retrato de Suzanne Bloch (1904) de Pablo Picasso, y El labrador de café (1939) del brasileño Cándido Portinari, fueron robados ayer en el Museo de Arte de Sao Paulo (MASP) que cuenta con una de las colecciones de arte más importantes de toda Iberoamérica, informa Efe. El robo fue perpetrado por tres ladrones que apenas necesitaron tres minutos para violentar tres puertas del MASP, llegar hasta el segundo piso del edificio, entrar en dos salas diferentes y abandonar el museo con las dos valiosas pinturas aún en sus marcos, según la policía. El MASP está ubicado en pleno centro financiero de la ciudad, una de las áreas más vigiladas del país. El comisario responsable de la investigación, Marcus Gomes Moura, dijo que la precisión y la rapidez con que actuaron los ladrones permite afirmar que se trata de profesionales contratados por coleccionistas interesados específicamente en las dos obras. Pese a que ninguna de las dos pinturas ha sido tasada, fuentes del MASP citadas por la prensa brasileña dijeron que son dos de las más valiosas de la colección del museo: la de Picasso está valorada en unos 50 millones de dólares; la de Portinari, en cinco millones. El robo volvió a dejar en evidencia la falta de seguridad de los museos brasileños y la existencia de redes criminales dedicadas a apoderarse de costosas obras de arte por encargo. En febrero del año pasado cuatro hombres, también en una rápida acción pero a punta de pistola, robaron pinturas de Pablo Picasso, Salvador Dalí, Claude Monet y Henri Matisse que pertenecían al museo Chácara do Céu de Río de Janeiro. Retrato de Suzanne Bloch de Picasso REUTERS