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88 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo JUEVES 20- -12- -2007 ABC DETECTAR EL CÁNCER CON UNA MUESTRA DE SANGRE 2 La sangre es introducida en el microchip detector por medio de una bomba neumática, con un flujo y una velocidad prefijados 3 El biochip está construido en silicona, es del tamaño de una tarjeta de crédito y cuenta con 80.000 puntos detectores 5 La precisión es tal que el microchip detecta células cancerígenas cuya proporción en sangre es de una entre mil millones Crean un microchip que detecta, analiza y recuenta las células tumorales en la sangre Con una simple muestra sanguínea caracteriza el tipo de cáncer y monitoriza en tiempo real la respuesta a las terapias S. BASCO MADRID. Entre las prioridades para los oncólogos a la hora de aplicar medidas terapéuticas a sus pacientes figuran tres aspectos fundamentales: la detección precoz de la enfermedad, determinar el estadio de la misma en que se puede producir metástasis y, finalmente, conocer con la mayor rapidez y precisión la respuesta del cáncer ante las terapias aplicadas, sean químicas, radiológicas o quirúrgicas. Un equipo de investigadores del Centro para el Cáncer del Hospital General de Massachusetts (MGH) en colaboración con el Centro de Investigación de Sistemas Biomicroelectromecánicos (BioMEMS) ha desarrollado un microchip capaz de aislar, contabilizar y analizar las células tumorales presentes en el torrente sanguíneo a partir de una simple muestra de sangre de un volumen equivalente al de un análisis habitual. La existencia de las denominadas células tumorales en circulación (CTC) en el sistema periférico es conocida desde mediado el siglo XIX, pero hasta muy recientemente no ha sido posible avanzar en la investigación de su biología y significado. Nunca, en cualquier caso, han podido ser utilizadas como detectores tumorales dado que su escasa presencia en el torrente sanguíneo obligaría a analizar muestras entre mil y diez mil veces mayores que las extraídas habitualmente para un análisis de sangre. Así, la detección de tumores se ha efectuado tradicionalmente a partir de la presencia en sangre de marcadores específicos para cada tipo de tumor. Salvo en determinados casos, estos análisis basados en la presencia de marcadores tumorales presentan una utilidad limitada, tanto en la detección del tejido canceroso como en su evolución al tratamiento, ya que la presencia de estas proteínas o antígenos es habitual también en pacientes sanos y resulta complicado fijar el umbral de detección del cáncer. El microchip desarrollado en Massachusetts, denominado CTC- chip, según relata en la edición de hoy de la revista Nature su autor principal, Mehmet Toner, está instalado sobre un soporte de tamaño similar al de una tarjeta de crédito, su superficie es de silicona y está recubierto de alrededor de 80.000 puntos detectores microscópicos cargados con anticuerpos capaces de detectar las proteínas por medio de las que se expresan la mayor parte de los tumores sólidos. Estos puntos detectores, de una sección inferior a la de un cabello, están dispuestos sobre la superficie del microchip con una geometría tal que al circular la sangre de la muestra entre ellos, con un flujo y una velocidad prefijados por medio de una bomba neumática, capturan las células cancerosas en posiciones determinadas en la tarjeta de silicona dependiendo del anticuerpo con el que está cargado cada punto detector. Su precisión es tal que permite detectar células cancerosas que apenas circulan por el torrente sanguíneo en una proporción de una entre mil millones. Y dependiendo del anticuerpo cargado en cada punto detector se fijarán a él células tumorales distintas, por lo que el microchip es capaz de identificar diferentes tumores por su huella molecular. Asimismo, en base a un modelo matemático, se puede recontar el número de las células tumorales presentes en la sangre. En las pruebas clínicas efectuadas, se utilizaron muestras de sangre de hasta 68 pacientes afectados por diferentes tipos de tumores- -pulmón, mama, páncreas, próstata, colorectal, etc. Se realizaron en total 116 test y el microchip detectó con total claridad la presencia de células tumorales en la sangre en 115 de ellos. Los investi- Alta precisión Análisis genéticos en busca de cánceres invisibles El futuro más cercano de la detección del cáncer pasa por los análisis genéticos. Cada vez más tumores cuentan con biochips que permiten la detección precoz del cáncer con una prueba cómoda y poco agresiva como es un sencillo análisis de sangre. La semana pasada dos compañías de biotecnología anunciaron la venta en 2008 del primer test de expresión genética con el que se podrá detectar el cáncer de mama en sus etapas iniciales de desarrollo, cuando ni siquiera se puede ver en una mamografía. La FDA, la Agencia del Medicamento de Estados Unidos, autorizó el año pasado la comercialización de otro análisis genético. En esta ocasión para predecir el riesgo de recaída y metástasis cuando ya se ha detectado el tumor. El análisis, denominado MammaPrint es capaz de pronosticar si una mujer sufrirá una recaída a los 5 o 10 años de la aparición de la enfermedad o si la superará sin ayuda de tratamientos agresivos. La predicción es posible gracias a un chip de ADN que busca de un perfil genético de mal pronóstico. ABC CG. Simón 1 Basta un volumen de sangre similar al recogido para un análisis convencional 4 Las células tumorales quedan adheridas a los puntos detectores dependiendo de la proteína de la que están recubiertos