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ABC LA JUSTICIA DESENMASCARA A ETA BATASUNA EGIN ORAIN JUEVES 20- -12- -2007 ESPAÑA 15 ETA usaba informaciones de Egin para asesinar y marcar objetivos de la banda Además, servía para transmitir mensajes a los pistoleros, mantener la cohesión interna y hacer pedagogía de la violencia PABLO MUÑOZ MADRID. El diario Egin estaba al servicio de ETA. Siempre se ha sospechado, pero desde ayer es una verdad judicial que se sostiene con un enorme número de pruebas: su director, Xabier María Salutregui y su subdirectora, Teresa Toda, fueron nombrados tras reunirse en 1992 en Bidart (Francia) con el entonces jefe del aparato político de la banda, José Luis Álvarez Santacristina, Txelis que fue quien aprobó la decisión; su consejo de administración estaba formado por responsables de KAS que informaban puntualmente a la cúpula etarra de la marcha del diario, a la que además consultaban todas sus decisiones; contribuía a mantener la cohesión interna del mundo proetarra; coaccionaba e intimidaba a los no afines; hacía pedagogía de la violencia justificando los salvajes atentados para intentar convencer a los tibios de las bondades de la lucha armada era utilizado para intercambiar mensajes entre los pistoleros y, además, su equipo de investigación era auténtico servicio de información de características similares a los de ETA y KAS y que obtenía datos que servían para cometer asesinatos y marcar objetivos. le era útil para alcanzar sus fines Para ello- -añade la sentencia- -se estudiaron sistemas de contacto directo entre la dirección política de ETA y la dirección del diario Egin, manteniéndose también comunicaciones igualmente directas entre la organización terrorista y el consejo de administración de Orain recibidas a través de uno de sus vocales, Xabier Alegría Loinaz, responsable máximo de KAS y luego portavoz de dicha coordinadora La plena subordinación de Egin a los terroristas queda sismismo comprobada por la documentación intervenida al sucesor de Txelis al frente del aparato político José María Dorronsoro. Al margen de la línea editorial del periódico, al servicio de la banda, la sentencia da cuenta de otras funciones que hacía el rotativo para colaborar con ETA: acreditaba la legitimidad de las reivindicaciones de los atentados; alertaba de operaciones policiales en marcha contra los etarras para que los terroristas huyeran; tenía dos secciones- Merkatu Txikia y Agurrak -que eran utilizadas por los pistoleros para intercambiar mensajes e, incluso, el comando Sugoi utilizó sus instalaciones como base de operaciones. Finalmente, el texto recoge la estructura y funcionamiento de los tres servicios de información al servicio de ETA: el suyo propio, denominado Sarea o La Red el de KAS y el de Egin, a través del denominado equipo de investigación La sentencia destaca que los tres servicios, ofrecían elementos que se complementaban entre sí, de manera que había multitud de datos que eran utilizados por uno u otro servicio de información, y a veces por todos ellos, conformando una estructura de captación y selección de información, que luego era utilizada por ETA para cometer asesinatos, más tarde o más temprano Egin utilizaba las mismas fuentes de información que ETA y KAS y aprovechaba lo averiguado por estas organizaciones. Incluso, sus datos aparecían luego en ordenadores de jefes etarras tan relevantes como Mobutu jefe de logística de la banda. Entre las fuentes fundamentales de información de los citados servicios criminales, estaban los censos electorales que cada año recibía Herri Bata- suna y los datos que aportaba el sindicato LAB de los centros públicos y privados donde tenía representación. En cuanto al frente mediático de ETA- KAS, constituido por la editora de Egin, el grupo Orain, que agrupa a Orain S. A. la sentencia afirma que era uno de los instrumentos que la organización terrorista ETA controlaba en su trama financiera plasmada en el proyecto Udaletxe de 1992 Además, al hablar de la complementariedad de los frentes de lucha, la banda asegura en un documento que el mediático no es el hermano pobre, pues persigue los mismos objetivos que los restantes tipos de lucha y es imprescindible de cara a un proceso negociador Edurne Uriarte EN EL CORAZÓN DEL CRIMEN a sentencia de la Audiencia Nacional frenará el gran fraude del entorno etarra. Pero no acabará con él. Quienes han colaborado con ese fraude, los nacionalistas especialmente, y el PSOE en su proceso de negociación, sabían desde hacía mucho tiempo lo que la sentencia ha establecido. Que grupos como KAS, EKIN o XAKI, además de Batasuna, están en el corazón de ETA. En el centro del crimen. Que no son el entorno de ETA, como leyó ayer la magistrada Ángela Murillo, sino sus entrañas. Los nacionalistas han negado sistemáticamente esa evidencia y lo seguirán haciendo con la sentencia en la mano porque su colaboración con estos grupos es la única manera de dialogar con ETA y sumar presión hacia los mismos objetivos sin que sea moralmente impresentable para la sociedad vasca y para la democracia o sin que las pistolas sean completamente visibles. Y, en su caso, es la mejor manera también de quedarse con los votos de ETA. Entre una alianza con ETA o una alianza con los partidos españoles los nacionalistas tienen clara su opción. Ni Zapatero ni el español más proclive a sus demandas recibirá jamás la ovación que Pernando Barrena sí recibió el pasado fin de semana en el Congreso de EA. También le gritaron asesino pero fueron minoría. La gran mayoría le aplaudió. No porque ignoraran su pertenencia a ETA sino porque es secundaria respecto a lo esencial, su radicalismo nacionalista. La completa penetración de ETA en la sociedad vasca se ha realizado a través de la acogida y la colaboración que los nacionalistas han dado a estos grupos en todos los espacios de la vida vasca. Y el gran salto atrás de la lucha antiterrorista se produjo cuando el PSOE tomó el mismo camino en la negociación. Tampoco porque desconociera que Batasuna era ETA sino porque quería pactar con ETA y el único medio para hacerlo presentable socialmente era a través de Batasuna y la Mesa de partidos. Es decir, colaborando en el gran fraude, con la misma estrategia que los nacionalistas. Si pretenden montar una nueva Mesa de partidos, tendrán al menos que atenerse a la sentencia y llamarle como corresponde: la Mesa con ETA. L Ocultación de bienes Dos de las principales fuentes de información de los pistoleros eran los censos que recibía Herri Batasuna y los datos que daba LAB El texto explica cómo jefes de KAS- -Xabier Alegría, José Luis Elkoro o Jesús María Zalakaín, entre otros- -fueron ocupando todos los puestos de responsabilidad en el grupo, que quedó al servicio de la banda. Esa evidente implicación se puso claramente de manifiesto con motivo de la participación de todos ellos en el proceso de ocultación de bienes inmuebles (de Orain) llevado a cabo con la finalidad de evitar el embargo por parte de la Seguridad Social motivado por el impago de una deuda contraída con la misma por importe superior a 500.000 millones de pesetas La relación de dependencia de las distintas sociedades del Grupo Orain- -dice el texto- -respecto de ETA llegó a ser absoluto, hasta el punto de que los propios miembros del aparato político de la organización terrorista llegaron a ser conocedores de extremos que ni los propios miembros del consejo de administración de Orain sabían plenamente Preparar la negociación La sentencia sitúa en 1991 el año en que la banda, para preparar un escenario de negociación con el Gobierno que debía ir precedido de una campaña de atentados y otra de presión social, decidió apoderarse de Egin y de su editora Orain para ponerlos a su servicio, hasta el punto de convertirlos en un cuarto frente el mediático o informativo, complemento idóneo de los demás, y todos subordinados a las decisiones del comité ejecutivo de ETA El texto relata la reunión de tres días en un hotel de Bidart, que comenzó 21 de febrero de 1992 y a la que asistieron el consejero delegado del diario, los que serían luego nombrados director y subdirectora del rotativo y Txelis A la banda le resultaba necesario supervisar la línea ideológica del periódico, para asegurarse de que ésta El condenado Elkoro (izquierda) y varios abogados, a su llegada a la Casa de Campo FRANCISCO SECO