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6 OPINIÓN JUEVES 20 s 12 s 2007 ABC AD LIBITUM EL CÁNTARO DE RAJOY UANDO en Atenas, siete siglos antes de Cristo, Esopo rimaba sus fábulas, a las gentes no les sorprendía el habla de los animales. Tampoco en Roma, en los más próximos días de Fedro, causaba pasmo la facundia de los seres, en principio, no racionales. El cine y los dibujos animados de la televisión han terminado por establecer que no hay nada más lógico y natural que un diálogo entre patos o el sesudo monólogo de un pez. Lo que hoy sorprende al personal, lo que verdaderamente conmueve al respetable, es que hablen los políticos un poco más allá de los límites de su propio catecismo. M. MARTÍN Que digan algo con enFERRAND jundia y compromiso: cualquier cosa que no signifique lo mismo que su contraria y que tenga sentido y oportunidad. En la línea de los clásicos y al hilo de nuestro más casero Félix María de Samaniego, Mariano Rajoy se ha puesto a recitar el cuento de la lechera: Llevaba en la cabeza una lechera el cántaro al mercado con aquella presteza, aquel aire sencillo, aquel agrado que va diciendo a todo el que lo advierte: ¡Yo sí que estoy contenta con mi suerte! Está el PP, como se ve, hecho unos zorros y, sin que sepamos quiénes encabezan sus listas en circunscripciones fundamentales o mientras Esperanza Aguirre trata de machacar a su muy querido Alberto RuizGallardón, el gran líder de la derecha nos informa de que, tras el 9 de marzo, intentará formar Gobierno si tiene más escaños que el PSOE, aunque los socialistas le superen en número de votos. No hay nada como el matiz especulativo. Si la ambición del PP, a sólo ochenta días de los comicios, se estanca en la mínima diferencia que supera el ganar por número de votos a hacerlo por el de escaños, es que las cosas están aún peor de lo que parecen. Rajoy puede ahorrarse el recitado de los versos de la fábula e ir, directamente, a los dos últimos: No anheles impaciente el buen futuro; mira que ni el presente está seguro Nadie, ni los sabios estrategas de la propaganda que manejan la de los socialistas, trabajan tan intensa y eficazmente para que José Luis Rodríguez Zapatero gane las elecciones como lo hacen los barones, y baronesas, del PP. Tranquilo, Rajoy, tranquilo. Modera tu injustificado optimismo y, sobre todo, apacigua los ánimos de los más notorios miembros de tu equipo no sea que saltando de contento, al contemplar dichoso tu mudanza, quiebre su cantarillo la esperanza La política, cuando aspira a la grandeza, obliga a sus protagonistas a mirar hacia lo lejos. Al futuro y más allá todavía. Quienes se regocijan en la contemplación de su propio ombligo, en el registro del poder personal, difícilmente llegan al mercado con el cántaro lleno e intacto. Además, en lo que nos ocupa, el cántaro es de unos y la leche que contiene pertenece a otros. El disparate cursa con grave riesgo de daños a terceros. LISTAS ABIERTAS INTELECTUALES MÁS BIEN CORTESANOS bró. Jackie le dejaba en éxtasis. Bob Kennedy le fascinaba. USO de Toro es uno de los ochenta y cinco talentos Les escribió discursos, fue el consejero sabio que perora más destacados de su generación literaria. Tamun poco demasiado pero es tolerado por ser quien es. Odió bién es el hagiógrafo más específico de Rodríguez a Nixon sobre todas las cosas y luego la incompetencia sanZapatero, como se constata en su reciente esbozo biográfiturrona de Carter. Añoraba el New Deal La era de Rooco Madera de Zapatero A derecha e izquierda, hemos sevelt es su gran libro. Sus dietarios abundan en detalles visto periodistas afines, escritores en nómina, billarisy anécdotas tan crueles como aureoladas por el glatas habituales de la Bodeguilla, chinches de think mour llegando al extremo descomedido de alternar con tank mediocridades elevadas al rango de consejero aúliCarlos Fuentes. Su pasión fue la política. Sabía de co y actores enragés con ínfulas de intelectual política. Vivía la política. Cuenta intrigas y secreorgánico, pero hasta ahora nadie iguala a Suso de tos de convenciones y candidaturas. La política Toro en devoción al líder. La impresión es que pa- -dice- -requiere de dureza en las relaciones hura Suso de Toro la historia del mundo comienza manas. Él prefiere una confidencia, sentarse a la con la catástrofe del Prestige y a continuación mesa de los grandes, creer ser escuchado. La divies Zapatero quien encarna la ascensión del hosoria entre el consejero aúlico y la idolatría se numo sapiens Un pura sangre, duro como la madetre de escepticismo, rigor intelectual y sentido de ra de boj, un militar civil, un regeneracionista, sela Historia más que de la satisfacción mundana. gún Suso de Toro. VALENTÍ Ahí sucumbimos todos. Es humano que la fidelidad a unas ideas se enPUIG ¿Qué es el prestigio? se pregunta Kennedy trelace con la entrega a las personas que las repredespués del episodio de Bahía Cochinos. ¿Es la sombra sentan. Ahora bien, cuanto más incondicional es esa endel poder o la sustancia del poder? Schlesinger toma notrega más se asemeja a los efectos del poder definidos por ta. El había argumentado negativamente sobre la operaActon: el poder corrompe, el poder absoluto corrompe abción contra Castro, pero asume su parte de responsabilisolutamente. Aunque también hay quien dice que la ausendad, algo inhabitual entre intelectuales. El escurridizo cia de poder corrompe, y la ausencia total de poder corromKissinger está muy presente. Dice: Nixon no miente. Inpe totalmente. Arthur Schlesinger aportó una reflexión venta sus propias verdades Schlesinger le pregunta a clarificadora: Los problemas siempre nos atormentarán Churchill cómo puede dormir siendo tan criticado: Simporque los problemas importantes son insolubles: por eso plemente digo Al diablo con todos y me duermo como un son importantes. Lo bueno procede de la lucha continua bebé En 1997, Schlesinger anota que Al Gore puede ser el por intentar resolverlos, y por la vana esperanza de su soluprimer hombre del siglo XXI. En Madera de Zapatero el ción El adanismo de Zapatero, jubilosamente secundado siglo XXI prácticamente no aparece. por Suso de Toro, supone todo lo contrario. El pasado es un El libro de Suso de Toro induce a preguntarse si el zapaerror: a partir de ahora todo son soluciones. terismo no será un paréntesis. Quizás ya lo fue y las recienBrillante historiador, Arthur Schlesinger junior, falletes rectificaciones- -incluido el aborto- -marcan el antes cido hace unos meses, fue la quintaesencia del intelectual y el después. Pero también es posible que, de obtener los vocortesano en el Camelot kennediano. La reciente publicatos necesarios, deje las rectificaciones en el paragüero y ción de sus diarios 1952- 2000 lleva a considerar si la ilusión vuelva a lo de antes. Suso del Toro está más por lo de antes kennediana a la larga no turbó sus dotes de historiador. pero no va a bajarse del convoy si todo queda en el después. Fue hombre del Partido Demócrata, teórico del centro viLas cosas son así: Kennedy tuvo a Arthur Schlesinger y Zatal anti- comunista y, sobre todo, cronista más fiel a la dipatero tiene a Suso de Toro. nastía Kennedy que a la verdad histórica. Estuvo con vpuig abc. es Adlai Stevenson, pero luego el senador Kennedy le deslum- C S