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Martes 18 de Diciembre de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.606. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. COSAS MíAS Edurne Uriarte EL CACHETE Y EL PIROPO a ONU es esa venerable institución que da asiento, voto y respetabilidad a todos los dictadores y represores del mundo y que, no obstante, está hondamente preocupada por los cachetes que los padres españoles propinan a sus hijos. Vayamos a por los cachetes ya que no vamos a por los dictadores. Y ha pedido a nuestro país que los elimine del Código Civil, lo que no ha ocurrido por el voto en contra de PP, PNV, CIU y CC en el Senado. Es loable la rebeldía de estos partidos porque a esto del cachete le pasa como al piropo. Que nuestra sociedad ha perdido la perspectiva, el sentido de la medida y la capacidad de discernimiento. Y lo mismo que el piropo se confunde con el acoso sexual, el cachete se confunde con la violencia. Por un cachete a tu hijo te tildan de maltratador, y por un piropo, eso sí, siempre que sea de hombre a mujer y no al revés, te puede caer una demanda por acoso sexual. Las políticas y los discursos sobre acoso sexual aún mezclan el piropo a las mujeres con el delito sin que tamaña estupidez haya llamado la atención sobre el cuestionable estado de nuestra salud mental. Dado el arraigo del piropo, las cifras consiguientes de acoso sexual son como para salir corriendo del país, pero nadie se atreve a cuestionar el despropósito. Palabras como acoso sexual provocan parálisis del espíritu crítico. Ocurre algo parecido con el maltrato infantil. Aquel padre que no sea capaz de razonar pausada y civilizadamente con su hijo de dos años para entender las motivaciones de su berrinche y opte por un cachete en el culo, es un maltratador. Entiendo, dialoguemos. L Mohamed, de 40 años, y Ghulam, de 11, poco antes de su boda UNICEF Esposa a los once años ¿Qué voy a sentir? Nada. No conozco a este hombre fue la respuesta de Ghulam, de once años, a la fotógrafa Stephanie Sinclair poco antes de que le tomara una foto junto a su futuro esposo de cuarenta MIKEL AYESTARÁN a joven Ghulam mira a su marido, Mohamed, desde sus ojos de una novia de tan solo once años. Una mirada mezcla de miedo, incertidumbre e inocencia que ha sido designada Foto del año de Unicef un galardón otorgado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia en el que han tomado parte 142 fotógrafos de 31 países. Esta estampa tradicional en países como Afganistán, Etiopía o Nepal- -los tres que ha recorrido la fotógrafa estadounidense freelance durante dos años para completar un trabajo sobre los matrimonios de niñas adolescentes- -ha sido la ganadora por su denuncia de una práctica mundial y terrible según la esposa del presidente federal alemán, Eva Luise Köhler, colaboradora de Unicef. Köhler destacó la gravedad del problema de los matrimonios forzados y destacó que esas niñas no sólo son alejadas de su familia y del colegio y sometidas a relaciones sexuales, sino que son utilizadas también como fuerza de trabajo. La familia tuvo que venderla para poder alimentar al resto de sus hijos y estaban avergonzados declaró Sinclair tras conocer que había resultado ganadora. Tras este trabajo de dos años, la reportera americana ha puesto en marcha un proyecto social en Etiopía para retirar de la prostitución a jóvenes que, tras huir de matrimonios forzados, acaban cayendo en manos de las mafias locales. Hoy es Ghulam, pero hace menos de dos meses fue el caso de otra niña afgana llamada Sunam el que conmovió a la opinión pública. Sunam fue prometida a su primo con tan solo tres años de edad. Ni siquiera sabía hablar y fue la protagonista de una fiesta de pedida de mano. Casi siete años después de la caída del régimen talibán el peso de la tradición sigue marcando la vida de Afganistán, donde el 16 por ciento de los niños, según datos de Unicef, contrae matrimonio antes de cumplir los quince años, y el 43 por ciento de las bodas se celebra entre menores. Aunque el límite legal de la Constitución afgana actual marca los 16 años para las mujeres y 18 para los hombres como edades mínimas para casarse, la realidad es muy diferente. El segundo premio del concurso organizado por Unicef recayó en el fotógrafo bangladesí Golam Mostofa Bhuiya Akash por su trabajo sobre la explotación laboral de niños en su país. El alemán Hartmut Schwarzbach, por su parte, obtuvo el tercer premio de este certamen celebrado en Berlín, que cumplía su octava edición, por la imagen de Annalyn, una niña filipina que vive en una colonia de mineros cerca de Manila. L