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100 TVyCOMUNICACIÓN www. abc. es comunicacion LUNES 17- -12- -2007 ABC Un gigante de la información -La idea de crear AP surgió de varios periódicos a mediados del siglo XIX para enviar un solo emisario hasta los buques destinados a entrar en el puerto de Nueva York, con el objetivo de obtener las últimas primicias procedentes del Viejo Continente con un operativo muy reducido y compartido por todos y cada uno de sus socios. -La agencia AP dispone de una plantilla de más de 4.000 profesionales destinados en más de 240 delegaciones que cubren literalmente todo el mundo. -Sus contenidos multimedia, en cuatro lenguas, tienen abonados en 121 países. -Posee un palmarés de 49 premios Pulitzer. -Está organizada como cooperativa sin ánimo de lucro por 1.500 diarios estadounidenses, lo que le ha permitido actuar al margen de los caprichos de Wall Street y no ser víctima de operaciones especulativas. Sus miembros eligen a los representantes en el Consejo de Directores. Plantando la bandera en Iwo Jima histórica imagen de Joe Rosenthal (distribuida por AP) que le valió el Pulitzer en 1945 JOSEPH J. ROSENTHAL La agencia AP se reinventa Con 161 años de historia, Associated Press se embarca en un ambicioso proceso de reforma para ajustarse al ciclo de 24 horas diarias de noticias PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. En el firmamento del periodismo hay unos cuantos puntos fijos que ayudan a no perderse. Uno de ellos es la agencia Associated Press, una cooperativa que en su más de siglo y medio de historia se ha convertido en la mayor agencia de noticias del mundo. Todo a partir del informal acuerdo entre varios periódicos a mediados del siglo XIX para enviar un solo emisario hasta los buques destinados a entrar en el puerto de Nueva York para obtener las últimas primicias procedentes del Viejo Continente. A sus 161 años de historia rubricada por decenas de premiso Pulitzer, la agencia conocida por sus siglas AP ha decidido ahora embarcarse en un ambicioso proceso de reforma interna para adaptarse mejor a las demandas del ciclo de 24 horas diarias de noticias. Una tiranía de información permanente que la misma Associated Press ha ayudado a crear pero que ahora exige una serie de cambios en la forma en que la agencia consigue, edita y distribuye su materia prima. Este plan de reforma, como si fuera un actualizado programa informático, se conoce como AP 2.0. Y supone cambios tanto en organización como en contenidos. Para mejorar su cobertura de EE. UU. y como ya ha hecho con su información internacional, se contempla la apertura de cuatro grandes centros regionales de edición. Además de insistirse en producir contenidos multimedia centrados en entretenimiento, economía- negocios y deportes. Y por supuesto, todo en digital. Jim Kennedy, el vicepresidente de AP encargado de estos cambios, ha avanzado al New York Times que el objetivo planteado no es otro que ajustarse al mercado y a una nueva generación de consumidores con hábitos completamente diferentes Además, estos cambios estarían justificados para evitar la nefasta suerte seguida por otras agencias informativas que durante la última década han visto sus ingresos mermados y se han visto obligadas a reducir plantilla. Los empleados de AP ha recibido todos estos planteamientos con cierto nerviosismo, sobre todo por apuntar la posibilidad de cambios radicales en sus condiciones de trabajo. Para tranquilizar al gremio que representa a la mayor parte de la plantilla, la empresa ha insistido en que los planes de reestructuración no van a suponer despidos, aunque sí posibles cambios de destino. En contra de lo que ha ocurrido con otros medios de comunicación dentro y fuera de Estados Unidos, durante los últimos años AP ha venido expandiendo su plantilla hasta contar con 4.100 profesionales. En octubre, la agencia revisó sus tarifas al alza, sobre todo en lo referente a su oferta multimedia. Además de hacer esfuerzo un tecnológico para poder determinar el uso sin permiso de sus textos, fotos, videos y reportes de radio. Y es que alguien tiene que pagar todavía por el periodismo de calidad. Proyecto AP 2.0 SINCOPADO Fernando Pérez PI, PI, PIFIA ablar de la errática estrategia- estropicio de TVE en materia deportiva ya da pereza. Su tradicional y proverbial capacidad para conectar con el sitio inadecuado en el momento más inoportuno es parte de su idiosincrasia. Y el espectador H siempre acaba sintiéndose como el Coyote tras el Correcaminos. Apaleado, deprimido, atónito ante la evidencia de que si algo puede salir mal, pi, pi, la pública conseguirá que salga peor. ¿Que Arsenal y Manchester se juegan el liderato de la Premier, nuestra gran apuesta de la temporada? Pi, pi: lo emitimos cuatro horas después y avanzamos el resultado en el Telediario De nada. ¿Que Marta Domínguez gana el Europeo de Cross? Pi, pi: para Teledeporte, no sea que lo vea alguien. ¿Que Madrid y Panathinaikos libran uno de los mejores duelos del básquet europeo? Pi, pi: saboteamos la emisión para ofrecer la Bonoloto. Total, si es lo mismo, bolas que caen... Siempre toca. Tocar las narices. Es comprensible que la Corporación (cuidado, Lincoln Burrows) se eche a un lado en esa locura desatada que es la puja, burbuja catódica, por los derechos. Su descomunal deuda no admite dudas, pero eso no explica tanta desidia en la promoción y explotación de lo que les queda. Su táctica de arrojar de cualquier manera las lentejas, comida de cadena vieja, las tomas o las dejas, si te enteras bien y si no también, es basta y no basta a estas alturas. El Coyote estará muerto de hambre, pero merece algo de respeto.