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72 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos LUNES 17- -12- -2007 ABC Roma, primer amor de la fotografía Una exposición en el Palazo Braschi de la capital italiana recorre la historia de la fotografía, desde la albúmina hasta las imágenes digitales, a través de la obra con que distintos artistas han querido inmortalizar a la Ciudad Eterna POR JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL ROMA. La fotografía convierte el instante en eternidad, y es lógico que Roma, la Ciudad Eterna, fuese un primer amor de esa nueva forma artística desde sus primeros pasos en torno a la mitad del siglo XIX. James Anderson era un pintor, un vedutista de los que inmortalizaban una y otra vez las vistas de la ciudad con la tela y el pincel. Precisamente porque era un artista, Anderson se dio cuenta de las posibilidades de la cámara oscura móvil, y un buen día se llevó una a las orillas del río que atraviesa la Urbe. Sus Pescadores en el Tíber junto a Castel Sant Angelo realizada con albúmina en 1870, es una de las noventa joyas artísticas que ofrece la encantadora exposición San Pedro. Fotografías del 1850 a hoy en el Palacio Braschi- -una de las majestuosas sedes del Museo de Roma, a dos pasos de Piazza Navona- hasta el próximo 30 de marzo. Anderson consiguió que sus cuatro pescadores posaran estáticos con las redes y las cañas en la posición exacta para equilibrar una perspectiva que se pierde al fondo en la cúpula de San Pedro, después de haber llevado al espectador en varios saltos de la embarcación al Castel Sant Angelo, de las estacas de la orilla al puente y a las casas de la izquierda, algunas con cuartos de baño adosados que vertían directamente sobre las aguas del Tíber. Los dos monumentos que simbolizan la ciudad papal- -la cúpula de San Pedro y la fortaleza de Castel Sant Angelo, antiguo mausoleo del emperador Adriano- -están unidos por un pasadizo elevado que se conserva hoy igual que hace cuatro siglos. En cambio, en la foto faltan los diques- -los lungotevere -construidos a ambos lados del río para evitar las inundaciones. Era todavía la Roma de 1870, que ese año pasaba precisamente de los Estados Pontificios al nuevo Reino de Italia. La exposición de Palazzo Braschi, antigua morada señorial de los Orsini, cuya sola escalera de honor justifica la visita, es un viaje hacia el pasado en la maquina del tiempo. En otra fotografía de albúmina- -una técnica que desaparecería frente a las sales de plata- puede verse una bendición del Papa en la Plaza de San Pedro en torno a 1865. Está hecha desde lo alto de uno de los edificios que cerraban la plaza, demolidos en los años treinta para abrir la majestuosa Vía de la Conciliazione en tiempos de Mussolini. Carrozas en San Pedro La cúpula de San Pedro o el Castel Sant Angelo han sido constantes modelos de los grandes fotógrafos Lo primero que llama la atención es la multitud de carrozas aparcadas con los correspondientes cocheros en el fondo de la Plaza de San Pedro mientras los usuarios se acercan a la fachada de la basílica en un meritorio esfuerzo por ver y oír al Papa cuando todavía no existían altavoces. A falta de medios electrónicos se utilizaba un toldo, claramente visible en la fotografía, Pescadores en el Tíber frente al Castel Sant Angelo (1870) JAMES ANDERSON que hacía rebotar hacia el atrio la palabra fogosa de Pío IX, protagonista durante treinta y dos años del Pontificado más largo de la historia. En 1865 conservaba todavía el control de la ciudad de Roma gracias a la presencia de las tropas francesas cuya retirada, cinco años más tarde debido a la Guerra Franco- Prusiana, marcaría el final de los Estados Pontificios y el comienzo de un nuevo tipo de Papado, exclusivamente espiritual. Roma era la capital mundial de las bellas artes desde que los Papas ilustrados del Renacimiento realizaron las primeras excavaciones en busca de estatuas grecorromanas y abrieron con ellas los primeros museos, los Museos Vaticanos. Pero, sobre todo, era la ciudad de la Capilla Sixtina, donde Botticelli, Ghirlandaio, Perugino y, de modo arrollador Miguel Ángel, habían logrado el culmen de la pintura. Los primeros fotógrafos seguían los pasos de estos pintores y de otros genios del Renacimiento como Cesare Cesariano, alumno de Leonardo da Vinci y autor de la primera publicación sobre la cámara oscura en 1521. El invento se haría popular ya a mediados de ese siglo, cuando Giovanni Battista de la Porta divulga sus principios y Girolamo Cardano introduce las primeras lentes. Las vistas de Venecia realizadas por Canaletto en el siglo XVIII con ayuda de esta técnica son tan perfectas que los ingenieros las utilizan hoy para medir el ritmo de hundimiento de los barrios y palacios de la ciudad de la Laguna. La airosa cúpula de San Pedro- -la última obra maestra de Miguel Ángel, que el gran artista no llegó a ver terminada- -preside el paisaje urbano de Roma desde hace quinientos años y fascina, desde hace medio milenio, tanto a los pin-