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ABC LUNES 17- -12- -2007 MADRID 47 Dos magrebíes esnifando el disolvente que tienen en una bolsa ABC Tele- porro, ¿dígame? Correos Los traficantes utilizan a los menores de edad como correos de la droga. Sobre todo, de hachís. Se aprovechan de que por su edad son inimputables penalmente para hacer esa función, según la Asamblea Ciudadana de Lavapiés. Quiénes. Trafican, además, con heroína y cocaína. Los encargados del negocio son magrebíes, aunque en los últimos tiempos se están introduciendo los senegaleses. Se ceden los puestos para el menudeo como los serenos, a decir de los residentes. El trapicheo de drogas surge en cada esquina cluso, a París. Van y vienen. La sustancia les trastorna. Se vuelven locos, muy agresivos. Están todo el día en la calle buscándose la vida: delinquen y venden droga para otros inmigrantes más mayores, que se aprovechan de la impunidad de los menores No son los de la célebre banda del pegamento que atemorizara y tuviera en jaque a todo el barrio hace más de un lustro. Pero le andan a la zaga. De momento, sólo inhalan disolvente, pero, ahora que llega el invierno, quizá alguno caiga en el pegamento No son muchos. Pero los suficientes para tener a los vecinos a punto de estallar. Hay un grupo de unos 20 o 25 magrebíes que roban en establecimientos comerciales, a los transeúntes mayores y se lucran con la venta de droga. Suelen parar por la plaza. Se van unos y vienen otros. Es el cuento de nunca acabar afirma Manuel. Culpan a ese grupo del clima de inseguridad que va en aumento desde el verano ABC Clientes. La demanda es, sobre todo, nacional. Y a los de toda confianza se lo ponen muy fácil: les llevan el producto a casa. Servicio a domicilio Son cantidades mayores de las justificables para el consumo personal, de ahí que utilicen a menores en el caso del hachís. Basta con una llamada y una confirmación vía sms Los mayoristas dejan sus trastos en cualquier lugar, otros orinan encima de los coches... ¡Qué asco! La banda del disolvente compuesta por magrebíes, campa a sus anchas por el barrio Nuestro barrio no va a cambiar sólo con policías, sino cuando se atiendan los problemas de fondo que tenemos y que los chicos de la banda del disolvente delinquen y trapichean para ellos. Esconden las sustancias en rejas, papeleras o en cualquier rincón. En la esquina de la calle del Tribulete, tres magrebíes muestran las ofertas del día Móviles de última generación, cámaras, relojes, vaqueros de marca, gafas de sol e, incluso, ordenadores portátiles. Las mercancías varían según lo robado. Tú pide lo que quieras, que mañana lo tienes dice Juan, encargado de una charcutería que vaciaron por completo hace unos meses. Hay peleas callejeras todas las no- Las ofertas del día ches, tirones de bolsos, atracos, robos, además del mercadillo de droga, que no cierra: está abierto las 24 horas del día En la puerta de una tienda de telefonía móvil están vendiendo cocaína y hachís. Los dueños de los establecimientos o consienten, a su pesar, o tienen problemas. Nadie quiere enfrentarse a esta gente, que, además, utilizan a menores porque saben que son impunes Los clientes son españoles, en general, y aumentan a medida que se acerca el fin de semana, cuando el negocio vive las vacas gordas A los comerciantes chinos y a los bengalíes les tienen fritos. Están bastante organiza- dos. A mí me robaron hace un mes el portátil de la tienda- -explica Xian, a cargo de un establecimiento de bisutería en la calle del Sombrerete- Se pararon fuera. Iban en moto. El conductor tapó la matrícula con un cartón, el otro entró, y en un segundo se apropió de mi ordenador y salió corriendo. Se subieron al vehículo y huyeron a toda velocidad dice, indignado. Ahí no quedó todo. Dos días después le intentaron atracar otra vez, esta vez en el garaje de su casa. No lo lograron porque estaba ojo avizor. El método estrella es la técnica del ahogamiento o estrangulamiento. Te rodean la garganta con am- bos brazos, hasta que pierdes el sentido y te quitan lo que pueden Yo no he visto mejorar esto nunca. Unas veces está un poco mejor, otras peor. Todos los días hay tirones de bolsos a ancianas a la salida del portal o de los bancos a primeros de mes, sobre todo cuando la gente cobra. Ves pululando a menores que arramplan con todo. Incluso, cuando no viene la Policía se ponen en la puerta de la farmacia a vender droga explica una dependienta. Pepe dice que muchos jóvenes que llegaron al barrio hace dos años no han aguantado. Algunos no han estado ni medio año. Por algo será